O sea, entendamos que todo lo que cuenta este libro ocurre durante el peronismo.
Entendamos que el "bueno, pero eran otras épocas" nunca, nunca, NUNCA justifica nada.
Y entendamos que los nenes de Las Tumbas (los que no murieron durante la novela, al menos) hoy son jubilados.
Entendamos que la historia de los últimos 50 años del país ocurrió por niños que vivieron esto.
Lo que le faltó al libro, a mi entender, era un arco argumental. Es una especie de coming of age novel, donde el nene primero está en una tumba (una mezcla de cárcel de menores y hogar de huérfanos) donde mandan hombres, y en la segunda parte lo trasladan a otra donde mandan todas mujeres. Que, para mi sorpresa, son descriptas como unas arpías crueles y ultra violentas. Posta, si las descripciones del comienzo les parecen insoportables, la segunda parte no la van a tolerar.
No hay una historia en sí; o, mejor dicho, la historia es la supervivencia, es tratar de seguir vivo. Como si no fuese suficiente ser adolescente, tenés que estar alejado de tu familia, rodeado de otros nenes que te fajan, te roban la comida, te escupen, te violan, y no podés recurrir a ningún adulto porque ellos hacen lo mismo.
La edición de Galerna es un desastre, llena de errores de ortografía, con unos dibujos que no se entiende qué función tienen (pero el glosario del final está muy bien). En algunos diálogos no apretaron enter y no sabés quién está hablando siquiera. Busquen otra edición. O compren esta, sabiendo eso. Pero lean este libro. Les va a enseñar mucho de dónde venimos.