"Los soldados se apoderaron de los Reyes, los ataron fuertemente á los maderos, y el barbero comenzó á bañarles los pies con aquella resina hirviente, mientras otro les acercaba unas teas encendidas. —Señor, ¿no véis cómo sufro?—gritó retorciéndose el Rey de Tacuba. —¿Estoy acaso en un lecho de rosas?—contestó con firmeza el Emperador azteca."
El Libro Rojo fue escrito por Vicente Riva Palacio y Manuel Payno en 1870, tres años después de restaurada la república, un parteaguas para México que hasta entonces había vivido asolado por invasiones y revoluciones. Varios momentos de la historia nacional, como el famoso diálogo entre Cuauhtémoc y el rey de Tacuba ("¿Estoy acaso estoy en un lecho de rosas?") aparecieron por primera vez en esta colección de relatos de las plumas de Payno y Riva Palacio. Los autores consultaron las fuentes que tenían a su disposición, y agregaron coloridos detalles a las narraciones a las que anima, en palabras de Carlos Montemayor, hacer "un recuento de los muertos, de los sacrificios, de los reveses. El libro rojo aparecería como un registro singular de la muerte que México vivió durante ese proceso de su civilización”. Emperadores derrocados, asesinos famosos de la Colonia, mártires ajusticiados, la sangre parece correr por las páginas de Payno y Riva Palacio.
Catalogado como uno de los textos más desgarradores de la historia de México, el primer tomo cubre los años desde la Conquista hasta la consumación de la independencia.
Nace en la Ciudad de México el 16 de octubre de 1832, siendo hijo de Dolores Guerrero y Mariano Riva Palacio, el abogado defensor de Maximiliano de Habsburgo durante su captura en Querétaro y Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Nieto directo del Gral. Vicente Guerrero. Estudia para abogado en el Colegio de San Gregorio y se recibe en 1854. Diputado nacional en dos ocasiones, 1856 y 1861.
Periodista exitoso con una señalada y personal actitud crítica y satírica; misma que quedara marcada en periódicos como La Orquesta y El Ahuizote; Riva Palacio participa como un activo literato mexicano en los tiempos de entre guerras.
El género que más le sonríe siempre en popularidad es la novela. Realiza la mayoría de su obra novelesca entre 1868 y 1870. Tuvo a su disposición la mayoría de los archivos de la Santa Inquisición, lo que le brinda una grandísima cantidad de información que plasma en sus novelas de tema colonial. Sólo una de sus novelas (Calvario y Tambor) es de toque militar.
Junto con Juan A. Mateos coescribe zarzuelas y sketches teatrales satirizando la política mexicana. En 1870, junto con Juan A. Mateos, Rafael Martínez de la Torre y Manuel Payno publica El libro rojo, un breviario de la violencia dentro de la historia nacional mexicana. Junto con Juan de Dios Peza narra leyendas en verso en Tradiciones y leyendas mexicanas (1917) y crean a la imaginaria poetisa romántica Rosa Espino para publicar Flores del alma (1875).
Dirigió, junto con el editor Santiago Ballescá, la obra México a través de los siglos, trabajo enciclopédico; encargándose él mismo de escribir el segundo tomo, dedicado a la Colonia. En su obra Los Ceros critica y polemiza a la clase política mexicana, lo que lo identifica como un personaje virulento para el régimen porfirista. Cuentos del General (que apareciera póstumamente en Madrid en el año de su muerte), es una colección de veintiséis relatos que presentan características comunes: brevedad en el título, la acción y la descripción de los personajes. Por su obra literaria, fue designado miembro correspondiente de la Real Academia Española.
Excelentes crónicas contadas de una manera poética y detallada, de tal manera que te transportan justo al momento que sucedieron los hechos. Momentos que nos muestran sucesos relevantes que se vivieron durante, y posterior a la conquista de México.