Un niño que ha visto demasiado. Una madre al límite. Una psicóloga forense con demasiado corazón. Un thriller en el que nada es lo que parece.
Javier ha vivido, a los siete años, más de lo que muchos adultos soportarían. Un día empieza a actuar como un perro rabioso. Tiene un secreto que contar, pero nadie lo escucha.
Cuando Rut, psicóloga forense y madre soltera de una niña enganchada a los videojuegos, conoce a Javier y a su enigmática madre, pronto comprenderá que hay algo que no encaja en lo que le cuentan...
Hacía tiempo que no me encontraba en una situación como esta, no sé como desgranar esta reseña sin revelar nada que no deba ni sé como catalogar esta lectura. Ni siquiera sé si me ha gustado. Es difícil explicarlo todo sin hacer ningún tipo de spoiler pero lo voy a intentar.
La trama principal del libro es interesante pero no tanto la forma de contarlo de la autora. Los personajes son cuanto menos curiosos, por no decir raros, y no he llegado a conectar con ellos en ningún momento, con la que menos con Rut, la aparentemente más normal pero la más extraña para mi. En cuanto al desenlace lo vi venir desde el capítulo seis, si bien es cierto que ha habido algo que me ha sorprendido el resto ha sido predecible para mi. Únicamente en las últimas cuarenta páginas he tenido la sensación de estar leyendo un thriller, de hecho no lo es aunque así se presente. Es más como si estuvieses leyendo un informe psicológico a la par que una investigación policial. Esto último con pequeñas pinceladas y es una pena porque si la parte de la investigación policial se hubiese impuesto a tanto "rollo psicológico" es probable que el libro hubiese cogido velocidad de crucero mucho antes y no solo en las últimas páginas. A ratos me he aburrido porque tantos datos psicológicos con su terminología exacta me han sacado de la lectura al no entender bien lo que me estaba contando la autora. En medio de todo esto la autora intercala una serie de conversaciones, algunas de ellas vía whatsapp, entre diferentes personajes que pensé que en algún momento iban a aportar algo a la trama principal y que al acabar el libro sigo sin entender que pintan ahí.
Me da rabia porque la sinopsis pintaba muy, muy bien pero se me ha ido desinflando todo a cada página que avanzaba. Solo quería acabarlo para comprobar que mi teoría sobre lo ocurrido era acertada. Le doy dos estrellas por el esfuerzo de la autora al documentarse en ciertas cosas que no diré por revelar datos importantes de la trama. Un libro que prometía mucho pero que, al menos a mi, se me ha quedado a medio camino y me ha dejado la sensación de haber perdido el tiempo.
(3,5/5) Rut es psicóloga, pero trabaja en un bufete de abogados elaborando perfiles psicológicos de sus clientes o de personas implicadas en los casos. Un día recibe una llamada de un profesor que ha sido mordido por un niño sordo de apenas siete años. A pesar de que no es contratada, que es autónoma y que a duras penas llega a final de mes, ella investiga el caso, donde se va a encontrar con un niño con una herida sospechosa, que no es sordo de nacimiento, con una madre alcohólica y la dureza de una familia completamente rota, desestructurada, marcada por los malos tratos que se van arrastrando a generaciones anteriores a formar esta familia. El libro me ha gustado muchísimo, me ha tenido enganchada hasta el final, lo he leído en dos días, la trama es dura, cruel, creo que tiene excesos de datos psicológicos y se centra menos en la investigación policial, es ágil y rápido de leer, pero no le doy más valoración por dos motivos, el primero por hacer un comentario sobre las mujeres de más de cuarenta años de manera despectiva llamándolas cuarentonas, creo que esto sobra en este y en cualquier libro ambientado en esta época y no sea necesario por el propio contexto de la trama y el segundo motivo es porque a pesar de que la protagonista es psicóloga, ella misma no tiene ni un ápice de autoestima, la jefa la trama de forma cruel, tuvo una relación con uno de los personajes rota por su falta de personalidad, indecisión, a veces te dan ganas de decirle ¡¡Espabila!! Tiene una hija de 9 años... 9 años adicta a los juegos en red, que habla con cualquiera sin importarle a su madre si son adultos los que se interesan por la menor, esa falta de control hacia la niña me ha parecido fatal. Pero no sólo es indecisa, sin autoestima en su vida personal, también lo es en su trabajo, diciéndose a cada rato como actuaría su jefa en su lugar. Por lo demás es muy adictiva, entretenida, durísima en algunos momentos y con dudas finales...
1'25/5: Me llamaba mucho la atención porque la premisa era prometedora, pero ha sido una gran decepción. No me ha gustado nada la forma en la que está escrito y todo lo que va ocurriendo, me parece que va de madre y deja un regusto amargo. He estado a nada de abandonarlo, pero si es verdad que la parte final la he leído bastante rápido porque quería acabarlo cuanto antes. Nos encontramos con Rut (casi siempre sin h, pero a veces se le cuela), una psicóloga forense que se ha encontrado un caso bastante peculiar. Javier es un niño que ha mordido a su profesor como si de un vampiro se tratase. Conocerá más el entorno del niño, el cual es sordo, y verá que su madre, Alberta, muy bien no está. Es una alcohólica, se nota que anda en una depresión de caballo y hay comportamientos en ella que dan a entender que algo esconde. Vamos conociendo el caso, el cual se vuelve cada vez más surrealista por la inclusión de aspectos extraños, y también la vida de Rut, que vive con su hija adicta a los videojuegos y la cual tiene nueve años. La protagonista es insulsa a no poder más, me ha costado entenderla y es que todo el mundo la torea, porque se deja hacerlo. El caso en sí tiene miga, pero es que no me ha gustado ni como se resuelve ni nada. Al final un montón de cosas mal hiladas y que no me ha causado agrado alguno. El hecho de mezclar la vida personal y del caso me gusta, pero la autora se va por los cerros de Úbeda y no concreta en nada. Espero que el siguiente thriller que lea me conquiste
Aunque lo califican de thriller a mí me ha parecido más una novela narrativa con un final lleno de acción. La historia está bien pero, para mi gusto, tarda demasiado en desvelar lo importante y luego se resuelve todo demasiado deprisa. En su favor diré que la protagonista Rut, me ha gustado porque vemos cómo piensa y pasa algunas situaciones un poco divertidas.
Me ha gustado el libro pero creo que se ha ido mucho por las ramas. Debería haber ahondado más en la historia de Javi y Alberta, y quizás menos en la de Rut, que al fin y al cabo no era lo importante. Creo que le daré un 3
2´5 estrellas. No me ha gustado demasiado la forma en la que está narrada esta novela. No sé, creo que no me ha gustado mucho porque, por la sinopsis, yo esperaba encontrarme un thriller al uso, y este libro no lo es. Aún así, es verdad que engancha, y me lo he terminado porque quería saber que era eso tan terrible que había sucedido.
“Perturbadora. Dejo aquí esta palabra y más adelante la retomaré para explicar el motivo de esa calificación y por qué soltarla así, sin su contexto, sin su correspondiente perfil psicológico anexo. Sí, quiero generar intriga, no me escondo, va en el género. En qué género, se dirán”
Otro libro cuya sinopsis crea muchas expectativas pero que se queda a mitad de camino. La trama se presenta bastante bien, pero la autora la desarrolla con situaciones inverosímiles y con páginas que rellenan sin aportar mucho. En el final es donde se viene a notar un poco de la velocidad y el suspense de un thriller. No empaticé con la protagonista pero sí con el niño, y me pareció que si la autora le hubiese dado más peso a este personaje el resultado hubiese sido muy distinto.
Al comienzo de esta historia, Javier, el niño protagonista, ataca a uno de sus profesores y éste cree apropiado denunciar para intentar quitar la custodia del niño a su madre, ya que piensa que no está bien atendido.
A raiz de este suceso, intevienen otros personajes, como la psicóloga forense Rut, otra de las protagonistas de la novela, y que tras un análisis previo cree que algo pasa con esa familia y se pone a investigar por su cuenta, de forma autónoma.
A medida que avanza la historia iremos conociendo a los personajes y descubriendo varios sucesos extraños junto a la psicóloga hasta llegar al desenlace final.
Mi opinión ---------- Con esta novela he tenido sentimientos encontrados. Por una parte quería saber qué pasaba al final con el niño, Javi, si le quitarían la custodia a su madre o seguiría con su familia. También me parecía que pasaban otras cosas a medida que seguía leyendo y quería descubrirlas.
Por otro lado, muchas partes se me han hecho lentas. Algunas eran convenientes para conocer más la historia, pero otras me han parecido prescindibles. Por tanto le daría un 2'5 sobre 5, ya que no está mal, pero no me convence del todo.
En general, me ha resultado entretenida, aunque lo justo; pero bueno, iré por partes.
La portada me gusta bastante, invita al misterio; y las letras brillantes y con un ligero relieve, creo que son un acierto. Sin embargo, no me parece representativa de la novela, quizás sí del título, pero no de la novela en sí misma.
La novela se estructura en capítulos sin numerar y titulados con los nombres de algunos personajes, con una o con varias palabras. Al final se incluye un índice con todos ellos. Los capítulos no son muy largos, aunque hay de todo.
En cuanto a los personajes, no he conseguido empatizar del todo con ninguno de ellos. Probablemente con el que más lo he hecho ha sido con el niño, Javier; quien inspira cierta ternura, aunque no se trata de un personaje a priori sensible ni débil, a pesar de sus dificultades. Creía que conseguiría meterme en el personaje de Rut, pero no, no lo he hecho. Ni su vida ni sus relaciones personales me han resultado demasiado interesantes.
La novela, como es de esperar, está bien narrada, pero me han sobrado bastantes tecnicismos y datos psicológicos que no aportan nada a la trama. Se nota que la autora es psicóloga y ha introducido procesos mentales y términos relacionados con la psicología que quizás para los conocedores de la materia, al ser parte de la jerga, ni siquiera lo perciban como algo a destacar. En cambio, a mí me han ralentizado la lectura en bastantes partes. Además, en algunas ocasiones se incluyen algunas palabras que suenan demasiado cultas para el contexto en el que se desarrollan los hechos.
Está catalogada como un thriller psicológico, sin embargo, aunque contiene señales de ello a lo largo de la trama, no es hasta los últimos capítulos cuando realmente alcanza un ritmo vertiginoso y hace que necesites saber cómo se resuelve el caso.
Leído para una lectura conjunta... y me ha costado terminarlo a tiempo. No me ha gustado mucho, le falta chispa. Por la sinopsis, parecía muy interesante y esperaba que se desarrollara una buena historia, pero no ha sido así. Las situaciones son bastante, por no decir mucho, increíbles; lo mismo que el comportamiento de los personajes, entre los cuales destaca, por sus contradicciones, la protagonista, psicóloga... pero que por la forma de pensar, hablar, actuar, etc. parece que se haya sacado el título en una tómbola. Tiene alguna acción o frase totalmente incoherente, y que una persona normal, sin título, por simple sentido común resolvería de forma mucho más atinada. No he logrado sentir interés o simpatía por ninguno de los personajes. En cuanto a la trama, aunque empieza a desarrollarse bien, a las pocas páginas empieza a perder sentido; y más a mitad del libro, donde aparecen de golpe personajes clave, sacados del bolsillo, que entran en la historia con calzador. Y aunque daríam pie a mucho juego, tampoco lo aprovecha. Tampoco se salva el estilo de narración, ya que en algunos momentos clave, en medio de una situación delicada o de una conversación importante, la autora termina el capítulo... y nos da a conocer el desenlace de la anterior situación o conversación varias páginas después, con lo que se pierde mucho el ritmo y el interés de la lectura. Se habría podido desarrollar una buena historia con las premisas de las que partía la autora, pero me ha parecido que no ha sabido como mantener el ritmo; como aprovechar sus propias ideas; como dar a conocer las relaciones entre los personajes... Se pierde con situaciones secundarias; empieza con algo que podría dar mucho juego, pero que se diluye entre otras cosas; fuerza las situaciones sin tener unos antecedentes... No lo recomiendo.
Sangre de mi sangre es un thriller psicológico en la que Rut, psicóloga forense, debe descubrir que es lo que le ocurre a Javier, un niño sordo que aparentemente no puede hablar.
Rut es una mujer que se siente incapaz de manejar su relación laboral con su jefa, que trabaja en un bufete de abogados elaborando perfiles psicológicos de sus clientes y la ningunea y le sentir inferior e incluso con su ex, Ger, que hace poco que dejo la relación, del que todavía siente deseos de volver y de su padre, que le ayuda con su hija, una adolescente adicta al los videojuegos.
Un día recibe la llamada de un profesor que ha sido mordido por un niño, de siete años, cuando acude al hospital conoce a Alberta la madre del niño, y algo no encaja. El profesor esta pensando en poner una denuncia, pero lo que mas le sorprende es Alberta una alcohólica que ha sido barrida por la vida que le ha tocado vivir, malos tratos y una sensación de haber perdido parte de vivir. Rut por riesgo y cuenta suya, acudirá a casa de Alberta y hará terapia tanto con la madre como con el niño y comprenderá que debe seguir investigando porque los dos tienen muchos secretos y mucho que callar.
Quizá ha sido un thriller edulcorado porque con la premisa tenia expectativas altas, aun así me ha durado pocos días, y ha sido muy entretenido.
Ese, ha sido mi pensamiento inicial y a lo largo del libro. La historia de esta familia es impresionante y te provoca saber más, más y más. Que Rut haga constantemente perfiles psicológicos de las personas con las que trata ha sido lo que más me ha gustado/atrapado en este libro.
Mi personaje favorito, sin duda alguna, Alberta. Es un personaje fuerte, irreverente, particular, impresionante.
Hay demasiada trama, personajes y muchas más cosas de las que pudo haber sido explotado y que, sin embargo, Rebeca los deja muy en la superficie (no los nombraré para no hacer spoiler!) Creo que es uno de las primeras obras que hace Rebeca (si no me equivoco) y que, aunque le quedan cosas por afinar, va por muuuy buen camino. Yo, sin duda, me leería su próximo libro.
Parte de una idea buena pero luego intenta abarcar tanto, abre tantas líneas, mete tantos personajes, que se pierde. Va dando giros de un lado a otro y, en lugar de enganchar, acaba por marear. Los personajes son confusos, no atraen, apenas sentí compasión por alguno de ellos, incluido el niño protagonista, y ya es raro que no se me encoja el corazón cuando hay niños de por medio. En cuanto a Rut, la protagonista, es un personaje con el que no se empatiza, resulta indiferente y sus embrollos amorosos vienen y van sin pena ni gloria.
Como punto positivo, se lee fácil y rápido, aunque a veces peca de pretencioso en cuanto a expresiones y vocabulario.
Lo recomiendo como libro de verano, de playa y sol.
No ha conseguido engancharme como debería. Un tema que de primeras parecía muy interesante. Una psicóloga se ocupa del caso de un niño que ha mordido a un cura, cuando va a su casa para investigar un poco y hablar con la madre, se encuentra con una familia peculiar y desestructurada también ve heridas graves en el cuerpo del niño. Lo que a priori era una novela de intriga que pintaba bien se desinfla totalmente y te hace perder el interés totalmente porque de intriga no tiene nada, salvo el final. La novela no está ni bien ni mal escrita, es aceptable, pero mete cosas que no aportan absolutamente nada, como por ejemplo conversaciones de WhatsApp con formato de WhatsApp que no puede tener más pretensión que aumentar páginas. No me ha gustado.
Un libro que me costó pillarle el punto. Al principio no encontraba a los personajes, poco a poco se van definiendo . La intriga se mantiene bien , aunque a mi parecer sin sobresaltos. Javier un niño de siete años sordomudo sin motivo aparente hiere a mordiscos y arañazos a un profesor. Este niño tiene una historia oculta que inconscientemente quiere que salga a la luz. Rut, una psicóloga forense, interviene en el esclarecimiento de la vida de Javier y su madre.
Si le prestamos mucha atención al libro, podemos aprender tantas cosas. Como tratar y vomo no tratar a nuestros hijos! La manera de contar esta historia, me ha cautivado por completo. El sufrimiento del pequeño Javier, ésa madre que pierde el juicio de tanto miedo...me ha encantado!
La historia era atractiva, pero me ha sido muy dificil de leer, demasida palabreria, mucha paja, dialogos sin sentido, no me ha atrapado nada, incluso he leido en vertical, me esperaba mucho mas.