En 1875, Mauricio Sargal, un millonario antillano retornado a España, libertino y bon vivant, se ve obligado a regresar a Cuba cuando le comunican que su hermana Dulce ha desaparecido de su hacienda en Siboney. Para saber de ella tendrá que enfrentarse a su cuñado, Bartolomé Gormaz, quien fuera prófugo de la justicia y que, con el olvido de cualquier escrúpulo, ha conseguido reunir una de las mayores fortunas de todos los territorios españoles, peninsulares y de ultramar. En su búsqueda, Mauricio encontrará también el amor en la enigmática Deva, por la que sentirá una atracción irresistible.
Una magnífica novela entre la Cuba colonial y la Barcelona industrial de finales del XIX, donde la riqueza llegada de las colonias cambió para siempre el paisaje urbano y humano.
"Usted tiene los ojos demasiado fijos en lo visible. No se olvide de la otra mitad." . #DesaparecidaEnSiboney de @rarorosario nos traslada a Cuba en 1875, nos habla de la desaparicion de Dulce, española afincada en Las Colonias por matrimonio. De como su marido, Bartolomé Gormaz, es un hombre sin escrúpulos y ha conseguido su inmensa fortuna de manera poco legal. De Mauricio Sargal, que al enterarse de la desaparición de su hermana Dulce viaja a Las Antillas para proteger a su sobrina Romi y averiaguar que ha pasado con su querida hermana. 🚢 . . ➡➡ Pese a que la trama es atractiva he de reconocer que me ha costado mucho terminarlo. Se supone que la desaparición de Dulce es el hilo conductor, pero ta pasas 300 y pico páginas prácticamente sin saber nada de ella. Se mezclan tantas tramas secundarias que ya no sabes si va a volver a lo principal. Tantos personajes que se unen de pasada que algunos es que me sobran. ❇Todas estas relaciones irán además enlazando un trasfondo de poder económico basado en la trata de esclavos que, desde mi punto de vista, se queda muy cojo. Me hubiese gustado más información o más incidencia en ello. Es tan importante en la parte final del libro que no entiendo que lo pase tan por encima durante la mayoria del libro. ❇ . . 😒😒Esta vez no. No lo puedo recomendar pese a que lo cogí con muchas ganas de que me gustase. 😒😒
Intrigada hasta el final! Una historia muy completa, muy bien documentado todo, la sociedad de la época, las colonias españolas y la situación de la esclavitud en sus últimos años. Mantiene la intriga hasta el final, no sabemos donde esta Dulce y lo ocurrido con ella, hay muchos personajes, y diferentes escenarios en los que transcurre todo, principalmente entre Barcelona y Cuba donde tenemos los avances industriales, las inversiones de los Indianos en nuevas viviendas y negocios poco legales en ultramar. Para mí ha sido algo lenta en el desarrollo, muchos personajes que aportan poco, algunos muy fríos y otros muy centrados en sus negocios y trabajos, se va mucho por las ramas y no va a lo importante, luego el final se soluciona algo precipitado, me alegra que algunos hayan tenido su merecido como Bartolomé y otros me han dado mucha pena. También flota en el ambiente algo paranormal, esos invisibles, las curanderas, lo dificil que es mantener las creencias entre tanta maldad. Y por otro lado tenemos una incipiente historia de amor entre dos personas que se conocen de forma casual en el barco. Mauricio me ha parecido un hombre muy valiente, cariñoso y capaz de todo por su hermana y sobrina, se enfrenta a su cuñado, que es muy poderoso y tiene influencias en todas partes, un hombre de principios y que no parará hasta descubrir la verdad.
Lento. Pesadísimo. Páginas y páginas esperando que ocurra algo para que al final todo resulte previsible y me quedé la sensación de haber perdido horas de lectura. Porque sí, el libro es demasiado extenso para lo poco que ocurre. Puede que con la mitad de páginas me hubiese resultado más ameno, aunque tengo dudas porque los personajes tampoco me han parecido atractivos, ninguno de ellos me ha despertado un sentimiento especial que me impulsase a saber más de él.
Me costó algunas páginas introducirme plenamente en el mundo de Siboney y de la Barcelona del siglo XIX, pero valió mucho la pena. Este libro está repleto de detalles que demuestran un escrupuloso trabajo de investigación detrás de las cautivadoras historias de Mauricio Sargal y Manón (entre otros personajes). Una vez inmersos en la dimensión decimonónica, los eventos se suceden rápidamente para todos los personajes. Agradecí mucho el formato de capítulos breves que intercalaban puntos de vista diferentes y que hacían crecer la ansiedad por conocer el destino de los diferentes personajes. Algunas escenas están descritas con tan vivo detalle que parecen un cuadro, pintado con mimo y mucho conocimiento sobre la arquitectura, el arte, las vestimentas, etc. de la época. Me gustó mucho aprender más sobre el comercio de esclavos español en el siglo XIX a través del libro. Creo que es un tema que no se enseña ni comenta lo suficiente, y que es de total relevancia en esta actualidad en la que empezamos a reconocer la influencia que esos esclavos tuvieron en construir los países modernos en los que vivimos hoy. Finalmente, alguien me recomendó que me tomara esta lectura con calma, que no era un libro que tuviera que devorar, y estoy totalmente de acuerdo. Leer esta novela poco a poco me ha hecho sentir que navegaba con ritmo tranquilo pero inexorable hasta el destino final, como los barcos que tomaban semanas para navegar desde España a Cuba. ¡Una delicia!
Novela muy bien escrita, que prometía mucho (desde el propio diseño de la cubierta) y que sin embargo me defraudó, ya que a la mitad (página 270 aproximadamente), las historias de los personajes secundarios un tanto diluidas y la desconexión con respecto al germen del hilo conductor (¿por qué no se nos van dando pistas respecto a dónde puede estar Dulce?) hicieron que terminara abandonando la lectura: una pena.
Me decepcionó este libro. La descripción de la portada me hizo pensar que sería un misterio que trata de la desaparición de la hermana del personaje principal. Pero además hay un montón de personajes, cada uno con su propia trama, algunas veces casi no conectada con la trama principal. Demasiados personajes. Demasiadas tramas. Demasiadas paginas con demasiados detalles poco interesantes. Y para colmo la resolución del misterio es ridículo, no creíble en absoluto.
Desaparecida en Siboney – mi crónica de lectura Siempre que Rosario Raro publica una nueva novela siento el mismo revoloteo en el estómago que me sucede cuando una de las bandas de las que soy fan desde siempre anuncia un nuevo disco. Es una mezcla de deseo, curiosidad y felicidad por saber que, sea cual sea la trama que nos proponga, voy a disfrutar a la totalidad unos cuantos días durante su lectura. Y es que Rosario elige siempre con maestría el camino por el que nos guía en su narrativa. El germen de sus novelas prende siempre en un tema incómodo, que nos debería levantar en rebelión contra la injusticia, contra la decidida ocultación de su existencia por parte de los poderes fácticos o los medios de comunicación. Y en torno a ese embrión ficciona una novela creíble, magistralmente ambientada y decididamente interesante. Desaparecida en Siboney tiene el encanto de finales del diecinueve. De los cargueros y navíos que surcaban el Atlántico de camino y de vuelta de las Américas, de las últimas colonias de aquella España que fue potencia mundial en siglos previos. Mantiene un nivel de intriga y tensión narrativa permanente, activo, que te lleva hasta el final con muchos interrogantes y que hace a su lectura un placer para los amantes de la novela. Con su lectura, yo que soy viajero empedernido, me he transportado a uno de los vapores en los que transcurren algunos de sus capítulos y me he imaginado cómo sería una travesía larga, en compañía de gente a quien no conoces. ¿Qué relación establecería con ellos? ¿Cómo mantendría las convenciones sociales en esa época? ¿Me enamoraría? Así he descubierto que esos viajes eran receptáculos de toda una vida y sociedad y que en ellos se gestaban historias de amor y traición muy profundas. He aprendido muchas cosas con Desaparecida en Siboney, sobre la sacarocracia, por supuesto sobre el tema más duro de la novela, la trata de esclavos, sobre las plantaciones de caña y la explotación de sus empleados. También he podido transitar por la Barcelona de 1875, una delicia que me llevará a recorrer sus escenarios en 2019. Y he podido constatar que los temas universales que nos acechan hoy en día ya estaban presentes entonces, la corrupción militar y política, el capitalismo desaforado (en aquella lamentable ocasión con seres humanos) y el abuso del poderoso sobre el desfavorecido. Puede que no hayamos mejorado como raza, aunque quiero creer que sí y que gracias a muchos Mauricios Sargales el mundo es un poquito mejor. Termino con tristeza la lectura de Desaparecida en Siboney. He pasado unas tardes de julio maravillosas, sentado frente al Mediterráneo, cuando cae la tarde, cuando el sol se duerme, acunado por la búsqueda de Mauricio Sargal de su hermana, por la ambición deshumanizada de Bartolomé Gormaz y por el sonido del mar que aunque está al otro lado de la península, me ha hecho imaginar que estaba frente al Atlántico y que en cualquier momento vería aparecer uno de los navíos que transitan por él. Esta es mi tercera reseña de Rosario Raro, tras Volver a Canfranc y La huella de una carta y mi consideración ha ido aumentando con ellas. Creo que Rosario ha madurado su calidad narrativa con Desaparecida en Siboney , ha perfeccionado su ambientación y enriquecido su intriga así que me quedo huérfano de novela, esperando la próxima que, estoy seguro, prenderá desde un tema insólito y posiblemente desconocido para el gran público.
Tras concluir la lectura de la última criatura libresca de esta joven autora, pero afianzada ya en el mundo de las letras, os dejo una pequeña reseña de lo que en mi humilde opinión me ha parecido la tercera novela de Rosario Raro, Desparecida en Siboney. Comenzaré con la que para mí es ya la seña de identidad de Rosario Raro, por tres motivos diferentes pero que a la vez siempre van unidos en todas sus novelas. En primer lugar, la forma en cómo mezcla ficción y realidad de una manera tan sublime y sutil que el lector (yo) no sabe dónde acaba una y empieza la otra. En segundo lugar, se percibe ese gran trabajo de documentación donde los datos de investigación cobran un protagonismo tal que los detalles no pierden ni un solo ápice de verosimilitud. En tercer lugar, y no por ello menos importante, aunque la temática de cada una de sus novelas cambie, el fondo trata de ser el mismo y no es otro que el de intentar hacer “su” justicia literaria particular, con temas que han sido intencionadamente silenciados, una justicia literaria que gana fuerza y descaro en cada novela nueva. A la suma de todo lo anterior yo lo he bautizado ya como “la marca Raro”. Con la lectura de esta tercera novela de Rosario Raro también he podido descubrir con mayor facilidad sus guiños literarios en general, como los guiños a sus anteriores novelas, especialmente en el párrafo en el que dice: “Ante el edificio, sintió que el abandono no solo se apreciaba en las instalaciones, sino en el aire espectral que lo envolvía. Pensó que son precisamente los lugares que albergan más vida los que más acusan después la ausencia de sus habitantes.” Aquí, la autora me ha trasladado directamente a su primera novela, Volver a Canfranc, con su gran Dama del Pirineo, y por eso le doy las gracias. La historia que relata esta novela, cuyo final me ha recordado mucho a otro libro que no mencionaré por eso de no hacer spoiler, me ha parecido muy dura y contundente, donde los inocentes pagan las consecuencias derivadas de la avaricia, el egoísmo y la falta de escrúpulos de ciertos personajes que nunca debieron existir. Vuelvo a agradecer a la autora la forma de aliviar esa dureza creando el personaje de la genuina Delia, un personaje muy necesario pues me ha hecho reír mucho con sus chascarrillos. Por último, decir que la novela entera es un canto a la esperanza, que invita a la reflexión y que estoy convencida de que no dejará indiferente a casi nadie que se atreva a leerla.
Una colaboración con editorial Planeta a la que agradezco el envío del ejemplar ya que es una de las editoriales que más disfruto, por su amplio contenido. Su escritora Rosario Raro ha sido reconocida con numerosos premios internacionales por su obra narrativa. Ha sido muy emocionante leer este libro. Aunque es una novela de ficción está basada en hechos reales y rescata del olvido una historia inquietante. La lectura ha sido dura en cuanto a la trama. Conocer detalles sobre el tráfico de esclavos y las condiciones en las que eran trasladados desde África (donde eran capturados como si de animales se tratase) hasta Cuba y países de alrededor, para trabajar en las tierras sin descanso y sin miramiento alguno, cuando te enfrentas a esa realidad, no puedes hacer otra cosa que escandalizarte. Hacinados en las bodegas de los barcos encadenados sin apenas movimiento, eran muchos los que no llegaban a su destino. Pero todo esto junto a la revolución industrial que comenzaba en Barcelona a finales del siglo XIX está revestido por una buena historia que no puedes parar de leer. El estilo de la autora ss elegante y bien construido, con descripciones excelentes del ambiente de las haciendas que trabajaban la caña de azúcar o el algodón. O la forma en la que hombres sin escrúpulos amaban sus fortunas te introducen en la historia con mucha facilidad. El final, pone la guinda al pastel cerrando la trama con la esperanza del cambio. Me ha encantado la lectura ⭐⭐⭐⭐ y la recomiendo sin dudar.
Tras leer Volver a Canfranc, que tanto me gustó, he repetido con Rosario Raro en esta nueva aventura que nos sitúa a finales del siglo XIX entre Cuba y Barcelona.
La novela nos habla de Dulce Sargal, una mujer que desaparece sin dejar rastro de la hacienda Nuestra Señora de las Mercedes, una plantación de caña de azúcar ubicada cerca de Santiago de Cuba.
Mauricio, un hombre desenfadado, de vida alegre, viaja hasta Cuba para desentrañar el misterio de la desaparición de su hermana Dulce, encontrándose de cara con el trato vejatorio que reciben los esclavos de la hacienda y la mirada a un lado por parte de los españoles que, son más antiabolicionistas que otra cosa.
Basada en hechos reales, Rosario Raro nos habla de la revolución industrial de Barcelona, del comercio de ultramar y de la abolición de la esclavitud, que todo el mundo se pasaba por donde quería, mientras se va esclareciendo lo ocurrido con Dulce Sargal.
En esta ocasión la historia no me ha cautivado. Está narrada en tercera persona y en cada capítulo se centra en un personaje. La novela arranca con fuerza pero la pierde a los pocos capítulos y se mantiene en un vaivén como si fuésemos a bordo de uno de esos barcos que viajaban a las Antillas.
Yo diría que a la novela le falta ritmo y eso ha hecho que ni los personajes ni la trama logren captarme. Con todo, resulta una historia interesante de leer porque, como ya he expuesto, está basada en hechos reales que nos muestran parte de la historia de nuestro país.
LO QUE MÁS ME GUSTÓ: Una historia completa, verosímil, enganchante y cuya tramas y subtramas te atraen de igual manera. No deja NINGÚN cabo suelto por ningún sitio.
Me quedé toda la noche para leer las últimas 100 páginas porque no podía parar hasta saber el final. Además, me encantó como el libro termina ya que creo que mantiene la verosimilitud en todo momento (cosa que me suele decepcionar de algunas novelas históricas).
Todos los personajes me parece que están muy bien hechos. Además, el toque de brujería y santería me atraen muchísimo...
LO QUE MENOS ME GUSTÓ: Empecemos diciendo que el libro está muy bien hecho: es divertido, conmovido, me he reído en algunas ocasiones (Delia me ha resultado muy graciosa), no deja nada abierto, personajes concienzudamente elaborados, contexto histórico suficiente sin convertirse en pesado. Sin duda es un libro que recomendaré a muchísimas personas.
Sin embargo, no es un libro que me haya descubierto nada nuevo o significado para mí un antes y un después posterior a su lectura (que es para mí la quinta estrella al valorar un libro).
Este libro me lo terminé ayer y debo confesar que llevo rumiándolo para poder hacer una buena crítica ... Vais a encontrar intriga, amor, traición y un sin fin de aventuras y emociones que traspasan el papel y te envuelven pero lo más relevante de este libro para mi ha sido, sin lugar a duda, la gran moraleja que deja sobre la esclavitud y el valor de la vida humana sin importar condición. El final en sí y el significado que encierra me ha dejado maravillada porque jamás pensé que un libro podría relatar tan bien la realidad de la esclavitud y esa sensación en la boca del estómago que te deja entre triste, con rabia y deseando que nadie de tus antepasados hayan sido esclavistas y tener que estar relacionado con un mundo tan oscuro y frio como ese. Es necesario leer libros así y entender esta historia para que no se repita.
Lo recomiendo muchísimo creo que es una de mis lecturas favoritas de este año sin un ápice de duda.
La novela tiene varios puntos que mantienen el interés del lector. Por una parte, el fondo histórico con el comercio triangular Europa-África-América y el tráfico de seres humanos, tema interesante y que cuesta creer que todavía en esas fechas pasaran las cosas que se describen, auténticas atrocidades. Y por otra, la desaparición de Dulce Sargal, la hermana del protagonista y esposa de uno de estos traficantes sin escrúpulos que a la vez es un prohombre de la sociedad ultramarina y cuyo desenlace no se conoce hasta el final del libro. Además hay varias subtramas, unas románticas, otras trágicas y otras con cierto cariz cómico (como las que tienen que ver con Delia y su hija). Los ritos y creencias de los esclavos, la presencia de espíritus y de fuerzas sobrenaturales son otro ingrediente de la novela que te mantiene intrigado.
Muy buena novela ambientada en la época de la Guerra de Cuba a finales del siglo XIX, con una narración pendular entre Cuba y Barcelona y en la que se hace hincapié en la manera tan deshonesta y criminal en la que se han conseguido ciertas fortunas a base de maltratar, explotar e incluso matar a seres humanos. Muestra la lucha entre los esclavistas y los abolicionistas y te hace reflexionar sobre temas que parecen del pasado pero que persisten en la actualidad. Muy bien documentada.
Me costó terminarla. Hay capítulos que fueron buenos, pero otros que se hicieron eternos y perdí interés. No logré conectar con los personajes. Las emociones no traspasaban el papel. Me resulta raro que se me haya hecho tan largo, aún reconociendo que deja historias a medias o no profundiza mucho en ellas.
Esta es una historia tan real como escalofriante. Y su autora consigue, con gran maestría, atraparte desde el primer párrafo. Permanece incluso tras terminarla, dado su calado social, algo característico de Rosario. Sin duda, recomendable.
¡Cuánto me gustó esta novela! Desde el principio me dejé atrapar por la magia del relato de Rosario Raro. Los personajes son muy interesantes, la trama engancha, y esta inmersión en la España y la Cuba de 1875 es todo un éxito.
No había leído antes de la esclavitud en Cuba, en este libro la narra a través de una historia de desaparición. Recordé a “La cabaña del tío Tom” por los sentimientos de indignación y coraje que me fue produciendo la lectura.
Lento, demasiadas páginas para no tanta historia, pero con un final que no deja indiferente. Me gusta que la intriga no se resuelva hasta el final, final.
Lo he dejado de leer cuando llevaba ya leídos 2/3 del libro. Ya me he cansado de darle una oportunidad. Me estaba costando muchísimo leerlo: muy aburrido.
Como siempre, Rosario lo ha vuelto a hacer. Este es el último libro de ella que me quedaba por leer y, como era de esperar, ha estado a la altura con creces. En él, he aprendido muchos datos que no sabía sobre el colonialismo, pero por encima de todo sobre la esclavitud. Estos temas nunca son plato de buen gusto, pero aun así pienso que son necesarios para coger perspectiva de dónde estamos y adónde hemos llegado. El que no recuerda el pasado está condenado a repetirlo, o algo así se dice, y soy fiel creyente de esta frase. Lo que siempre hace especial las novelas de Rosario es ese matiz reivindicativo, hecho que las hace mucho más interesantes si cabe. Le he dado cuatro estrellas y no cinco porque en algún punto me he quedado atascada y no avanzaba, pero eso no me ha impedido disfrutar de esta maravillosa lectura. Aunque ya lo sé, me sigue sorprendiendo lo minuciosa que es esta autora a la hora de narrar todo. Hasta el más mínimo detalle está cuidadosamente documentado, y la admiro por ello. ¡Estoy deseando que saque su siguiente lectura y poder disfrutar de ella tanto como he disfrutado las demás!
Rosario Raro nos cuenta una aventura formidable. Nos transporta con gran facilidad desde Barcelona a Cuba y viceversa. La versatilidad de sus personajes, tan bien definidos, me ha hecho tener verdaderos sentimientos hacia ellos. Desde odio y amor, comprensión y tolerancia, hasta de duda y desconfianza. El suspenso se mantiene en toda la novela. Todo inicia con la desaparición de una mujer, quien enlaza a todos los personajes, y a la vez nos sumerge en una realidad agobiante, una realidad global, en donde muchas personas serán el bálsamo a tanto sufrimiento, una unión de personajes “predestinada” para resolver tanta injusticia. Este es un relato duro, uno de una realidad que nos precede y que forma parte de la historia misma. Cuando he terminado la lectura, me invadió la nostalgia de tener que terminarla, porque es muy atrapante. Es de esas lecturas que no quieres que termine. Lo recomiendo plenamente. Gracias Rosario Raro por regalarnos una historia dura, pero bellamente escrita.
Se me ha hecho muy pesado , pese a que el tema de la esclavitud y como se abolió me interesa y por estar ambientado en Cuba ( País que me encanta ) tenía las expectativas más altas. Me ha costado muchísimo terminarlo, no he logrado conectar con la historia y para mi gusto podría estar mejor ambientado. No hay profundidad en los personajes a mi parecer , y no he conectado con ellos ni con la ambientación ni con la historia, llegaba un momento que dejaba de interesarme en absoluto lo que estaba leyendo.