Durante los ultimos 25 anos un buen numero de poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas han enriquecido y transformado nuestra tradicion literaria. Se trata de escritores originales y activos, cuyas obras -parte fundamental del panorama de las letras mexicanas- merecen ser mucho mejor leidas y conocidas. La coleccion La Centena, en sus vertientes de narrativa, poesia, teatro y ensayo, esta dedicada a recuperar esas obras significativas y a valorar a sus autores.
Muy hermoso. Me encanta la idea de que el niño es padre de todas las versiones subsecuentes del poeta: es su versión más libre y por tanto, más grande. Estoy completamente de acuerdo: "caes en el fondo de tu ser y encuentras / tu raíz de hombre libre; / caes como Altazor en el lenguaje..." Y es verdad, me gusta mucho la idea de que entre más usamos el lenguaje más somos proclives a enredarnos y falsear. Lleno de momentos gei muy llegadores: la infancia en la que el niño danza coronado de violetas y el poeta Luis Cernuda (no sé si el real o el de las lecturas, creo que sí el real), se lanza a evitar que te muestres así: «Y al verte bailar entre los arbustos, coronado de violetas, corría hacia ti desde la casa, con pánico como para impedir con un gesto aquello mismo que había vivido. Tal vez, en una habitación oscura una remota tarde de lluvia de mil novecientos diez, se probaba en secreto los vestidos de sus hermanas, mientras ellas tocaban el piano a cuatro manos». Y muchos otros, el que me llega en este momento más es: «Tardes de lluvia en que los amantes sueñan en huir a nuevas geografías, a mares que dormitan arrullados por la brisa, a puertos que prometen alas para el amor, a sitios que aún no nacen.» Al final del poema entendemos, como quien habla, que somos parte de un cuerpo eternamente vivo, perdidos en la inmensidad del universo. Y que nunca fuimos tan grandes como cuando fuimos niños. Aquí el post que le hice a este bello poema: https://www.instagram.com/p/C4J3uFUuk...
En un inicio (como a la página 11 de 40) no me estaba gustando tanto.
El origami, Japón, los anhelos, los recuerdos y la lluvia ya aparecían.. así que, para qué otras 30 páginas. Pensé. Aparte es un "único" poema, que tiene separaciones pero va de corrido; y -personalmente odio- la sintaxis "obligativa": "ves", "cruzas", "encuentras", "recuerdas", "piensas". No me late.
Pero la verdad es que como poema completo está muy padre. Para empezar el tema gay, sin mencionarlo como tal y sin que necesariamente sea el punto (como mucha otra antología de cuento gay). Y sí, los temas con la lluvia, la cultura japonesa, el papel, los recuerdos, menciones a otros escritores y a la niñez.
Me gustó, personalmente, la parte adolescente. El recuerdo de la búsqueda de la verdad o la compañia en el otro, en la escuela; en las calles, bares, baños y parques. Y cómo se retrata la época (que todos los no heteros pasamos) del cruising y las cogidas de una sola noche.
También, la época de esos 24 años; llorando, sufriendo, soportando y queriendo hacer funcionar uan relación que hasta nosotros sabemos está dada al fracaso.
Fue una verdadera revelación. Sentí esa lluvia que es una y la misma siempre, las gotas que golpean la ventana y que construyen el eje mismo del tiempo. Sentí también al ser amado, la ausencia, la obligación y el vacío que se construye con las experiencias de los cuerpos. Uno y mil cuerpos que se van entrelazando en la experiencia. Los versos que se vinculan entre sí como si de un origami se trataran nos llevan incluso a la vida de un Luis Cernuda que da los primeros pasos, los guía; Whitman y su experiencia, tanta poesía encerrada y vida en este libro. Un verdadero deleite.
No voy a mentir no tengo nada que decir porque no me gusto y no le entendí. Tengo entendido que es un poema y la poesía siempre ha sigo algo difícil para mí, aunque quiero empezar a leerla y tal vez un futuro lo vuelva a leer.