Jaque Al Lord, escrito por Carol S Brown, es un libro autoconclusivo de romance histórico.
La novela inicia con un artículo de prensa rosa firmada por una enigmática, y a priori, mujer del “bean monde”, en dichos artículos la autora deja pistas de los eventos que se narraran en cada capítulo; y que personalmente fueron las partes que encontré más interesantes y divertidas de la novela.
Entre pincelada y pincelada nos adentramos en la sociedad victoriana clásica, donde los convencionalismos lo son todo e Isabelle y Gabriel verán saltar la chispa del romance.
Aunque no lo parezca, ambos coprotagonistas son muy parecidos; son seres de lógica, bien educados y con predilección por las pequeñas cosas de la vida; como un simple juego de ajedrez. La sana rivalidad hace mella en ellos, llevándolos a concertar nuevos encuentros. Tal cercanía hace que se gusten y que esa primera atracción inicial se vaya transformando lentamente en amor.
Aunque no lo parezca, en el pasado he sido una gran consumidora de novelas histórico – románticas, y ello precisamente me puso en un brete para elaborar la reseña en esta ocasión.
Jaque Al Lord es una novela que Carol S Brown ha sabido llevar con coherencia y dinamismo; pero que carece de toda originalidad para el que es un habitual de este género. Mientras se sucedían los acontecimientos no pude evitar encontrar paralelismos con otras autoras, como Julia Quinn, Lisa Kleypas o Jane Austen; es como si Carol S Brown hubiese escogido las escenas favoritas de su colección de libros y las hubiera reinterpretado para hacer una secuencia cliché de lo que una novela de época debe ser. Podría mencionar multitud de ejemplos, pero sería hacer spoiler.
Por otra parte, hacia el desenlace, tiene lugar un evento inesperado al que creo que se le sacó poco partido. Hubiera sido más interesante ver el desarrollo amoroso de los personajes principales si dicha situación se hubiera dado a principios – mediados de libro.
Me hubiese gustado que la autora desarrollara mejor los personajes que rodean la vida de los coprotagonistas, me resultaron muy planos. Aun si se plantease hacer una saga en la que detallarlos mejor, los diálogos entre los hermanos me parecieron muy similares, costaría diferenciarlos si no fuese por el señalamiento en los tiempos de narración.
Pese a todo, esto no significa que sea un mal libro, su único defecto es su falta de creatividad. Si no sueles leer novelas de época, te gustará, puede que incluso te encante; pero para aquellos ya curtidos en el género, les aburrirá.