Elena Garro (1916-1998) es una de las escritoras más importantes de las letras mexicanas y de la literatura universal del siglo XX. Se dio a conocer el milenio pasado como periodista, dramaturga, narradora y guionista, pero como poeta nunca pudo salir a la luz pública. Sin embargo, la poesía fue siempre parte vital en su producción. Testimonios recopilados en este poemario revelan que compuso versos desde muy temprana edad. Aunque podríamos considerarla una verdadera poeta desde la aparición de sus primeras piezas teatrales, el hecho de que la poesía sea un género literario en sí exige reconocerla también como versificadora. En el centenario de su nacimiento (1916-2016), la celebramos con los poemas que permanecieron en las profundidades de sus baúles y que se habían guardado para mejores tiempos. Por fin, su palabra prístina brilla a través de Cristales de tiempo.
He aquí a Elena Garro la que nos regala la llama de la Poesía.
Elena Garro was a Mexican author, playwright, screenwriter, journalist, short story writer, and novelist. She has been described as one of the pioneers and an early leading figure of the Magical Realism movement, though she rejected this affiliation. Alongside the works of Juan Rulfo, her first three books: Un hogar sólido (1958), Los Recuerdos del Porvenir (1963), and La Semana de Colores (1964), are considered to be among the earliest examples of Magical Realism in Latin American literature. Garro's writing, despite being mostly fictional prose, borrowed heavily from poetry and its literary elements. Author and biographer Patricia Rosas Lopategui has described Garro's style as "an attempt to rescue the use of everyday language in the form of poetry". Her style has also been compared to that of french writers like Georges Schehadé, Jean Genet, as well as Romanian-French playwright Eugène Ionesco, due to the surreal nature of her stories. A close friend of Albert Camus, her works were also heavily influenced by his style and philosophy. She was the recipient of the Sor Juana Inés de la Cruz Prize in 1996. Her tumultuos marriage with writer Octavio Paz, winner of the 1990 Nobel Prize in Literature, has been the subject of much scrutiny. Garro herself would describe the relationship as "filled with forbiddance, resentments, and rancour for not making each other happy". Despite the hostilities, they are considered among the most talented couple of writers to emerge during the Latin American literary boom of the twentieth century. Garro is seen as one of the unsung figures of the boom; her legacy was influenced, in part, by her rejection of Magical Realism as she considered the term "a cheap marketing label". Contemporary historians and literary biographers consider her work as seminal and view her as having been as important as figures like Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, and others.
Después de leer los cuentos de "La semana de colores" y ser deslumbrado por la fuerza de Elena Garro, descubrí que en su obra florecieron también los poemas. Un florecimiento tímido, digo, pues no fueron publicados en vida. A cien años del nacimiento de Garro, la investigadora Patricia López antologó su poesía, dispersa en hojas escritas a mano, otras a máquina de escribir, y en una amorosa labor logró armar estos "Cristales de tiempo".
El estudio detallado que Rosas hace de la obra poética es un hilo conductor. Así, aparecen varias versiones de un mismo poema y notas al pie que señalan las condiciones en que fue hallado(una fecha, si fue escrito a mano, sobre qué tipo de papel), datos que enriquecen y dotan de atmósfera los ya ricos y atmosféricos poemas.
Los poemas aparecen en conjuntos:
"La infancia en la memoria" reúne pues los retratos que Garro hizo de su familia, allí desfilan hermana, padre, madre y tío, y es posible establecer un paralelo con aquellos cuentos de "La semana de colores" que tanto tienen que ver con su infancia.
Luego, en "Horror y angustia en la celda del matrimonio", aparecen dolorosos poemas fácilmente asocidados a la extraña relación que Garro sostuvo con Octavio Paz, y allí reluce el triste poema titulado "O", con su sentencia "solo hay invierno junto a ti, amigo".
En un alto contraste, el conjunto titulado "Bioy…" trae mis poemas favoritos: aparece allí la ilusión del amor, el miedo a la otredad, en bellísimos juegos de tiempo/espacio (una condición presente y reluciente en su novela "Los recuerdos del Porvenir") y dulces metáforas con árboles, jardines, accidentes geográficos, una poesía bucólica y con sentido del humor, que me cautivó por completo. Mis poemas favoritos aquí son: Las fechas, Tu nombre, La calle, El muro.
Y hacia el final, en "La poética del exilio", un grupo de poemas oscuros y crípticos, cuyo paralelo serían los cuentos de "Andamos huyendo Lola" donde Elena Garro cuenta y fabula los dolores y las dificultades de su largo exilio. La lectura de estos poemas me costó tanto como la lectura de aquellos cuentos, la tristeza y la fiebre de estas memorias, lo confuso de los acontecimientos que orbitaron su exilio, y la imagen triste de una autora que debió brillar, me llevan de la conmoción al espanto, y sé que no es este el lugar que elijo al atesorar la obra de Garro.
Ay Elena, qué pena tener que leerte tan tarde, tan triste, tan sola, tan loca, tan muerta.
A la vez que alegría poder leerte, 20 o 30 o 40 o 50 o 60 años después, pero que bonito tenerte.
Este año cumplirías 106 y ya han pasado casi 24 años desde que te fuiste, ¿sabes que tu muerte fue el mismo año de mi nacimiento? Como una señal para leerte y para seguir siempre presente en el mundo.
Garro nos permite vivir en un momento: Su momento.
Nada menos que extraordinario, muy cotidiano y siempre con un alma fantasmagórica, aveces eclesiástica. Combina muy bien la anécdota fantástica con la experiencia auditiva y visual, siempre agarra de todos lados imágenes para mezclarlas con emociones.
Su crianza, sus familiares, sus relaciones intimas, sus ideas y el reino de la fantasía viva, un realismo mágico tremendo llamado Poesía.
Y sus poemas largos son un deleite, te golpea la cabeza con tantas ideas que alebrije te vuelves. Son poemas que vuelves a leer en cuanto los acabas, tremenda ella y terrible la vida que nos hace sentir tanto.
¡Qué deleite es leer a Elena Garro! Había tenido el gusto de leer su obra teatral y narrativa, pero hasta hoy no había leído su obra poética. Encontrar su poesía, ha sido uno de los momentos más gratos que este año me ha brindado. En cada uno de sus poemas se vislumbran las temáticas que permean su obra narrativa, pero tratadas de una manera mucho más cruda y desoladora. En más de una ocasión me descubrí derramando algunas lágrimas por la tristeza y desolación que Elena transmite en sus poemas.
Es una poesía muy bella y nostálgica. Me parece que su máximo estatus de poesía lo alcanza en su prosa, pero sus versos siguen encantando, siendo de una belleza extraordinaria.