En esta oportunidad el autor nos trae una historia situada en los años 60 en Paris, que habla de la amistad y el amor, con un poco de magia (o no) de dos estudiantes universitarios.
Henri, un chico muy tímido, estudiante de literatura y amante de la cocina, se ha enamorado de su compañera de clases, Valerie. Pero este amor, en principio no solo no es correspondido sino que es prácticamente imposible, o eso dice Valerie.
En estas 88 páginas vemos como Henri tiene una lucha interna con sus sentimientos, entre conformarse con una amistad o luchar por su amor, finalmente creando un plan para conquistar a la chica de sus sueños, gracias a un viejito y un libro que encuentra a orillas del Sena. Pero como sabemos, no todo en la vida sale como lo planeamos.
Lo que más me gustó es que es una historia muy corta, de las 160 páginas solo 88 nos cuentan el amor entre Henri y Valerie. Lo leí en un ratito y es de esos libros que te dejan el corazón contento, aunque tiene un plot tiwst que no vi venir. Lo que no me gustó es que me quedé con ganas de más, porque a pesar de que el autor nos da una pequeña visión a futuro, me hubiese gustado leer algo más de Henri y Valerie jóvenes. Quizás le escriba al autor para que me escriba una historia corta de ellos, ¿intensa? Quizás.
Las restantes páginas, como dice la sinopsis, son menús con recetas, aparentemente personales del autor. Si son de leerme seguido sabrán que me encanta la cocina, al igual que Herni, así que al terminarlo me quedé con muchas ganas de cocinar y sobretodo comer esos platos que nos presenta el autor. No sé si encontraré la mitad de los ingredientes porque él es de Francia, pero creo que algunos voy a poder hacer. Ya les contaré.