Prepárense al recorrido de un incesante ir y devenir de Eros y Thanatos. Todos en busca de la verdad que para Escalona no es más que la helénica belleza clásica de todos los clásicos no apta para postmodernos ni para correcciones políticas de cobardes semánticas que pretenden cambiar mundos y esencias fundacionales de lo que es el hombre y su cultura y su civilización. Lo atrevido de su lectura se debe, sin duda alguna , a lo atrevido de su escritura. He ahí otro de los fetichismos de los nostálgicos de la cultura occidental que no queremos dejar morir.
Pocas publicaciones logran captar la esencia de la Venezuela de oro, esa que yo mismo no viví por mi edad, esa que observo con nostalgia en viejas películas y fragmentos de telenovelas, lujo del que solo quedan recuerdos casi desvanecidos en algunos rincones de nuestras ciudades a medio construir. Este libro me ha cautivado como pocos, y me ha dejado con ganas de más, realmente el autor es simplemente un genio de esos que ya no se ven.