Lance Creek es la típica ciudad laramidia de finales del Mesozoico: sucia y descuidada, la corrupción campa a sus anchas y los servidores del orden sólo buscan su propio beneficio.
Sus habitantes suelen resolver sus diferencias como saurios civilizados, esto es, a golpes o dentelladas. Por eso, cuando el cadáver de Jacob Pedersen aparece tumbado sobre su cama sin aparentes signos de violencia, la alarma aguzará los sentidos del oficial de policía Marcus Wooten.
Sin embargo, el asesino sí ha dejado un rastro: la marca doble del diablo.
Polis duros, multinacionales, políticos, asesinos, rebeldes, inocentes y no tan inocentes, cigarrillos y bebida y, por supuesto, un caso para resolver no tan sencillo como parece al principio. ¿Cuál es la novedad? Pues aparte de la trama, resulta que ésta sucede hace unos pocos años: en el Cretáceo Superior; vamos, que el protagonista es nada menos que un Tyrannosaurus rex más duro que un clavo en un ataúd.
La historia escrita por Charlie Charmer es para no parar de leerla, así que, para los devoralibros, recomiendo reservar unas horas de asueto seguidas. Algunas partes se ven venir (pocas), claro, pero es que ya tenemos un bagaje detrás con el que es difícil competir; con todo, consigue sorprender en la mayor parte del libro arrancando sonrisas de nostalgia musical y expresiones de asombro por lo que no te esperas. Muy fresca, fluye sin interrupciones, con subidas de ritmo que llevan a cortos altiplanos para seguir subiendo de nuevo, tocando temas más que actuales (que no diré) que completan la trama sin ralentizarla lo más mínimo.
Las ilustraciones, de Carlos de Miguel, con un trazo ágil y desenfadado, aportan ese extra que nos facilita la antropomorfización de los personajes y la ambientación de la trama.
Además, para los que no sabemos tanto de la fauna de aquella remota época, hay un estupendo glosario al final del libro con las distintas especies en orden de aparición, con lo que resulta muy fácil seguir la lectura tras un breve vistazo al bicho de turno que aparezca y no se conozca. Y sí, hay dinos emplumados, todo acorde a las últimas interpretaciones.
A mí me ha gustado y mucho, como una vieja peli detectivesca con todos los ingredientes, que son muchos, muy bien mezclados. Ojalá todo vaya bien y puedan sacar más aventuras de Marcus Wooten.