Henry James was an American-British author. He is regarded as a key transitional figure between literary realism and literary modernism, and is considered by many to be among the greatest novelists in the English language. He was the son of Henry James Sr. and the brother of philosopher and psychologist William James and diarist Alice James. He is best known for his novels dealing with the social and marital interplay between émigré Americans, the English, and continental Europeans, such as The Portrait of a Lady. His later works, such as The Ambassadors, The Wings of the Dove and The Golden Bowl were increasingly experimental. In describing the internal states of mind and social dynamics of his characters, James often wrote in a style in which ambiguous or contradictory motives and impressions were overlaid or juxtaposed in the discussion of a character's psyche. For their unique ambiguity, as well as for other aspects of their composition, his late works have been compared to Impressionist painting. His novella The Turn of the Screw has garnered a reputation as the most analysed and ambiguous ghost story in the English language and remains his most widely adapted work in other media. He wrote other highly regarded ghost stories, such as "The Jolly Corner". James published articles and books of criticism, travel, biography, autobiography, and plays. Born in the United States, James largely relocated to Europe as a young man, and eventually settled in England, becoming a British citizen in 1915, a year before his death. James was nominated for the Nobel Prize in Literature in 1911, 1912, and 1916. Jorge Luis Borges said "I have visited some literatures of East and West; I have compiled an encyclopedic compendium of fantastic literature; I have translated Kafka, Melville, and Bloy; I know of no stranger work than that of Henry James."
Notables eran mis ganas de leer este clásico de la literatura de fantasmas, atraído, sobre todo, por las buenas críticas que solía tener. Pero como siempre digo: hay que leer para juzgar por uno mismo, porque por mucho que nos digan, leamos u oigamos, al final lo que cuenta para nosotros mismos es nuestra opinión. Y "Otra vuelta de tuerca" me ha defraudado sobremanera. De inicio la historia se plantea interesante y comienza muy bien, pero poco a poco se va liando sobre sí misma y se centra en exceso en las cavilaciones internas de la institutriz protagonista, que no hace más que darle vueltas una y otra vez a lo mismo. Las conversaciones merecen un aparte, pues al hecho de que dejan tanto en el aire que en ocasiones ni sabes de qué hablan, me parecieron tediosas y hasta crípticas. Y del final ni hablo. Quizá esperaba demasiado, o quizá este estilo de narración no es la mía (no creo que sea el caso), pero me he llevado una desagradable decepción. Lo dicho, hay que leer uno mismo para poder juzgar.
Me parece genial su tecnica, el uso de los puntos de vista, como deja las escenas para los momentos claves y el resto lo narra desde ambigüedad de la institutriz. Homenaje a la tradición victoriana.
Este libro es una novela clásica de terror. La narración es muy intrigante, mantiene un constante suspenso y curiosidad por descubrir la trama que se oculta tras el relato. Sin embargo, el final no cumplió mis expectativas, esperaba algo más para rematar una historia que comienza y se desarrolla muy bien.
«Lo he comparado con un centinela, pero su momentánea y lenta rotación fue por un instante muy similar al acecho de una fiera».
3.5 estrellas. No disfruté la historia del todo. Es como asomarse a la cabeza de una mujer reprimida, santurrona en exceso, y "escuchar" sus pensamientos y su sobreanálisis de todo cuanto pasa a su alrededor. Tenía la idea de que se trataba de una historia de fantasmas y en realidad es una especie de novela psicológica. Por momentos la protagonista habla mucho pero no dice nada en realidad —o se deja demasiado a la interpretación del lector— y eso me exasperó un poco. Por otro lado, crear esa sensación de agobio en quien lee sólo por la forma en que está escrita la historia me parece encomiable.
Mmm no se, me esperaba algo mejor. Siento que te desarrollan todo un misterio que no llega a nada y no hay explicación, por ejemplo siempre se daba a entender que o los niños o ella sabían algo y que era super misterioso pero nunca paso nada. Las expresiones me parecieron un poco exageradas, la protagonista decia cosas como: "lo que dijo a continuación me perturbó de maneras inimaginables" y el chico solo estaba diciendo hola. No me terminó de convencer, se me hizo muy plano e insulso.
El libro carga en sus espaldas ser el clásico de fantasmas, sin embargo, su historia es algo simple y deja algunos cabos sueltos a lo largo de sus páginas. Eso sí el final es lo mejor de toda la historia. Muchos de sus elementos serán retomados por otros autores y lo van ir ampliando hasta perfeccionar el género.
Una institutriz es contratada para educar y cuidar a dos niños en la mansión Bly Manor, una preciosa mansión gótica pero que esconde un oscuro secreto que gira en torno a los dos pequeños bajo su cuidado ¿Podrá esta mujer solucionar el caos que se le viene encima? Una historia súper corta pero entretenida, te da ganas de seguir leyendo y no parar.
Este es uno de esos “clásicos” que no terminan de gustarme. Es una historia de fantasmas que me pareció densa y con una prosa exageradamente compleja. Lo único bueno es que son solo 100 páginas.
No puedo decir que me encanto, si bien en muchos capítulos me mantuvo entretenida y en suspenso, hubieron muchos otros que no entendía lo que estaba pasando. Por eso que para mí ni fu ni fa. Si puedo decir que las personalidades de los hermanos es atrapante y eso fue lo que más me gustó.
La tensión se mantiene durante todo el libro, es inquietante la atmósfera que se crea, durante la historia, se desvela los secretos que aguarda la mansión.