CARTA AL PADRE Y OTROS ESCRITOS agrupa, junto a la c?lebre misiva escrita por Franz Kafka (1883-1924) en 1919 con el fin de examinar y suavizar hasta cierto punto la relaci?n con su progenitor -el texto autobiogr?fico m?s amplio y coherente salido de su pluma, as? como uno de los m?s emblem?ticos-, el resto de su obra dispersa, traducida por primera vez al espa?ol. Adem?s de los fragmentos de una novela iniciada y nunca acabada -Preparativos de boda en el campo- y una serie de textos incidentales -Paralip?menos-, los textos englobados en Fragmentos de cuadernos y hojas sueltas son un verdadero regalo en el que el aficionado al escritor checo podr? sumergirse una y otra vez en busca de nuevas fascinaciones.
Franz Kafka was a German-speaking writer from Prague whose work became one of the foundations of modern literature, even though he published only a small part of his writing during his lifetime. Born into a middle-class Jewish family in Prague, then part of the Austro-Hungarian Empire, Kafka grew up amid German, Czech, and Jewish cultural influences that shaped his sense of displacement and linguistic precision. His difficult relationship with his authoritarian father left a lasting mark, fostering feelings of guilt, anxiety, and inadequacy that became central themes in his fiction and personal writings. Kafka studied law at the German University in Prague, earning a doctorate in 1906. He chose law for practical reasons rather than personal inclination, a compromise that troubled him throughout his life. After university, he worked for several insurance institutions, most notably the Workers Accident Insurance Institute for the Kingdom of Bohemia. His duties included assessing industrial accidents and drafting legal reports, work he carried out competently and responsibly. Nevertheless, Kafka regarded his professional life as an obstacle to his true vocation, and most of his writing was done at night or during periods of illness and leave. Kafka began publishing short prose pieces in his early adulthood, later collected in volumes such as Contemplation and A Country Doctor. These works attracted little attention at the time but already displayed the hallmarks of his mature style, including precise language, emotional restraint, and the application of calm logic to deeply unsettling situations. His major novels The Trial, The Castle, and Amerika were left unfinished and unpublished during his lifetime. They depict protagonists trapped within opaque systems of authority, facing accusations, rules, or hierarchies that remain unexplained and unreachable. Themes of alienation, guilt, bureaucracy, law, and punishment run throughout Kafka’s work. His characters often respond to absurd or terrifying circumstances with obedience or resignation, reflecting his own conflicted relationship with authority and obligation. Kafka’s prose avoids overt symbolism, yet his narratives function as powerful metaphors through structure, repetition, and tone. Ordinary environments gradually become nightmarish without losing their internal coherence. Kafka’s personal life was marked by emotional conflict, chronic self-doubt, and recurring illness. He formed intense but troubled romantic relationships, including engagements that he repeatedly broke off, fearing that marriage would interfere with his writing. His extensive correspondence and diaries reveal a relentless self-critic, deeply concerned with morality, spirituality, and the demands of artistic integrity. In his later years, Kafka’s health deteriorated due to tuberculosis, forcing him to withdraw from work and spend long periods in sanatoriums. Despite his illness, he continued writing when possible. He died young, leaving behind a large body of unpublished manuscripts. Before his death, he instructed his close friend Max Brod to destroy all of his remaining work. Brod ignored this request and instead edited and published Kafka’s novels, stories, and diaries, ensuring his posthumous reputation. The publication of Kafka’s work after his death established him as one of the most influential writers of the twentieth century. The term Kafkaesque entered common usage to describe situations marked by oppressive bureaucracy, absurd logic, and existential anxiety. His writing has been interpreted through existential, religious, psychological, and political perspectives, though Kafka himself resisted definitive meanings. His enduring power lies in his ability to articulate modern anxiety with clarity and restraint.
No conozco toda la intrahistoria de la publicación de la “Carta al padre”. Me gustaría saber más de los motivos que impulsaron a Brod a llevar el texto a la imprenta. Pero los motivos verdaderos, no la historia mercadotécnica que nos ha llegado y que es como un culto a la celebridad; been there, done that. Mis sensaciones al leerlo no han sido buenas. Si la intención de Kafka era hacer un texto publicable, con voluntad literaria, mis sensaciones más allá de no ser buenas son también erróneas.
La calidad del texto está fuera de duda. Es una carta muy sentida, difícil no conmoverse (e incomodarse también) cuando Kafka habla con su padre. Sin embargo, durante toda la lectura una idea cruzaba mi mente: estoy leyendo una carta personal contra la voluntad del autor. Y no conseguí salir de ahí. Esta es una carta que Kafka dio a su madre para que su padre la leyera y gracias a ella conocemos su contexto íntimo. ¿Es interesantísima? Sí. ¿Tiene calidad literaria? Sí. Pero no es lo mismo que sus novelas salvadas de la quema. Kafka no sé sentó en el escritorio con esa intención.
Tal vez, lo mejor que podría haber hecho Brod hubiera sido quemar los papeles, todos ellos, si eso es lo que le pidió Kafka en sus últimas voluntades. ¿Sería mejor un presente sin Kafka? Ni idea. Su importancia en la literatura es capital. En vida es cuando podemos apreciar la realidad, en principio, así que de poco le sirve al bueno de Kafka haber pasado a la posteridad. A mí Kafka nunca me ha hecho más feliz. Me produce escalofríos, me apasiona, me ha hecho crecer, pero no sé si un lector de Kafka es más feliz después de leer una obra suya. Así que Brod, en el futuro, échalo todo al fuego.
Esta mezcla de relato, testimonio autobiográfico y Bildungsroman, expresada en estilo epistolar, me parece un prólogo esencial para la lectura de los tres relatos cortos de la serie "los hijos" (La condena, El fogonero y La Transformación o Metamorfosis). Creo que la carta persigue una intención pedagógica, no sólo para con su padre, sino también para con sus lectores. Sin embargo, si nos tomamos en serio su dimensión autobiográfica, revela cierta inmadurez, cierta tendencia a la manipulación y la autojustificación.
Dice Reiner Stach que cuando el biografiado es un genio las circunstancias biográficas, sociales o culturales pueden o no importar porque el genio es excepcional a su época sin embargo en esta Carta se dejan ver las motivaciones, proyectos y sufrimientos de Kafka de una manera muy transparente.
No mk este libro fue mi peor experiencia leyendo algo en todo el año jajajajaja carta al padre es hermoso, el resto sí creo que no vale la pena leerlo, pienso q brod solo no debió publicarlo LOL. Aparte me demoré mk como 1 mes y medio cada vez que lo abría lo quería cerrar, muy triste.
No se como sentirme al respecto después de leer Carta al padre de Kafka. La forma que tiene de escribir Kafka es abrumadora y conmovedora, te consigue desgarrar con cada página, además no puedo obviar la gran carga emocional que tiene carta al padre para mi debido a la complicada relación que tengo con el mío… Me quedo con un párrafo del libro que personalmente me ha marcado muchísimo, hasta el punto de tener que cerrarlo y entrarme ganas de vomitar al no poder procesarlo en un instante, “No quiero decir que no hayas vivido nada importante; al contrario has tenido una vida mucha más rica y llena de inquietudes y penalidades que la mía. Pero precisamente por eso nunca te ha pasado nada comparable. Es como si un hombre tuviera que subir cinco escalones bajos y otro un solo escalón, pero tan alto como los otros cinco juntos; el primero no solo logrará subir los cinco, sino cientos y miles de escalones más, y al final habrá tenido una vida grande y trabajosa, pero para él ninguno de los escalones habrá tenido tanta importancia como para el otro el primer y único escalón, que le resultará imposible subir aunque eche mano de todas sus fuerzas: nunca lo superará y por supuesto nunca irá más allá de él” Quiero recalcar también el párrafo en el que aparece una lucha continua y de relación tóxica con su padre, en la que se aprecia que dependen el uno del otro como víctima y mercenario, como víctima y agresor, como el pequeño y el grande “Reconozco que luchamos el uno contra el otro, pero hay dos maneras de luchar. Por un lado, la lucha caballeresca en la que se miden las fuerzas de dos rivales independientes: cada uno se vale solo de sí mismo, gana para sí mismo, pierde para sí mismo. Y luego está la lucha del insecto, que al mismo tiempo que pica, chupa la sangre para alimentarse. Esa es la táctica del mercenario y también la tuya” Simplemente no tengo palabras para describir lo que me ha marcado este libro y lo que me ha ayudado a entender la relación que he tenido y que tengo con mi padre.
He leído la carta al padre y los tres manuscritos de preparación de una boda en el campo. Las notas posteriores las leeré una vez tenga algo de recorrido con el autor (puesto que solo me he leído la metamorfosis) :)
Vale mucho la pena para comprender mejor el resto de obras del autor. Además, el estilo es exquisito, y da gusto leer cómo el autor expresa sus sentimientos y pensamientos.
Esta obra epistolar consta de una larga y conmovedora carta que reprocha directamente a su padre de actitudes autoritarias a lo largo de su vida. Cuenta Kafka que Hermann, su padre, era un hombre corpulento, sabelotodo, difícil de contentar, que gustaba apagar los pequeños destellos de alegría de sus hermanos y él.
Su padre siempre fue una sombra larga y tiránica que atentaba contra un Franz adulto; por ejemplo, al lograr evitar que Franz se casara hasta en dos oportunidades porque dichas novias no cubrían las expectativas del padre, convirtiéndolo por siempre en un desgraciado, timorato, pusilánime y encorvado hombre.
Esta misiva o Carta al padre (1919) jamás llegó a manos de su destinatario, Ottla, la hermana menor de Franz, evitó este hecho marcando así el destino kafkiano de su obra. Podemos determinar no solo la dureza del escrito sino considerarlo la génesis de las futuras obras como Conversación en La Catedral o El Resplandor, que tienen a la figura del padre como un absolutista negligente que llena de malos recuerdos la vida de los hijos.
Esta carta podría resumir demasiado en cuanto a nuestras relaciones con nuestros padres, no solamente del lado paterno, sino, igualmente, desde el lado materno. Leer ciertas frases o ideas hace que evoque recuerdos de mi infancia y mi relación con mi madre (para nada mala madre) o, incluso, a mi ausente padre.
Es increíble como Kafka puede retener todas las convivencias vividas con si padre, pero, siento que así somos todos y mucho más desde que estamos pequeños, ya que, como lo expresa él, nuestros padres son todo el contexto del mundo, nuestra referencia absoluta y se nos hace incomprensible que puedan equivocarse.
Algo así me pasó con mi madre en los últimos años; al crecer nos vamos dotando de otras realidades o, ellos, al envejecer, pierden esos “poderes” y darnos cuenta de que no son esa figura omnipresente que todo lo puede, duele mucho, como a mí me pasó.
¡Qué bonita, incómoda y personal carta, que podría tocar la realidad de muchos!
Interesante faceta de la vida de Kafka quien se nota muy sufrido por la relación con su padre todo poderoso y dominador de la dinámica familiar. Más allá de algunas buenas frases y reflexiones bajo la pluma siempre bien depurada del autor, no es un libro que haya disfrutado mucho ni que pienso recomendar a nadie. Quizás no estaba en el ánimo de leer sobre los “daddy issues” de alguien al momento de enfrentarme a esta lectura.
Sé que es casi un sacrilegio literario confesarlo pero sigo sin conectar con Kafka, es un autor que no me ha terminado por gustar del todo, aunque no me daré por vencido y seguiré intentándolo dada la importancia que todo mundo suele atribuirle a sus aportes a la literatura universal.
la carta al padre es tan íntima que se siente mal leerla por momentos. es como el flashback de una peli que te explica por qué el protagonista es como es, en este caso, un pobre desquiciado.
el resto de escritos son un popurrí de relatos y pasajes que pueden gustarte más o menos. creo que mientras más se conozca a kafka, más se disfrutan. mis humildes lecturas suyas me han permitido apreciarlos hasta tal punto. algunos de ellos, los mejores para mí, me recordaron a la prosa de el proceso. ahora quiero volver a sus novelas. aprovecharé que estoy dentro del pozo para seguir en él. ya habrá tiempo de salir.
Carta al padre me gusto bastante, siento que es muy interesante saber datos autobiográficos de kafka para enriquecer la lectura de sus obras. Respecto a los relatos, algunos me gustaron mucho, otros me aburrieron y bastantes más ni llegue a entender, por lo que es probable que la puntuación aumente una vez investigue bien.
Muy interesante por ser uno de los principales textos autobiográficos de Kafka, permitiendo conocer la relación que tenia con su padre. El libro contiene también fragmentos sueltos de obras incompletas.
Es tan doloroso que aún no he logrado terminarlo, quizás no lo termine nunca, me basta con lo que he leído para saber que es otro libro que resuena con mi alma hasta incluso maltratarla, no estoy listo pero lo estaré y quizás le ponga 5 estrellas entonces.
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En esta obra se puede observar toda la angustia de Kafka en torno a la complicada relación con su padre, y de dicha relación seguramente se inspiró para hacer sus obras llenas de desesperanza y alienación. Mi relato favorito sigue siendo "El artista del hambre", ya que refleja su propio sufrimiento causado por la tuberculosis que finalmente acabó con su vida.
Verdaderamente crudo, lleno de emoción y una crítica profunda a la figura paterna. Expresa gran vulnerabilidad y es una cara de Kafka que conecta con sus lectores en esta experiencia humana.