[ Releído en 2023. ]
4.5/5
Este es el primer libro que leo del autor y debo decir que se ha convertido en mi poemario favorito. Déjenme explicar: he intentado leer a varios poetas pero ninguno de ellos ha logrado moverme tanto cómo lo hizo Fabián.
Tom Hiddleston y la tristeza me ha conmovido hasta la médula y literal me obligó a detener mi lectura porque no podía leer con tantas lágrimas en los ojos. Lo he marcado incontables veces y necesito con urgencia mi copia en físico porque en serio, esta es una de esas joyitas que merecen estar en mi librero, junto a todos esos que tienen un lugar especial en mi corazón.
He aquí un pedacito de los poemas que más me gustaron:
Y cada lunes dolía más que de costumbre;
había un abismo en mi esternón
que no conocía límites
y tampoco el fin del dolor
porque no sabía cómo despedirte
–yo no tengo tu facilidad para olvidar
y nunca la tendré–,
no sabía cómo olvidar nuestras canciones
porque me hice adicto a la poesía de tu voz
–propagaste tu magia en cada rincón de la
melancolía–
y el mundo era un ruido
insoportable
marchito
volcado
sobre mis restos.
Ciertamente, su estilo es mucho más complejo que sólo dar Enter a cada palabra (como muchos malos poetas). Y lo que más agradezco es que me ha hecho reflexionar sobre la tristeza, la nostalgia, inclusive sobre el amor profundo que sentí por alguien y lo que vino con su pérdida.
[Me dijiste que nunca sentiría el miedo a estar
contigo
y eso era lo que más sentía;
el miedo de perderte, de dejar de amarte o de que me
dejaras de querer,
el miedo de tu olvido,
de que me convirtieras en un pasaje de tu memoria
–como pasó después de todo–.
El miedo era la sensación más repetida
y por eso dejé de llamarlo amor.]
A veces un sentimiento tan grande como lo es el amor, nos obliga a ver dentro de nosotros mismos. Nos alimenta. Nos transforma. Pero también nos quiebra de formas que creíamos imposibles.
Y dijiste
estar contigo para cuando cayera de aquel sueño que
es la vida
y te entendí presente en mi poca eternidad
y bastó para amarte.
Y sin embargo, pese a destrozarnos hasta convertirnos en cenizas, siempre llega alguien nuevo y nos demuestra que aventarse otra vez al abismo es lo más maravilloso que vayamos a experimentar, que vivir es una aventura llena de matices y que negarse a ella sería negligente.
Me gustaría tener las palabras para explicar lo mucho que amé este libro pues aunque me tuvo con el corazón hecho pedazos, amé y agradecí cada segundo de ese dolor. Me hallo sumamente impresionada pues es cierto que Fabián tiene magia en sus palabras, y me siento muy orgullosa de que haya autores mexicanos que sí se preocupen por expresar algo, por remover y dar vida a todo eso que con frecuencia callamos.
Resta decir que me encuentro ansiosa por leer sus otras novelas y poemarios; los necesito en físico porque en serio valen muchísimo el tiempo invertido.