“Transitan aquí momentos, personas y remembranzas personales. Hay un rastro que atraviesa todas estas historias, y es la mirada de un observador cuyo punto de vista va mutando con el tiempo. El sujeto que escribió los textos de 2017 no es el mismo que hacía aquellos preparativos para ingresar a la treintena (1994), cuando escribió el primero de estos trabajos. En aquel entonces, revolcado por la doble emoción de estar engendrando mi primer libro y de estar incursionando en un doloroso ámbito de la sociedad (las cárceles y los protagonistas de la violencia) apenas tuve tiempo para cuidarme de los excesos de la corrección y el respeto al lenguaje. En textos más recientes se me pasa la mano en eso del desparpajo y el “dale como salga”. No sé si el proceso evolutivo de los escribidores (¿y de la gente?) es por lo general al revés: uno madura, se serena y se cuida al transcurrir los años. He notado que aquella escritura tan correcta obedecía a un cierto temor de verme reprochado por alguna falta en el correcto empleo del idioma. Qué sabroso ha sido luego poder dedicarme a escribir sin sentir esa presión ni dolerme del ojo implacable de los oficiantes de una pretendida perfección que, de tan antiséptica, impoluta y pasteurizada, termina perdiendo la sazón.” José Roberto Duque
Primeramente debo decir que si me tardé un mes en terminarlo no es por culpa ni del contenido del libro ni del nivel de interés que el mismo generaba en mi, sino más bien por circunstancias de mi vida personal. Dejando de lado eso, vamos a hablar un poco más sobre el contenido del libro.
Este ejemplar es una recopilación de dos libros "Comunes y extraordinarios" y "Cuadernos callejeros", quienes a su vez son una recopilación de crónicas, artículos y entrevistas que el autor, José Roberto Duque, realizó desde los noventas hasta hace pocos años. Los temas tratados son extraordinariamente diversos, todos tienen lugar en Venezuela (o por lo menos en parte).
En comunes y extraordinarios se encuentran compilados los que se tratan sobre un personaje en particular, algunos muy conocidos como Zamora y Conny Mendez, y otros de los que nunca había oído hablar. Esta parte del libro fue la segunda que leí, y por lo tanto pude notar su carácter oscuro desde el primer momento. Quizá esto tenga que ver con que las primeras historias tenían como protagonistas personajes sádicos, grotescos y bastante perturbadores.
La otra mitad, Cuadernos Callejeros, fué mi favorita. Aquí se tratan temas diversos, historias de pueblos, carreteras, animales... en la mayoría de ellas tiene participación directa el autor, por lo que se siente más cálida y cercana. Algunos adjetivos que describen esta mitad son alegre, jocosa, interesante, histórica.
Sin dudas fue un libro que me gustó, no se lleva las 4 estrellas porqué la primera mitad de comunes y extraordinarios no me gustó, precisamente por su contraste con la otra mitad. Además creo pertinente señalar que si eres una persona que no puede oir ni leer el nombre de Chavez entonces es preferible que te alejes de este libro. No es que todos los capítulos tengan un giro Chavista en algún momento, pero me atrevería a decir que la mayoría sí. Es relevante para las historias? algunas veces sí, por ejemplo, se cuentan las vivencias de varias personas que fueron a tendidas en Cuba como parte de un convenio entre los "gobiernos". Sí eres una persona poco tolerante de esas ideologías te recomiendo que no lo leas, si puedes dejar de lado eso y centrarte en el valor literario e informativo del escrito entonces definitivamente vale la pena.