Lo malo de la saga de Neal Carey es que no se la puede comparar con el resto de la obra de Don Winslow. Por algún motivo, el autor quiso escribir algo mucho menos intenso, profundo, enérgico, y se limitó a una serie de historias entretenidas y rápidas que no ofrecen mucho más. La primera, Un soplo de aire fresco, me gustó mucho porque me ofreció justo eso, un investigador diferente, una historia diferente a las que estaba acostumbrada. La segunda, Tras la pista del espejo de Buda, fue un bajón en todos los sentidos, los personajes rozaban el ridículo y la historia no había por dónde cogerla. La tercera y última editada en español, En lo más profundo de la meseta solitaria, me ha vuelto a enganchar, aunque no corrige algunos de los errores de la segunda ni tiene la frescura de la primera. Sin embargo, la historia vuelve a ser entretenida y toda la ambientación en la primera parte, las descripciones de los paisajes y la vida rural en una granja en mitad de la nada (y creo que toda la novela es una excusa para mostrar esto), me parecieron magníficas.
👍 Los diálogos y la relación entre Neal y Graham.
👍 El ritmo, aun cuando no está sucediendo nada, es un placer leerlo.
👎 En ocasiones se excede con las descripciones de acciones insustanciales.
👎 Neal Carey no puede ser el mejor en unas cosas y terriblemente torpe en otras. Se me queda muy flojo como héroe de acción.
👎 Tira de demasiado cliché, sobre todo en la caracterización de personajes.
👎 Es demasiado políticamente correcta.