La sociedad ha cambiado drásticamente a través del paso del tiempo y en ese cambio se han venido perdiendo costumbres y modales que ayudaban a mantener el respeto y la armonía entre la sociedad.
Hasta el momento nadie se ha preocupado realmente por recuperar tales modales, al punto que se ha perdido hasta el saludo, la importancia de dar las gracias, de pedir el favor, de desear las buenas tardes o buenas noches o hasta de preguntarle a los demás ¿cómo se encuentran?, ¿cómo están?, y esto no debería ser así.
Es tan necesario como urgente recuperar y cultivar la urbanidad, los valores éticos y morales en las personas, en especial en los niños y en los jóvenes que serán los futuros constructores de una sociedad mejor en la cual todos seamos valorados como personas íntegras. Así, llegaremos a conseguir el respeto, los buenos modales y las buenas actitudes como base de toda sociedad armónica y saludable, principio fundamental para vivir en paz con el prójimo.
Manuel Antonio Carreño Muñoz fue un músico, pedagogo y diplomático venezolano.
Alcanzó durante su vida gran preponderancia en el ámbito de la diplomacia y la pedagogía. Fundó el prestigioso Colegio Roscio y tradujo al castellano obras como: Catecismo razonado, histórico y dogmático del abate Thériou, y la Introducción al método para estudiar la lengua latina de Jean-Louis Burnouf. No obstante, fue en 1853, con la publicación de su Manual de Urbanidad y Buenas Costumbres, que pasaría a la historia con el sobrenombre de «Manual de Carreño», un escrito centenario, que enseña y adiestra al individuo en el manejo de las buenas costumbres, fundamental para la educación de decenas de generaciones y reeditado en numerosas ocasiones.
Sirvió como Ministro de Relaciones Exteriores y Ministro de Hacienda de Venezuela. Tras su renuncia a este último, a causa de la Guerra Federal, sale del país, viviendo en Nueva York y luego en París, donde fallece.
❌ Es un libro escrito bajo un pensamiento arcaico. Para la época para la que fue escrito, fue un texto muy acertado y bien intencionado. Para ésta época, tiene más desaciertos que aciertos. La manera de expresarse del autor es discriminatoria, misógina y demagoga. Se le rescata su buena intención por fomentar un buen comportamiento individual en aras de una sociedad culta y pacífica. 👨🏻🏫
Tiene dos vistas este libro. Una primera donde sin lugar a dudas trae a la mesa los temas de buenos modales, muchos de los cuales son vigentes hoy en día. Por el otro lado, es un libro que muestra de una manera muy diferente las costumbres de una parte de la sociedad. Al menos desde el punto de vista aspiracional, narra cómo se esperaba debiera ser la conducta de la población, más allá de que así lo fuera.