Robert E. Howard será recordado por siempre por su inmortal Conan, el Cimerio, sin embargo, entro todo el mar de historias que nos legó, hay muchas que valen mucho la pena.
No me refiero solamente a las de sus ciclos más conocidos: el propio Conan, Solomon Kane, o Kull, sino a algunas de entre esa miriada de relatos pulp que escribió a diestra y siniestra durante su corta existencia. Este libro está dedicado precisamente a esas historias. Aquí tenemos algunos relatos clásicos, como "Lanza y colmillo", primer relato que logró colocar a una edad muy temprana, donde ya se adivinaban los rasgos que luego se presentarían en sus personajes más populares, relatos fantásticos, algunos más cercanos al horror, relatos de los mitos de Ctuhlhu, del mar, de vaqueros, etcétera. Si algo tenía Howard era una inventiva sin fin, qué, combinada con una sensibilidad literaria por encima de la media entre los escritores de la época, hacen que siempre haya un poco más en sus relatos que los salvan de ser denominados simplemente "pulps".
Como sea, antes de recomendarlo a un neófito, se lo recomendaría a los fans de hueso colorado, que sin duda sabrán dimensionarlo mejor. A los neófitos en su literatura, definitivamente les recomendaría empezar por el inicio, alguno de sus ciclos más clásicos.