Pienso y siento que esta escritora es un acierto fijo, conoce de una manera tan precisa las emociones y las situaciones que envuelven al humano, sobre todo a la mujer.
En esta novela, con las palabras justas y hechos muy bien contados nos muestra sobre las secuelas de esos traumas de infancia, el dolor, la ira, el resentimiento, nos hace pensar sobre la necesidad constante de poseer y no solo cosas si no a las personas, del miedo, la libertad, el silencio, los juegos peligrosos en los que nos involucramos y todo bajo un contexto social importante.
Todo lo que he leído de ella me ha hecho sentir que hay otras personas que han sentido, pensado y vivido muchas cosas igual a mi.