Hola, mi nombre es John Wilcox. Si leéis este texto, estáis sin duda sobre la contraportada del libro en que mi creador cuenta mi historia. Estudié biología y siempre me apasionó la genética. Entender cómo los seres vivos funcionan partiendo de una información grabada en su interior es algo que me fascinó desde la primera vez que me hablaron de ello.
Un golpe de suerte, propiciado por cabezonería y esfuerzo, me ha enviado a trabajar en un centro líder en cuanto al ADN se refiere. Un buen lugar de trabajo, un proyecto para detectar enfermedades antes de que se produzcan y la ilusión de quien ve cómo su vida va estabilizándose en un mundo donde lo único estable es la inestabilidad del estudiante al salir al mundo real.
Con esto me lancé a investigar y, sorprendentemente, avanzábamos. Estábamos sacando resultados que podrían ser interesantes para la salud a la vez que descubríamos que había combinaciones genéticas que nos hacían más fuertes e inteligentes. Todo funcionaba mejor de lo que queríamos, mi imaginación y curiosidad sobre estas combinaciones genéticas crecía rápidamente. Por desgracia, no a todo el mundo le gustan los curiosos. En fin, un gato murió por ella y a mí me ha puesto en estas páginas.
Reseña de Strain. Strain es una historia con todos los elementos de los mejores thrillers relacionados con el mundo médico y de la genética. Está muy trabajada, elaborada hasta el más mínimo detalle; se nota que el autor la ha cuidado mucho resultando bastante creíble, teniendo en cuenta que estamos ante un libro de ficción.
Tiene todo lo que debe tener un best-seller al más puro estilo de Robin Cook y algún que otro toque a lo Michael Crichton. Es muy adictiva y atrapa desde la primera hasta la última página. Gracias a un estilo muy visual, el lector tendrá la sensación de estar viendo una buena película o una serie.
Los personajes están bien configurados y perfilados, otorgándole a cada uno su propia personalidad. Los distintos protagonistas se verán expuestos a multitud de sucesos y hechos de los que no saldrán indemnes, para bien y para mal, cambiándole sus vidas para siempre. Para el lector será tan creíbles que desde el principio empatizará con ellos.
La trama es ágil, directa y sin concesiones. A lo largo de ella, nos encontramos con algunas descripciones que son necesarias para adentrarse en la historia. Estas descripciones, relacionadas con la ciencia y la genética, no se hacen largas ni aburridas, ya que están narradas de manera amena. Tiene acción, misterio, suspense, altas dosis de intriga y alguna que otra sorpresa. El final está cargado de tensión, manteniendo en vilo al lector dejándole muy buen sabor de boca.
La prosa del autor es sencilla y sin florituras, cosa que se agradece, ya que el principal objetivo de la novela es entretener y enganchar al lector y eso es algo que logra sobradamente. En definitiva, estamos ante una novela de fácil lectura, que logra mantener la tensión en todo momento y que recomiendo sin duda alguna.
Sinopsis: Hola, mi nombre es John Wilcox. Si leéis este texto, estáis sin duda sobre la contraportada del libro en el que mi creador cuenta mi historia. Estudié Biología y siempre me apasionó la Genética. Entender cómo los seres vivos funcionan partiendo de una información grabada en su interior es algo que me fascinó desde la primera vez que me hablaron de ello.
Un golpe de suerte, propiciado por cabezonería y esfuerzo, me ha enviado a trabajar en un centro líder en cuanto al ADN se refiere. Un buen lugar de trabajo, un proyecto para detectar enfermedades antes de que se produzcan y la ilusión de quien ve cómo su vida va estabilizándose en un mundo donde lo único estable es la inestabilidad del estudiante al salir al mundo real.
Con esto me lancé a investigar y, sorprendente ente, avanzábamos. Estábamos sacando resultados que podrían ser interesantes para la salud a la vez que descubríamos que habia combinaciones genéticas que nos hacían más fuertes e inteligentes. Todo funcionaba mejor de lo que queríamos, mi imaginación y curiosidad sobre estas posibilidades crecía rápidamente. Por desgracia, a no todo el mundo le gustan los curiosos. En fin, un gato murió por ella y a mí me ha puesto en estas páginas