Mutts es una de mis tiras cómicas favoritas. Las aventuras y disertaciones del perro Earl y el gato Mooch y un amplio reparto de animales y humanos han hecho la delicia de los fanáticos de las tiras cómicas y los animaleros durante ya casi 30 años. Esta antología cubre los primeros diez años y nos abre las puertas a la evolución de los personajes, tanto en su personalidad, como en los trazos de McDonnell. Esta primera década vio la aparición de Stinky Puddin' (defensor de los tigres y toda especie en peligro de extinción), Perro Guardián (perennemente encadenado en el patio de su dueño), Woofie (el labrador que "ama amar" a todo lo que se mueva), las ardillas (y su compulsión por lanzarle nueces a animales de cuatro patas y humanos por igual) y nos abrió las puertas de las entrañables historias de refugios (que han motivado a más de uno a adoptar en vez de comprar), los episodios de fallida y hilarante hibernación y las vacaciones veraniegas en la playa. A través de la introducción que precede a cada selección anual de Mutts, McDonnel se revela, no sólo como un magnífico un heredero de la gran tradición estadounidense de las tiras cómicas de cuatro paneles y sus episodios dominicales a todo color (en los que homenajea a sus grandes inspiraciones artísticas), sino también como un agudo observador de la personalidad y el comportamiento de los animales: Earl no puede ser más perro y Mooch no puede ser más gato de lo que son y muchos de los lectores de Mutts hemos notado parte de sus personalidades en los animales con los que compartimos nuestras vidas. Finalmente, cabe destacar la excelente traducción al español de Juan Carlos Álvarez, quien logró preservar la mayoría de los juegos de palabras y demás guiños lingüísticos del original y preservar su picardía e inocencia. En suma, una excelente compilación de una magnífica tira cómica.