Un día como cualquiera se transforma en una pesadilla y total masacre.
Una persona con un tipo de saco en la cabeza comienza a atacar a todos los transeuntes con dos cuchillos. Todo se vuelve inimaginable cuando empiezan a acumularse cuerpos por todas partes, corre de un lado para otro atacando a todos, muchos se quedaron inmóviles, en shock, sin ni siquiera poder correr, y a una chica la ignora completamente, sigue atacando al resto, ella no podía entender porqué y no podía correr.
Así comienza una historia brutal, macabra, y muy sangrienta.
En la que no entiendes el cómo de algunas cosas que van pasando, es muy ilógico, pero muy pronto todo va tomando un rumbo muy interesante.
Un manga que debo confesar que le tenia las expectativas medias altas, por ser de Hokazono, pero no conocía al que está a cargo del dibujo, Nokuto Koike, y debo decir que, a pesar que para mi en cuanto a estas temáticas, estilo y movimiento en las escenas de violencia Hokazono es casi inigualable, me ha impresionado muchísimo, y me ha gustado, me ha generado algo muy parecido a lo que pasa con Hokazono, con claras diferencias, pero que cumple completamente con lo que esperaba, tiene un estilo muy parecido.