Jessica ha continuado con su vida después de una serie de eventos traumáticos que la marcaron de por vida. Sin embargo, un día como otro cualquiera, la sombra del pasado comienza a perseguirla de nuevo.
Marble Hornets fue una serie que marcó mi adolescencia (esta típica parte de ella en la que crees que eres único e inigualable, en la que el resto son unos inconscientes mientras tú eres perfecto) y ahí se mantuvo hasta que me hice un revisionado durante la pandemia cuando descubrí que Tim Sutton estaba haciendo directos comentando todo el proceso de producción. Investigando un poco más sobre la serie, me di cuenta de que la historia había sido continuada por Troy Wagner a través de esta novela gráfica y, automáticamente después de conocer este dato, estuve pensando en ella durante muchísimo tiempo. Unos amigos se percataron de esto y me regalaron los tres números que hay actualmente a la venta por mi cumpleaños. Y aquí me hallo, con un bagaje emocional de 9 años que ha podido continuar evolucionando gracias a este cómic.
Me ha gustado que se haya centrado en Jessica y no en Tim, por ejemplo, pues es un personaje que se exploró poco en la serie y que me resultó curioso en su momento. La introducción a la nueva trama que nos ofrecen Wagner y Reynolds está bastante bien y tengo ganas de seguir leyendo. Los dibujos en acuarela me resultan preciosos a pesar de ese diseño tosco que tienen; es precisamente por esto mismo que me gustan, concuerdan a la perfección con el tipo de historia que se quiere contar. El orden de las escenas está un poco raro y me hubiera gustado un poco más de introducción a la vida actual de Jessica, pero no son cosas que me hayan molestado demasiado.