In questo numero Jolyne ed Ermes entrano nell’ospedale dove si nasconde Padre Pucci, ma il terribile Stand dell’ennesimo figlio di Dio, al servizio del losco cappellano, riesce a intrappolarle...
Hirohiko Araki ( 荒木飛呂彦) is a Japanese manga artist. He left school before graduation from Miyagi University of Education.
He enjoys the baseball manga Kyojin No Hoshii (Star of the Giants); the video games Mario Kart and Bomberman; and likes Prince and other African-American singers, as well as jazz, rock, and rap.
(No encuentro el tomo 11 en Good Reads, el último de la edición española, así que la hago aquí).
Hablar de Jojo’s Bizarre Adventure es hablar de una de las sagas más populares y originales en el mundo del manganime. Y Stone Ocean es el primer arco que… «¡Ajá! ¡Pensabais que era una reseña, pero era yo, Dio!» (Aparece Star Platinum): ¡Ora, ora, ora, ora, ora! Jotaro: Sigue con la reseña. Ejem, como iba diciendo, es el primer arco protagonizado por una mujer, algo que Araki llevaba ya un tiempo planteándose. En esta sexta entrega viajamos hasta Florida. Su protagonista, Jolyne, permanece recluida en una prisión estatal de alta seguridad para mujeres. Ha sido acusada de un crimen que no ha cometido, ya que fue su propio novio el que le endilgó todos los cargos a ella. Así, ella ha jurado vengarse. Lo que no sabe es que, mientras tanto, se está fraguando un plan dentro de la prisión promovido por el cura Enrico Pucci, discípulo y seguidor de Dio, que pretende crear un nuevo mundo mejor a su imagen y semejanza.
Si hay algo que viene caracterizando a las últimas sagas de la serie Jojo’s Bizarre Adventure es el uso que hace su autor de algo llamado Stands. Los Stands son una suerte de entidades con alma surgidas del interior de sus personajes. Cada uno de ellos posee habilidades de lo más diverso y curioso que ayudan a su portador cuando está en apuros. Así, en Stone Ocean seguiremos presenciando combates de intelecto de lo más interesante en los que nunca sabes por dónde va a salir su autor, Hirohiko Araki. Resulta increíble cómo el mangaka es capaz de desarrollar una cantidad de situaciones tan entretenidas y distintas en un espacio tan aparentemente limitado como una cárcel.
Logra que la trama avance constantemente y que recorramos junto a Jolyne y sus compañeras todos los recovecos y espacios ocultos que alberga esta gran prisión. Incluso los escasos momentos de descanso que hay no son más que la calma antes de la tempestad, necesarios para poder desarrollar a ciertos personajes o preparar la situación que está por venir. Además, cabe apuntar que Stone Ocean es un arco de vital importancia para el universo Jojo. Si os cuento el motivo, os estaría destrozando gran parte de la sorpresa, pero huelga decir que el final de este arco es absolutamente impresionante y le da una vuelta de tuerca brillante a todo lo que conocemos.
Respecto a la edición que nos trae Ivrea, resulta idéntica a las anteriores de previos arcos de la serie. Está basada en la edición bunkoban nipona, también conocida como Pocket Edition. Son tomos de unas 300 páginas con una introductoria a color al precio habitual de 12 €. Un precio muy ajustado y acorde a lo que se ofrece, así que no hay queja a ese respecto. Algunos tomos incluyen además en sus páginas finales bocetos del autor.
En definitiva, que si no conocéis todavía este mundo, ya estáis tardando en meteros en él. Eso sí, hacedlo desde el principio. Os aseguro que el viaje merece mucho la pena.
El dibujo y las peleas en este tomo son una locura, como es habitual. Pero lo que me enganchó más de todo el tomo fue todo el flashback de Enricco Pucci con DIO y la telenovela de tres de la tarde del mismo Enrico con Perla Pucci y Wes Bluemarine, alias W.R., y todo el dramón de tragedia e incesto que se arma alrededor. Araki, dame más culebrón que yo te banco.