Imagina uno de esos lugares donde nunca pasa nada...
Carlos es un abogado de éxito que debe acudir a un pueblo de Alicante cuando le comunican que su padre, con quien llevaba años sin hablar, se ha suicidado. Pero la tragedia se transforma en sospecha cuando encuentra un mensaje oculto en una torre de ajedrez.
Imagina que esta muerte fuera solo el principio...
Una sencilla investigación de suicidio se convierte en una peligrosa cacería cuando un asesino en serie empieza a cometer atroces homicidios que parecen estar relacionados entre sí. ¿Podría estar la clave en algo terrible que sucedió mucho tiempo atrás, en ese pueblo donde nunca pasaba nada?
Un autor que ya tiene un montón de libros publicados, incluso ensayos, pero que yo tenía por ignorado hasta la fecha. Aquejado de una enfermedad degenerativa cuya invalidez no le permite un trabajo “normal”, se ha dedicado en cuerpo y alma a dar rienda suelta a su pasión literaria, y parece que no le va nada mal. Me alegro por él, en serio. Pero lo que acabo de leer no me da motivos para reconocer su éxito.
Como buen alicantino (es de Rafal), sitúa la trama en un pueblo (ficticio) cercano a Orihuela, en Mors (la personificación de la muerte en la mitología romana), y en Alicante. Allí acuden para estrenarse como inspectores dos amigos, Nicolás y Alfonso, recién instalados en la capital alicantina. Y allí acudirá Carlos, un abogado madrileño de mucho relumbrón, cuando le comuniquen el suicidio de su padre, al que no ve desde hace 18 años, y del que no guarda ningún grato recuerdo. Pero no será la única muerte que ocurra en el pueblo. El suicidio desencadenará una oleada de crímenes como no se había visto jamás por la región.
Y ahora mi opinión. El autor intenta seguir las reglas del policíaco convencional, con asesino en serie y hasta la aparición de un “Hannibal Lecter” hispano. Ha hecho bien la tarea en cuanto a la ciencia forense se refiere, y también en cuanto a los asesinos en serie más famosos de nuestro país. Pero la novela pierde fuelle por numerosos sitios, incluyendo personajes, diálogos y trama, que es funesta. Sería muy largo de enumerar, pero tiene bastantes cosas en las que BRG debe esmerarse si quiere destacar en el género. Una, que te creas lo que estás leyendo. Ni de coña. Dos, que los diálogos no te chirríen. Chirrían, y mucho. Tres, dar consistencia a los personajes y a las situaciones. Tampoco lo logra. Especialmente el personaje de Carlos es que no hay por dónde agarrarlo. Alicia, y la aparición estelar de Gala también merecen capítulo aparte. A eso añadamos un final para salir corriendo, de los más estrambóticos y ridículos que me he topado últimamente, y que, aunque la novela hubiese estado bien (que no lo está), la hubiera echado a perder igualmente. Y podría seguir desgranando los motivos por los que no me ha gustado nada, pero creo que sobra con lo ya referido.
Creo que a BRG le falta todavía bastante camino por recorrer. Veo que tiene buenos padrinos en Zenda, y que se codea con autores de la talla de Eslava Galán y Pérez-Reverte. Que vende bastante y que tiene muy buenas reseñas. Y, de verdad que le deseo mucho éxito como escritor, pero “No mentirás” me ha parecido una novela sumamente floja. “No robarás” y “No morirás” son los siguientes títulos de esta trilogía, y veo que sigue con el asesino psicópata como protagonista, que, por supuesto, se fugará de la cárcel e irá a por Nicolás, nuestro super inspector. No sé si me atreveré a abrirlo. Siendo positivo, no creo que pueda ser peor que la que acabo de leer. De buena gana le hubiese puesto una sola estrella, pero esa puntuación la suelo reservar para los truños que no puedo terminar de leer. Esta novela, al menos, he podido terminarla. Ese es su único mérito.
La estrella es entera para la portada, que es muy mona. El resto se puede tirar (o reciclar). Termina el libro con un anzuelo para que sigas leyendo el siguiente en plan "Y aún queda lo peor jejeje (maligna mirada a cámara)" o algo parecido. Y sí. Leer algo como esto, otro libro más, sería lo peor, efectivamente. Los diálogos son abrumadoramente malos. De llamar la atención. La trama inverosímil a más no poder y forzada. Los personajes hacen un porrón de cosas, pero ellos mismos son planos a más no poder. Menos uno, al que decidió darle un relieve, que consistía exclusivamente en echarle encima patologías mentales a calderadas, como si las hubiera comprado de saldo y no supiera dónde ponerlas. Hasta acabé tomándomelo a risa porque no había manera de tomarse eso en serio. Podría ser peor. Podría, encima, tener una portada fea.
A pesar de que la trama más predecible no podía ser, me ha enganchado por momentos. No me ha gustado mucho la parte de los diálogos ni los personajes (todos hablan igual) y el final me ha parecido tan rocambolesco y poco creíble que no puedo darle más de 2 estrellas. No estoy diciendo nada que ya otros no hayan reseñado.
Un libro con un ritmo vertiginoso en el que nada es lo que parece. Reseña completa el blog y una entrevista estupenda que me ha concedido Blas Ruiz 🕵️♂️🔫😊 Mil gracias por tu colaboración!! 😉 merakiseshat.blogspot.com
Últimamente estoy leyendo muchos libros de este estilo por lo que me estoy haciendo un poco fan, en este caso el libro me gustó, no me encantó pero no esta mal. En un primer momento me resulto un poco tedioso y repetitivo, pero una vez que entré en el ritmo del libro lo leí sin problemas, el tema es que una vez que me di cuenta o supuse (correctamente) lo que estaba pasando no veía la hora de terminarlo para saber como el autor resolvía el misterio, como le daba una explicación y cierre a esta historia, por lo que en mi caso el final no me sorprendió. Lo que no esperaba es que se deje abierta la posibilidad de continuación de esta historia.
Decepción. Le faltan buenos diálogos, credibilidad, posibles sospechosos, investigación y le sobran datos técnicos, que parten el ritmo pero sobre todo le sobra ese final tan manido.
Situaciones repetitivas, que no aportan nada nuevo.
Los dos personajes protagonistas, Nicolás y Carlos, son superficiales, quejicas, poco profesionales, mal hablados. Aunque se alternan los puntos de vista de cada uno hay momentos en los que resulta difícil distinguirlos, hablan y se comportan casi igual.
El resto son casi indistinguibles, están ahí para cumplir su rol. El "Hannibal Lecter" de turno no tiene nada especial que lo distinga de villanos similares.
Demasiadas escenas demasiado desagradables.
La idea, sin ser original, hubiera podido funcionar de no ser porque hay reacciones tan poco creíbles que hacen sospechar lo que pasa, o algo muy similar.
Necesitaría una revisión en la que eliminar repeticiones de escenas similares, algunas que no tienen sentido y mejorar la redacción.
Un despropósito en toda regla. No tiene ni pies ni cabeza. Hay libros malos, libros peores y luego está este. Diálogos flojos, personajes aún más flojos y a riesgo de resultar repetitiva argumento flojo. No hay por donde cogerlo.
Sentimientos encontrados con este libro. La historia engancha, no puedes dejarla, quieres saber qué, quién, cómo,... todo y rápido. Pero me ha fallado la redacción, el estilo, la corrección. Ojo, quizás porque soy una lectora que escriba (o lo intenta) y se fija en cosas que un lector que busca entretenerse no hace. Este libro si pasa por un corrector, hubiera sido un cañón. Estoy convencida. Y aquí tiene mucha responsabilidad la editorial. En mi humilde opinión...
Dicho esto. Lo he disfrutado y sufrido a partes iguales. Y tengo que decir que leeré los otros dos de la trilogía porque quiero saber cómo sigue la historia. Y, sobretodo, porque mi yo escritora ha aprendido mucho.
Mi enhorabuena al autor porque tener una historia es de lo más importante y de lo más difícil que tiene que tener un libro. Y aquí la hay. No es un 3, ni es un 4. Es más; no es un número. A este libro no sabría ponerle un número.
Madre mía... qué espanto. Muy documentada, eso sí, pero ya se encarga el autor de recordártelo metiendo datos y más datos en medio de la trama, rompiendo por completo el ritmo narrativo. La trama es absurda, llena de “ganchos” metidos con calzador para intentar mantener el suspense. Suspense que no llega a aparecer porque esta todo tan pasado de vueltas que terminas por no creerte nada. Además, comparte ese afán de otros autores (como Javier Castillo) de estar constantemente machacando al lector con los sentimientos exagerados que padecen los protagonistas hasta cuando van al baño. Y luego el estilo, lleno de descripciones repetitivas, adverbios superlativos e innecesarios (¿os pagan por palabras?) palabras que aparecen dos, tres y hasta cuatro veces por párrafo... vamos, que de verdad no entiendo cómo este libro aparece tan recomendado y tan elogiado en lugares tan referenciales como Zenda, por ejemplo. Desde luego, el primero y último que leo de este autor.
Me ha gustado leerlo, he aprendido mucho de todo lo que no me han gustado en el estilo del autor. Los personajes son homogéneos, y tanto en diálogo como en narrativa es muy rimbombante y le resta agilidad a la acción, además que contrasta mucho con los "joder", "mierda", y cosas así. La trama en sí es amena, y los escenarios están bien plasmados, pero los personajes -sobre todo los diálogos- no están a la altura. Lo lamento porque el autor me cae muy simpático y de verdad quería que me gustase.
Para quien le guste el suspense y engancharse a la historia es un libro perfecto y totalmente recomendable. Desde principio a fin engancha y entretiene. A mi me ha gustado mucho y no me perderé la siguiente No Robarás.
En general, el libro resulta ágil, pero le veo muchos fallos, tanto en el estilo, como fallos en la estructuración de algunas frases que resultan ininteligibles. Tampoco me satisfizo la resolución de la trama ni con la labor de los inspectores, la verdad.
Se lee rapido!!! No paras de leer y eso hace que el escritor lo domina perfectamente tanto la intriga como su desarrollo.El final es inesperado aunque algo rebuscado Lo recomiendo !!!!
La verdad es que me estaba gustando bastante y lo habría puntuado más pero el final no me ha gustado nada y es por lo que he bajado la puntuación, no me ha dejado con buen sabor.
3,5 estrellas, el principio me ha parecido muy lento y me ha costado engancharme, pero tengo que reconocer que ciertos giros han estado muy bien. Más que trabajo policial hay mucha intuición, pero en general he disfrutado de la lectura.
La historia es realmente buena, el autor juega con el lector como quiere y la trama está llena de sorpresas que resultan ser muy atractivas.
Sin embargo, no me he llegado a creer muchas cosas que ocurren en la novela. No quiero entrar en spoilers, pero creo que muchos lectores estaremos de acuerdo en ciertos puntos relacionados con agujeros de guion. Hay segunda parte, es posible que todo se arregle ahí, pero como libro aislado presenta sus carencias.
Los personajes no pueden estar más estereotipados, sacados todos del manual general para hacer novela negra. He sentido que ninguno tenía voz propia a excepción de Carlos, sin duda, el personaje más trabajado. Nicolás no me termina de caer bien y Alicia es insoportable.
Libro entretenido con prosa ligera y adictiva, no por ello bien resuelto. ¿Recomendable? Sí, si lo que quieres es pasar un rato entretenido con una novela sin muchas pretensiones.
Una buena labor de documentación en cuanto a técnicas forenses y en cuanto a los asesinos en serie más famosos de nuestro país, pero el resto con muchos fallos, la trama, p. ej. , aunque bien trazada, es bastante inverosímil, los diálogos cojean por todos los lados, los personajes casi no están descritos y además todos hablan igual, el estilo personal inexistente con un abuso de frases hechas , el final con demasiadas explicaciones para justificar lo inverosímil?, rebuscado? que es ... Resumiendo un autor que sabe generar intriga pero que flojea en todo lo demás... Mucho tiene que mejorar en las siguientes de la trilogía .
Un comienzo sencillo con un suicidio y un hijo buscando la verdad mientras un policía llega a un nuevo destino con sus propios fantasmas. Hasta que todo estalla y se convierte en un complejo cubo de Rubik del que no puedes escapar. De los mejores thriller que he leído en años.
Tal vez el lenguaje, tal vez el estilo, pero dialogos y personajes poco creibles, sobreactuados. He leído lo anterior de este autor y esperaba algo más.
Me ha tenido enganchada todo el libro de principio a fin. La historia se desarrolla en un pueblo donde nunca pasa nada y al final pasa de todo. Sospechas de casi todos y el final es sorprendente
No me ha terminado de convencer. El libro está bien escrito y a priori la trama pintaba bien, pero hay un momento a partir del cual la historia pierde verosimilitud, todo se desmadra, empiezan a salir muertos de debajo de las piedras y acaba con un final que me ha parecido directamente desquiciado. ¡Una pena!!