Una antología de cuentos negros que reúne por primera vez a los mejores narradores mexicanos del género, muchos de los cuales han sido reconocidos internacionalmente.
«En esta colección de cuentos Noir de los mejores autores mexicanos de este siglo, un atlas de las letras policiacas del país, se trata de dar una muestra de esta novedosa camada de escritores que abrazaron el compromiso de portar la bandera de la literatura negra sin enfado. Alzándose como autores que deseaban recuperar el espacio perdido con libros que se sienten globales, menos enraizados en la imagen institucional o en una falsa mexicanidad. Las narraciones muestran la descomposición del país, pero no se limitan a gritarlo en plana principal. Más bien lo disecan cual cadáver en forense, mostrándonos las causas de su defunción. En cambio, abiertamente le dan prioridad a la narración, al lenguaje y a la trama. Con eso, las obras se vuelven un reverbero que expresa mejor que nadie a esta sociedad, su idiosincrasia y la extraña forma de apreciar la vida, a través de la muerte.»
Francisco Haghenbeck
Orfa Alarcón | Vicente Alfonso | Liliana Blum | Imanol Caneyada | Bernardo Esquinca | Iván Farías | Bernardo Fernández, BeF | Iris García | F. G. Haghenbeck | Élmer Mendoza | Carlos René Padilla | Pedro Ángel Palou | Eduardo Antonio Parra | Hilario Peña Juan | José Rodríguez | César Silva | Martín Solares | Paco Ignacio Taibo II | Darío Zalapa
Buena colección, es interesante ver la "mexicanización" de un género cuyos máximos exponentes son decididamente gringos. Veo a algunos lectores decepcionados con la prevalencia del narco como personaje, pero es un equivalente lógico para los mafiosos de su contraparte tradicional. Hay por lo menos tres relatos extraordinarios aquí, y me gusta cómo juega a veces con su estructura para, según el caso, crear propuestas muy distintas entre sí; de un noir más clásico como el de Iris García, a una clase de ejercicio literario medio bizarro, ligeramente perturbador y muy negro como el de Imanol Caneyada, a un thriller extraordinariamente bien logrado como el de Carlos René Padilla. La selección es uniformemente aceptable, pero entre un par de ejemplos muy malos (si el célebre Elmer Mendoza escribe así siempre, me mantendré alejado de todo lo que haga), y otro par de cuentos que no obstante estar bien tienen muy poquito de noir en sus venas, terminan manchando ligeramente el mérito de un libro que me ha dejado gratamente sorprendido.
4 días y 305 páginas después. Probablemente el tercer libro que leo del autor, y el segundo de compilación de "mexican noir", que me sigue pareciendo una total joya este género mexa. Claro, siempre y cuando que no todo gire alrededor del narco. Porque como he dicho acá en varias ocasiones, ya estoy hasta el huevo de siempre leer/ver/convivir con eso, y con su idea tan romantizada, pero eso es otro tema.
Realmente este libro es una joyita, hay muchos autores que ya conocía (probablemente a más de la mitad), pero hay algunos que me quedé con ganas de leer más de ellos. Mis cuentos favoritos fueron:
-Ni aunque te quites -Iris García -Doctor Fausto -BEF (viejo confiable) -El hombre pálido - Bernardo Esquinca -Un problema de abasto - Imanol Caneyada -Manifiesto por un narcocorrido - Martin Solares -Tu viaje de ayer por la noche - Iván Farías -El culo del infierno - Darío Zalapa -En campaña - F.G. Haghenbeck
Más de la mitad fueron buenos cuentos, y no es que los demás no lo sean, solo que no conecte de la misma forma que conecte que con estos. Y genuinamente creo que el mexa-noir tiene un gran campo, que va más allá de los narcos, hasta el noir fantastico o noir ficticio puede ser un experimento maravilloso. Hay talento nomás falta leerlo.
No habrá reseña, pero si más de muchos de autores de acá.
Estas historias estuvieron interesantes. La novela negra no es un género que suelo leer a menudo, pero de vez en cuando puedo adentrarme dentro de la ficción de crimen, y algunos de estos autores tienen historias impresionantes, con mucha tensión, y una narrativa que te atrapa y no te suelta hasta el final. Otras simplemente son igual de estresantes que leer las noticias. Ciertamente la antología tiene para todos los gustos, y a muchos de estos autores no los conocía.
"Huir. Perseguir la noche, intentar agotarla. Las carreteras de tierra caliente vomitan un anonimato rancio, tal vez indeseable en otras circunstancias, pero que esta noche se ofrece como el último rescoldo de esperanza que podemos exprimir."
Francisco G. Haghenbeck realizó una gran selección de relatos y autores que están renovando el noir en México. Debido a la situación tan caótica vivida en el país, estas historias dejan del lado los misterios de asesinatos y criminales para entrar de lleno en algo que deja en pañales al típico asesinato: la Guerra contra el Narco, el Crimen Organizado inmiscuido en el tejido de la sociedad y sus síntomas enfermizos actuales: los desaparecidos, la prepotencia de los criminales que se sienten intocables por la impunidad que gozan, la apatía de autoridades y el desinterés del público, entre muchos matices más.
Son relatos que usan las historias criminales fatalistas y cínicas mexicanas del cambio de Milenio, pero que construyen a partir de ahí, ofreciendo enfoques actuales a problemáticas que, también, nacen de la situación sociopolítica del México de los 90, ese donde el Distrito Federal aparece retratado como urbe monstruosa, entre gótica y de realismo sucio. Naturalmente algunos relatos son más innovadores que otros, pero lo interesante son las propuestas, que a su vez son voces del México que lleva más de una década de guerra contra el Narco.
Una gran antología que mezcla voces conocidas, como Taibo II, Esquinca y Bernardo Fernández "BEF", con autores emergentes, como el caso de Iris García.
🌟🌟🌟🌟🌟 Técnica excelente, voces variadas pero que provienen de realidades muy semejantes. Algunos relatos tendrán más sustancia que otros, pero todos cumplen en estética y entretenimiento, y las más de las veces deslizan uno o dos mensajes dolorosos de nuestra realidad. Muy recomendado.
"La renovada muerte. Antología del Noir mexicano", selección realizada por F. G. Haghenbeck, es un puño al estómago (pero un puñetazo muy bien dado) que te mantiene despierta hasta las cuatro de la mañana.
México es el país perfecto para la novela policial: cada barrio, carretera o pueblo fronterizo es el escenario perfecto para un relato de horror cotidiano, donde la provincia es el reino del crimen y el terror, lo real y lo sobrenatural no dejan de entrelazarse.
Los 19 cuentos de esta antología dibujan muy bien la realidad de la violencia, la corrupción, la impunidad y la muerte que acechan detrás de cada esquina, donde nuestra vida puede perderse en el caos sólo por dar una vuelta equivocada.
Con autores muy de mi gusto como Paco Ignacio Taibo II, Élmer Mendoza y Bernardo Esquinca, ningún relato sobra. Iris García, Orfa Alarcón y Liliana Blum son afiladas y precisas como estiletes.
"Plegarias silenciosas", de Eduardo Antonio Parra, "Manifiesto por un neocorrido", de Martín Solares y "En campaña", de F. G. Haghenbeck, entre mis favoritos, aunque estas historias lo que provocan es un tremendo desasosiego y temor de lo que nos rodea y no podemos ver.
Este libro es una verdadera joya del género Noir Mexicano. Sus diferentes voces dan en el clavo con el tema en común de nuestro México; la violencia, impunidad e injusticia de un país al borde del colapso. Repleto con las letras de algunos de los mejores escritores mexicanos, entre ellos Vicente Alfonso, Bernardo Esquinca, Elmer Mendoza, Hilario Peña, Bernardo Fernández, Liliana Blum, Martín Solares, entre otros, nos retratan la narrativa policíaca que gobierna nuestro país. Sin duda alguna uno de los mejores recopilatorios del tema. Don Haghenbeck se dio a la tarea de recopilar esta serie de cuentos que se quedarán en el mundo de las letras como un intro a seguir leyendo a los autores de estos cuentos. Por mi parte si voy a buscar más de semejantes monstruos de la escritura. Les recomiendo hagan lo mismo, al menos con este tomo. Altamente recomendado.
Interesante recopilación de relatos del genero de Novela Negra, uno de los de mayor tradición en el México moderno y que ha visto un renacimiento en los últimos 20 años, cuyo editor de los mismos es precisamente una de las plumas más emblemáticas del mismo: Francisco Haghenbeck. Se lee muy rápido, se disfruta desde el comienzo, muy adecuado para aquellos de nosotros quienes o nos hemos mantenido alejados del genero o bien estamos descubriéndolo por primera vez, pues es una excelente forma de conocer a los "nuevos" autores que han logrado revitalizar el Noir, con vistas a buscarlos posteriormente en sus respectivas sagas novelescas, tal es el caso de Élmer Mendoza y su carismático personaje el "Zurdo" Mendieta, a quien sin duda buscare en un futuro cercano.
En esta antología se nos presentan 19 relatos con tinte policial, thriller, suspenso o como quieran llamarlo.
Con un lenguaje puramente mexicano, esto es, "lenguaje florido" o groserías, nos adentramos en este género lleno de sangre, drogas y, tristemente, con grandes dosis de realidad, la realidad que vivimos día a día en este país.
Autores reconocidos como Paco Ignacio Taibo, BEF, Liliana Blum y Bernardo Esquinca, nos regalan su pluma y nos llevan a los más recónditos lugares de México, salpicando estas historias con un humor muy peculiar y adentrando al lector a este género no tan conocido en nuestro país.
Sin duda, es un libro imprescindible para aquellos que gustamos de este tipo de historias y deseamos conocer a más autores mexicanos.
Cuando compre el libro creí que se trataba de historias clásicas al puro estilo James M. Cain o Dashell Hammet pero resultaron ser historias de narcos bueno deje de leerlo porque definitivamente me decepciono ahí está más que claro que no hay que juzgar el libro por su portada porque esa portada nada que ver mejor hubiesen puesto un hombre vestido de vaquero con una AK.
Tal vez la portada te haga pensar el estereotipo del género policiaco del siglo XX. Pero ..."La Renovada Muerte", verdaderamente es un cambio necesario para el género Noir de nuestros tiempos. No caigan en los estereotipos y, déjense llevar por los grandes cuentos de este género.
La mayoría de los cuentos me gustaron bastante, otros estaban más flojos, pero sin duda una antología esencial para conocer el panorama noir en México. Ojalá haya una segunda parte, con autores nuevos, más allá de viejos lobos como Elmer y Taibo II.
Como toda antología, hay cuentos mejores que otros, lo que sí es que todos me parecieron bastante decentes. Y cómo no, si la lista de autores de esta colección es simplemente impresionante: todos los grandes nombres de la literatura negra mexicana están aquí. No he tenido la oportunidad de leerlos todos, pero los ubico y tras esta colección leeré algunos de los libros que Haghenbeck menciona en la introducción de cada autor antes de su respectivo cuento. Tuve algunos favoritos, y algunos me perturbaron bastante. Creo que mis favoritos fueron falta de abasto, Fausto y no te vaya a pasar como Escobar. Pero casi todos me gustaron y no hubo ninguno que me hiciera decir: “chale”. Pero, si sentí un poco repetitivas las temáticas y es que la gran mayoría de los cuentos abordan el narco. Entiendo que sea la temática principal por la situación actual de nuestro país pero me hubiera gustado algún giro o algún enfoque sobre natural o algo que le diera un distintivo. Después de unos cuantos cuentos de narco, se siente cansado el tema y más porque es lo que escuchamos día a día. Pero en general muy entretenido e interesante y pinta un panorama atractivo del género en Mexico, ya buscaré algunas de las novelas mencionadas.
Siempre al hablar de novela policiaca mexicana los referentes obligados eran Paco Ignacio Taibo II, Rafael Ramírez Heredia o Juan Hernánez Luna (brillante). Eso era antes, o al menos me atrevería a decir que esa era la vieja guardia. Haghebeck nos entregó una estupenda antología de los creadores de novela negra mexicanos contemporáneos en La renovada muerte. La selección es impecable, engloba a la nueva generación del género y, esto me duele mucho a nivel personal, nos enfrenta con el terrible hecho de que el noir mexicano va aparejado con los asuntos del narco. Ni hablar, esa es nuestra realidad si pretendemos que el género nacional prospere. Así, no pierdan de vista en esta antología los cuentos de Antonio Parra, César Silva Márquez; pero mis favoritos fueron Un problema de abasto, de Imanol Caneyada; Que no te pase lo de Pablo Escobar, de Carlos René Padilla; Tu viaje de ayer por la noche, de Iván Farías; El culo del infieron, de Darío Zalapa y por supuesto, Doctor Fausto, del buen Bef.
Este libro es una compilación de 19 relatos cortos del género novela negra, cada uno de un autor diferente. Todas las historias están ubicadas en México, y son muuuy buenas, perturbadoras e inquietantes… Mis favoritas:
-Los maravillosos olores de la vida: Después de matar a una familia, un hombre no puede quitarse el olor a “muerto” de las manos.
-Gris Toledo y su lindo bebé: Una agente de policía embarazada es $ecu3str4d@ y le roban a su bebé.
-Un problema de abasto: Un vendedor de carnitas muy famosas por su delicioso sabor… pero no sólo son de puerco.
-Doctor Frausto: Un hombre involucrado con la venta de sustancias dudosas está a punto de conocer que el crimen no paga.
-Manifiesto por un neocorrido: Corridos o n@rc0corridos… esa es la cuestión.
-El hombre pálido: Un grupo de niños está seguros que su nuevo vecino es un vampiro.
-Kristallnacht: Un par de ladrones entran una noche a robar a un negocio familiar. El instinto de supervivencia de un niño se pondrá a prueba.
Es una antología muy interesante, aunque no comparto la opinión del compilador en cuanto a que estos sean los mejores representantes de la literatura noir mexicana. Hay relatos realmente buenos, como los de Imanol Canellada, Bernardo Fernández (Bef), Liliana Blum, Bernardo Esquinca y Carlos René Padilla. Sin embargo, hay otros que, en lo personal, no me parecen tan valiosos como los presentan. En especial el de Orfa Alarcón que sé que tal vez gusta mucho, pero que a mí no me parece buena literatura. Trata de ser provocador y vanguardista, pero termina describiendo situaciones desagradables y repulsivas. No creo que eso sea sinónimo de buena literatura. En general me parece un documento necesario para quien gusta de este género.
El Noir mexicano, no es como la novela negra tradicional, es cruda, sanguinaria, brutal, terminante e inmoral, donde la línea entre criminales y autoridades, no es una división entre el bien y el mal, simplemente pertenecen a un bando distinto en la que el bien no existe.
Esta antología de 19 cuentos, pega duro, y lo haca tan bien, que aunque se trate de ficción bien sabemos que podrían ser crónicas de una triste realidad en México.
Algunas historias son entretenidas, pero he caído en cuenta que la novela negra en México esta ligada invariablemente al narcotrafico, a la violencia contra la mujer, a las desapariciones forzadas, temas que forman parte de nuestra cotidianidad como mexicanos y entonces ya no me parece tan divertido,
Una buena antología con momentos de excelencia y caídas estrepitosas. Mendoza ya perdió el punch y otros como Silva sólo están por ser cuates de Haghenbeck. Un ejercicio recomendable para quien inicia y para quien ya gusta del género.
Me encantó redescubrir el noir a través de esta antología, me quedo con ganas de seguir leyendo a cada uno de los autores y adentrarme en este género poco explorado en mis lecturas habituales.