La segunda parte de esta trilogía, porque la autora confirmó que la historia de Shayna va a ser una trilogía, no me ha gustado tanto como Espina plateada y el sueño de Abbadon (puedes leer la reseña aquí).
Siendo completamente sincera tengo que decir que esta entrega no me ha gustado tanto como la anterior. Aunque esta segunda parte me ha resultado algo aburrida, en comparación con Espina plateada y el sueño de Abbadon, la autora ha sabido mantener la intriga de la misma forma que lo hizo en la novela anterior.
En esta segunda parte de la trilogía, la amistad cobra importancia en la trama. Recordemos que Meinu se “sacrifica” por Shayna convirtiéndose en zorrito al final de la primera novela. Es ahora, en esta segunda parte, dónde Shayna hará lo imposible por devolver a Meinu su apariencia humana o seguirá siendo un animal para siempre. ¿Lo conseguirá?
Al margen de que me haya resultado un poco aburrida en algunas ocasiones, la segunda parte de la historia de Shayna está a la altura de la primera. Espero que la tercera, y última parte, supere a ambas y la autora sepa dar el final que se merece a esta entrañable y guerrera elfa-humana.