Los hermanos Asper, Megan y Ryan, son los más populares en la universidad por sus conquistas, toda la gente cae a sus pies y nunca se enamoran y nunca repiten citas. Todo cambia cuando Megan necesita clases particulares de matemáticas y su profesor particular resulta ser Alejandro Hott, un nerd que al parecer es el único chico inmune a los encantos de Megan, y Ryan conoce a Mikaela, la hermana menor de Alejandro, de 17 años, gordita, descarada, divertida y la única chica que no se pone nerviosa enfrente de él y a la que Ryan ayudará a entrenar para bajar de peso.
Es una novela ligera, muy fácil de leer y súper entretenida. No podía soltarla, se me hizo adictiva y no quería terminarla porque me encariñé mucho con la historia y los personajes. Me pareció bastante original que esté narrada por dos hermanos, y no por una pareja como en la mayoría de los casos, nunca había leído una novela así. También que, aunque lo parezca, no es el típico cliché que vemos en las novelas de romance. Nunca había leído una chica "mala" así que fue algo novedoso para mí y me encantó. Tampoco había leído sobre una chica gordita pero que no tuviera complejos y dijera esas cosas descaradamente jaja.
La historia no solo es sobre romance, sino también sobre familia y amigos. En la historia vamos conociendo por qué los Asper son tan unidos y su trasfondo familiar. Se llevan un año pero parecen gemelos por lo tan cercanos que son, se cuentan todo y se protegen, cada uno es el mejor amigo del otro. Me encantó encontrarme con esto en la novela, me encantan las historias sobre hermanos unidos y la autora hizo un excelente desarrollo con esto. Además de que llegamos a conocerlos en profundidad.
También conocemos a sus amigos, Taylor, otro mujeriego, el mejor amigo de Ryan. Y Nicole, la mejor amiga lesbiana de Megan. Me gustó mucho que incluyeran un personaje lgbt+, todos los autores deberían hacerlo. La historia de estos amigos la verdad que no me interesaba, por momentos me caían muy bien pero por otros no.
Luego conocemos a Alejandro y Mikaela. Son hermanos que se quieren mucho pero no son tan unidos como los Asper. Ambos son muy inteligentes. Vemos el bullying que le hacen a Mika en la secundaria por ser gordita pero ella los ignora. Me gustó mucho que no sean insta-love ambos romances (aunque a Megan le atrajo enseguida Alejandro), se van conociendo de a poco gracias a las clases particulares y se van replanteando muchas cosas sobre el amor y las relaciones.
El romance que más me gustó fue el de Megan y Ale. Adoré que ella sea una chica "mala" seductora y que Alejandro la ignorara al principio, fue muy divertido ver eso, aunque en algunas situaciones me molestó un poco la actitud nerd de Alejandro. Ellos primero se hacen amigos y luego surgen más cosas. Lo mismo con Ryan y Mika, fue un romance que se fue desarrollando lentamente y eso me encantó. Dos romances desarrollados lenta y tiernamente, como tiene que ser.
Me gustó mucho cómo se fueron conociendo, y en especial cómo se divertía Ryan con Mika, ya que ella es una chica super divertida y hacía sacar el lado infantil de él, fue muy adorable ver como se reían y que al principio sea algo inocente.
En varias partes me encontré sonriendo como una tonta y riéndome de varias escenas.
Es una historia muy entretenida, hermosa, súper tierna y graciosa que se quedará en tu corazón, con personajes con los que te encariñás y que no querés soltar, hace mucho que no leía una historia así. La recomiendo mucho a todos los amantes del romance, y si no sos de leer historias así pero querés empezar por una, esta es la indicada.