Cuando el peligro es pequeño somos felices - Victoria Schocolink
¿Que tanto podemos liberarnos de todo aquello que fuimos para dar paso a un nuevo camino?
"Y aunque nunca pudo con lo que la madre trató de enseñarle, aprendió, de infinitas maneras, a esconder la desesperación".
Dos voces de auxilio abren paso a esta historia, la historia de una pareja que ya no lo es, y también la historia de cada uno de ellos, de quienes son, de lo que los hizo llegar a ser quienes son.
El quiebre en su relación generan un desdoblamiento en la novela y de ahí en más surgen recuerdos del pasado, disparadores que nos permiten reconstruir a ambos personajes, cada uno relator de su propia historia. Así es como notamos que sus mochilas, aquellas que cargan desde que son pequeños, los llevan exactamente al punto cúlmine de esta historia, a estar en el fondo del pozo, con cargas inmensas que los arrastran hacia lo más profundo de la tierra, llenos de densidad y oscuridad.
Es una lectura rápida y dinámica, pero aún así requiere cierto detenimiento y repaso de lo ya dicho. Una historia íntima, que interpela desde las sensaciones y lo que está detrás, lo que no se ve y no se quiere dejar ver.
Una lectura que merece regresos, reposos, cuestionamientos... Y sin dudas, para volver a ella más de una vez.