Un grupo de adolescentes ha sobrevivido a la destrucción de su barrio y debe enfrentarse al devastador panorama de lo que alguna vez fueron casas perfectas con patios perfectos para familias perfectas. Muchos intentarán recuperar algo de normalidad en este mundo desolado, otros recurrirán a la violencia y otros marginarán, manteniendo las mismas conductas discriminatorias que la sociedad les entregó. Es en este escenario donde surgirá una historia de amor y enigmáticas desapariciones.
Leí “Leñador” de Wilson hace unos cuantos años. Una lectura poética en donde con un cuidadoso uso del lenguaje trata de ver el sentido del ser.
"Zombie", un trabajo anterior en la carrera del autor está muy lejos de ese título. Aquí, los sobrevivientes de un holocausto enfrentan una amenaza que desestabiliza la precaria existencia.
Con múltiples narradores muy similares entre sí, lenguaje llano y falta de contenido la novela no levanta vuelo.
En mi último viaje a Santiago me traje varios libros de Wilson que no se consiguen en Montevideo. Con este, no acerté. Le doy un voto de confianza a los restantes títulos pensando en “Leñador”.
Es una novela corta, 120 páginas en letra grande, que se lee en un rato. Es fluida y precisa, no leí nada que pudiera considerarse de relleno. A ratos me surgieron preguntas como dónde están los adultos o de dónde sacan la comida, qué traen puesto, o qué piensan mientras hablan; en todos estos años de fornicación descontrolada nadie se embarazó. A mí se me dan fácil esas preguntas mundanas, la novela no necesita responderlas por obligación, pero mi imaginación requiere de algunos detalles extra.
El personaje que tiene una voz más clara y fascina por sí solo, es Frosty. De hecho, si se trata de poner una chapa, Frosty es el protagonista, la novela es acerca de él y su pasado sórdido y su presente obsesivo. El rostro quemado efectivamente le otorga nitidez y lo hace tangible, aunque sea un monstruo.
Mi visión personal de toda narración, para que tenga sentido, es que me presente un conflicto al principio y lo cierre al final. Es mi deformación personal y es muy útil para entender cualquier novela, por muy experimental que sea. Al buscar el conflicto que da sentido a Zombie, lo que salió a flote no fue la bomba atómica ni la supervivencia ni la drogadicción, sino la desaparición de los personajes en el borde del bosque. Ahí nace el misterio y es ahí donde se resuelve junto con el cierre de la novela, en un viaje a través de la desolación del cráter hacia lo desconocido.
Lo que me causó un total desconcierto fue el narrador. Al comenzar el libro hay una primera escena relatada en tercera persona y luego todas las demás escenas recaen en un narrador proxy en primera persona, un filtro de los personajes que traduce sus pensamientos (supongamos caóticos) en ideas elaboradas y pensamientos profundos. Es decir, todos se expresan como el mismo personaje, hablan con una misma voz, piensan con el mismo cerebro, indiferente de su género o edad, incluso Frosty que podría considerarse como el Protagonista. Muy desconcertante.
El libro en sí es una gran metáfora, cada aspecto de la historia representa metáforas paralelas, los personajes son apenas pequeñas piezas del rompecabezas. Hay que leer con muchos filtros superpuestos para llegar al corazón del mensaje y para entenderlo hay que ser algo más que un lector de novelas de acción o de navecitas que meten bulla en el vacío del espacio.
En resumen, sí fue una lectura satisfactoria, aunque hubo detalles que llamaron mi atención y nublaron mi experiencia lectora. Lo leí en un rato, en serio, ida y vuelta en la micro. Y me dejó muchos ruidos. No lo recomiendo para todo público, por lo menos no para cerebros con poca retención o mala comprensión de lectura. Sería una excelente lectura para un universitario instalado en un discurso profundo acerca de la vida y el sentido de las cosas, encontrará preguntas interesantes y podrá responderlas al calor de un buen navegado.
Lo leí en el colegio, y lo amaba, ahora lo vuelvo a leer, es una lectura ligera, buena para pasar el rato, lo termine en un par de horas, pero no me generó la emoción de antes, supongo que es parte de crecer, es un buen libro, lo recomiendo.
Trama interesante, lectura ligera, no habla nada de zombies, es parecido a la quinta ola, trama algo controversial para ser solo niños o adolescentes (droga)
Salvados por un capricho de la geografía, un grupo de chicos sobrevivió a una catástrofe nuclear. Llevan años viviendo en los restos de una urbanización exclusiva y sus alrededores, pero todavía mantienen ciertas divisiones sociales: por un lado, están los residentes originales; por el otro, los llamados huérfanos, chicos que por casualidad estaban ahí al momento de la explosión, aunque ese no fuera su lugar. Entre ambos grupos hay desconfianza, pero también intercambios. Entre ambos circulan cristales de metanfetamina y va formándose un culto lovecraftiano, liderado por un chico de rostro derretido que quiere terminar de destruir lo que sobrevivió al apocalipsis.
Es una novela breve y extraña, de una belleza desoladora. Sus personajes son chicos quebrados que sobreviven como pueden tanto a su entorno como a sí mismos, como si la intimidad también hubiera sido quebrada por la onda de choque de la explosión. Como si no bastara que el resto del mundo se hubiera reducido a un paisaje nocivo, cubierto de ceniza y muerte.
Quizás su mayor problema son sus narradores en primera persona, porque su vocabulario y su desarrollo no resultan verosímiles, pero es una decisión perdonable, sobre todo porque la historia se impone desde el principio y avanza con ritmo implacable, llena de imágenes terribles, entre las que, sin embargo, queda lugar para la belleza más frágil.
este libro lo leí en 2017 o 2018, en ese entonces me había gustado mucho pero mucho, literal que estaba muy enganchada. Pero ahora que lo leído, más grande claramente, puedo ver que es libro ,que a pesar de que tenia un gran potencial en su historia, te deja mucho por desear. No hay desarrollo de personajes, ni detalles de por qué está sucediendo todo eso. Te surgen tantas preguntas, una historia sin motivo a nada. Lo único que rescato fue la forma en como me surgía todo ese suspenso de la historia, lo oscuro que se me hacía al leerlo, esa visión apocalíptica más mental que concreta, fue lo único que me engancho y el por qué del que lo disfruté. Me da lata que no se haya desarrollado nada bien.
Que libro mas fome. Sigo sin entender cual era el tema principal, me gustaria que alguien me explicara que fin tenia escribir esta historia, aparte de gastar hojas xD Creo que el autor quiere escribir como si fuera Americano (?) agh en fin, no me gusto, menos mal que casi ni le dedique tiempo a este libro.
“Zombie” no es lo que uno se imagina al leer el título. La verdad es que, en el contexto del libro, encaja a la perfección. Es una lectura rápida, y la dinámica de las perspectivas de los personajes logra que la historia no se estanque. El libro maneja muy bien el transcurso del tiempo: sin mencionar con frecuencia días u horas.
Fuera de eso, los personajes no tienen gran profundidad; resultan bastante superficiales y carecen de introspección, algo que uno esperaría en una novela posapocalíptica. No enfrentan problemas complejos. El libro se centra más en las relaciones y en cómo estas cambian o evolucionan según la apariencia o el lugar de pertenencia, aunque sin abordarlo con demasiada profundidad.
El ambiente de La Avellana y sus alrededores está construido de una manera que solo sirve a la narrativa, lo que lo hace poco realista. Por ejemplo, todavía hay agua en las duchas cinco años después del holocausto, algo que nunca se explica o justifica. Tampoco se detalla cómo logran mantenerse estables o cubrir sus necesidades básicas, no se nos menciona nada más allá salvo la recolección de madera en los campamentos. El libro tiene agujeros de este tipo constantemente.
El personaje de Frosty es curioso, único en su carácter, pero salvo los delirios de grandeza y lo que ocurrió con su abuela, no tenemos más elementos que expliquen el porqué de su “maldad”, lo cual resulta poco creíble. De hecho, las interacciones con él se sienten forzadas la mayoría de las veces. Este personaje no hace más que chocar con todas las ideas de los demás, y el núcleo de su “maldad” es Cthulhu, ya que está obsesionado con Lovecraft. Durante todo el libro, cada vez que aparece Frosty, se menciona el nombre de Cthulhu constantemente, sin explicar su obsesión o su supuesto poder divino, más allá de lo que uno ya conoce por cultura popular.
Hablando de cultura popular, el libro abusa de las referencias: a veces incluso las introduce de manera tan forzada que terminan sacándonos de la historia, en lugar de sumergirnos más en ese mundo que recuerda el “antes” del holocausto.
El final no termina de convencerme. No es amargo como cabría de esperar en una historia apocalíptica, sino que simplemente se cierra con los pensamientos de una de las protagonistas.
En definitiva, “Zombie” es un libro para pasar el rato. No es particularmente interesante, pero está “bien”.
La historia en sí es buena, tiene el potencial para ser mucho más, pero la forma en que está narrada y la falta de muchos detalles que me dejaron con cierta insertidumbre dejan mucho que desear.
Uno de mis principales conflictos con esta novela son las preguntas que nunca fueron respondidas, cómo por ejemplo; ¿De dónde sacan comida y agua? ¿Dónde están los adultos? Por qué a pesar de tener sexo sin protección ¿no había embarazos? ¿Acaso hacían algo más que drogarse? Nunca hubo una respuesta a cuestionamientos como este, o siquiera un indicio de cuál podría ser la solución a estas dudas.
Otra cosa que me disgusto, fue la falta de detalles al momento de narrar, cosas como; que ropa llevaban puesta, que estaban haciendo en un momento en especifico, o descripsiones más explicitas de como se sentían. Puede que esto parezca mundano e insignificante, pero le hubiera dado otra escencia a la historia.
Creo que había una similitud entre todos los personajes al momento de narrar, aunque para mí no fue tan evidente como para la mayoria.
Dejando de lado lo malo, comentare los puntos que me gustaron.
Todos tenían una diferente persepción de lo que significaba ser un zombie.
Hay bastantes metaforas y hechos que te dejan reflexionando sobre ti mismo, o así me sucedio.
Me hizo querer u odiar a algunos personajes, y yo siento que eso es un aspecto positivo ya que logró hacer que sientiera algo con la historia.
Y creo que eso es todo lo que puedo decir sin hacer grandes spoilers, así que lo dejo hasta aquí.
Lo recomiendo si buscan una lectura ligera y rápida.
No mentiré diciendo que no disfruté al leerlo, porque sí me gustó, y bastante, pero debo dar una opinión sincera sobre lo que creí insuficiente o incompleto.
Al leer el libro, lo interpreté como una historia metafórica, esto debido a que estaba en el plan de lectura de mi colegio (por lo que tendría que ofrecer un aprendizaje de valores) y porque nunca se explican cuestiones básicas como, por ejemplo, de dónde proviene el alimento de los personajes. Si mi interpretación de que es metafórico es erronea, entonces la historia tiene muchos vacíos. Si mi interpretación es correcta, la verdad es que se siente como un constante sermón de que no deberías consumir drogas, que vas a parecer muerto y una vez que empiezas no hay vuelta atrás, etc... una reflexión un poco caricaturizada y exagerada.
Fuera de eso, la narración, a mí parecer, tampoco es destacable, por lo que mi calificación se mantiene en una estrella.
La verdad hace tiempo (por no decir nunca) no sentía incomodidad al leer un libro. Desde la portada hasta su contenido.
La historia tiene algo de interesante. Es bastante rápida de leer, ya que está escrita en capítulos cortos narrados en primera persona, por los personajes. Y tiene varias referencias a la cultura pop, lo cual también la hace llamativa.
Pero no logré conectar con el libro, como si no tuviera alma (guiño guiño). Me dio la sensación de que se situaba en otro lado del mundo y no en Chile (donde supongo que la historia gira en torno). Me generaron incomodidad sus personajes y el contexto de cada uno. Y tampoco quedó claro el final, aunque este, creo, es el objetivo del autor: que el lector le de una interpretación propia.
Un desastre nuclear destruye casi por completo una ciudad muy parecida a Santiago de Chile. Hay un barrio del sector alto de la ciudad que escapa al desastre por estar en un pequeño valle, y es ahí donde encontramos al grupo de niños y adolescentes sobrevivientes que nos presenta la novela.
El ambiente apocalíptico me recordó a La parábola del sembrador, de Octavia E. Butler, pero en versión liviana y algo pobre. No hay mucho desarrollo de los personajes, no se ahonda en la amenaza que supone el Pozo, no se exploran los conflictos que surgen a partir del comportamiento de Frosty. Parece el primer borrador de una novela a medio terminar.
La premisa no es mala, pero quedé son la sensación de oportunidad desperdiciada.
Al transcurrir el libro me preguntaba; “¿de dónde sacan su ropa los niños si crecen? ¿Cómo nadie se embaraza? ¿Por qué solamente sobrevivieron niñxs? ¿Acaso los alimentos jamás vencían?” Etcétera. En ningún momento me pareció que el autor justificara esta carencia. El contexto en el que se desarrolla la historia tenía un escenario enriquecido de opciones que se pudieran lucir, no sé. Siento que es una historia a la que no le sacaron el jugo como podría haberse hecho y en vez de hacer limonada simplemente nos entregaron agua con azúcar.
Lo más importante en una narrativa en primera persona es que los personajes tengan voz propia. De otra manera queda extraño, raro, poco realista. Hay un montón de incongruencias y respuestas sin resolver. Buena premisa, mala ejecución. Siento que es interesante este mundo apocalíptico, que hubiese sido mejor aprovechado con otros protagonistas.
Una estrella por Frosty y su psique torcida, y otra estrella por la narrativa. Por más que todos los personajes tengan el síndrome de la misma voz, las metáforas empleadas para la construcción del mundo, son fascinantes
Siento que este libro tenía el potencial de ser mucho mejor, pero la manera en que el autor narra la novela, es un desperdicio de páginas. Además, no hay desarrollo y las subtramas no avanzan. Simples preguntas como: Por que solo sobrevivieron niñxs? De donde sacan la comida? De donde sacan la ropa? Eso si, se lee súper rápido y en cierta parte, es entretenido
Trama bastante genuina no obstante el gusto a poco. Se siente como un prólogo para una historia más larga por contar. Tiene ciertas situaciones de la vida cotidiana que son ilógicas, más allá de la fantasía del monstruo de tentáculos de Lovecraft, donde se entiende que haya fantasía, pero da por sentado las vidas de los jóvenes en pos de lo que quiere contar.
Obra con muchos vacíos argumentales y con escenas muy crudas. Lo leí para poder ayudar a mi hermano con un trabajo para su colegio y casi vomito en el metro al leer la escena de la violación. El libro es atrapante por el misterio que rodea a los personajes pero sus protagonistas son planos y desabridos, es difícil poder empatizar con ellos.
En realidad le queria dar 2.5 estrellas pero al parecer no se puede pero en fin, buena lectura de 40 minutos, en un punto es intrigante y entretenido ademas tiene muchas metaforas por lo cual no todo mundo lo entiende bien.
Es la primera novela que leo de Mike Wilson ( fue mi profesor en la universidad Diego Portales) no me gustó nada. No la recomiendo y tampoco la volvería a leer.
Un libro que se lee en una tarde, algunas cosas son ilogicas y me quedaron a deber, peeo en general la trama me engancho y quise saber un poco mas sobre los personajes y el final.