REUNIMOS en este tomo tercero y último de las Poesías completas de Emily Dickinson los poemas que van del 1201 al 1775, según la edición canónica de Johnson (1955). Pocos la vieron, entre nosotros, como Juan Ramón Jiménez, que escribió sobre ella lo Un poeta es un ser en gracia que da destellos y permanece lleno de su secreto, que nace, vive, muere y permanece como un tesoro del que regalará joyas menores, que lleva su reserva mayor a la nada para enriquecerla; esto es, un poeta es un enriquecedor, un abolidor verdadero, de la nada. ¿Qué conciencia más rica que la de un poeta de esta naturaleza? E. D. fue eso, una mujer en gracia, que se llevó el secreto del mundo a la eternidad, por si estaba vacía; que se llevó el mundo querido de la ausencia de su vida humana al universo de su presencia definitiva, por si acaso. Cada vez que E. D. vuelve a la presencia poética, después de los olvidos, vuelve para dar ejemplo vital y estético a una jeneración nueva que encuentra en sus metáforas, sus escapes, y sus paradojas, todo trascendente, una perpetua renovación de ella y de ellos. Siempre está viva y nueva; mejor, siempre está resucitada. Emily Dickinson nació en Amherst (Massachusetts, Estados Unidos), en 1830, y allí también falleció en 1886.
Emily Dickinson was an American poet who, despite the fact that less than a dozen of her nearly eighteen hundred poems were published during her lifetime, is widely considered one of the most original and influential poets of the 19th century.
Dickinson was born to a successful family with strong community ties, she lived a mostly introverted and reclusive life. After she studied at the Amherst Academy for seven years in her youth, she spent a short time at Mount Holyoke Female Seminary before returning to her family's house in Amherst. Thought of as an eccentric by the locals, she became known for her penchant for white clothing and her reluctance to greet guests or, later in life, even leave her room. Most of her friendships were therefore carried out by correspondence.
Although Dickinson was a prolific private poet, fewer than a dozen of her nearly eighteen hundred poems were published during her lifetime.The work that was published during her lifetime was usually altered significantly by the publishers to fit the conventional poetic rules of the time. Dickinson's poems are unique for the era in which she wrote; they contain short lines, typically lack titles, and often use slant rhyme as well as unconventional capitalization and punctuation.Many of her poems deal with themes of death and immortality, two recurring topics in letters to her friends.
Although most of her acquaintances were probably aware of Dickinson's writing, it was not until after her death in 1886—when Lavinia, Emily's younger sister, discovered her cache of poems—that the breadth of Dickinson's work became apparent. Her first collection of poetry was published in 1890 by personal acquaintances Thomas Wentworth Higginson and Mabel Loomis Todd, both of whom heavily edited the content.
A complete and mostly unaltered collection of her poetry became available for the first time in 1955 when The Poems of Emily Dickinson was published by scholar Thomas H. Johnson. Despite unfavorable reviews and skepticism of her literary prowess during the late 19th and early 20th century, critics now consider Dickinson to be a major American poet.
Todas las cosas se marcharon solas He aquí - la inmensidad -
Fin del viaje por los versos de Emily, aunque sé que en algún momento volveré a través de las numerosas marcas que le he hecho al libro mientras lo leía. Tiene un halo de infinidad que me atrapa. No consigo conectar con todo su imaginario, entre abejorros, pájaros y flores, pero de pronto aparece con las palabras exactas, abarcándolo todo, y una solamente puede sentarse a admirar su alcance, mientras te toca. Qué pena que se pierda tanto al traducir poesía, siempre me ha parecido muy complicado, inevitablemente cambia, la esencia o la forma, pero bueno, es lo que hay. Esta edición, al ser bilingüe, te permite acercarte un poco más.
Mirar atrás hacia el Tiempo, con unos ojos amables - Sin duda él hizo todo lo que pudo - Qué suavemente se hunde ese sol tembloroso En el Oeste de la Naturaleza Humana -