Me costó un poco conectarme con esta historia. Aunque como gran parte de los jóvenes de Colombia, al momento de salir del colegio tuve mi experiencia con el ejército y eso no implicó que prestara el Servicio militar, la experiencia no fue muy grata.
Estuve cerca de abandonar la lectura, pero finalmente las experiencias y la evolución del personaje Cartagena al interior del servicio me obligaron a querer saber como terminaba su periodo en el ejército. Hay varias historias que tocan y los contrastes de los personajes y las circunstancias que los rodean. Doy el crédito a que disfruté en alguna medida sus últimas páginas y no precisamente porque ya fuera a acabar la lectura.
Yo no creo que mi opinión de este libro sea imparcial porque soy amiga de Delgado y leerlo fue como sentarme a escuchar su historia de servicio militar. Yo no sabía nada de lo que pasa cuando a los pelaos del colegio les toca prestar servicio en el ejército y este libro fue como ponerme las botas, y vivir cada momento de ese tiempo que les toca a ellos. Me reí, se me revolvieron las tripas y disfruté mucho las explicaciones de todo el lenguaje militar y las anécdotas de todo el entrenamiento. “Un PM no tiene vacaciones; tiene licencia. No acaba su servicio; se va de baja. No se vuela; deserta. No pide cuentas; pide parte. Un PM no dice vamos; dice mar…No se levanta; hace diana.” Es que yo cuando chiquita me la pasaba viendo series de policías y decía que quería eso cuando fuera grande y mi mamá me hizo una placa de papel y me encantaba sacar la billetera y mostrar la placa como los polis de Estados Unidos jajajajaja
Ahora creo que los gritos, los malos tratos, los entrenamientos exhaustivos, los castigos y todo eso no son tan arbitrarios, los prepara para enfrentarse a la posibilidad de caer en manos de “los enemigos”, porque hay que ser realistas, si a un soldado lo coge el bando contrario no lo van a atender como en un hotel cinco estrellas, con sábanas de seda, comida a la carta y todo dulzura.
Por otro lado visibiliza una parte de la naturaleza humana que atemoriza mucho y es el ser en el que nos convertimos o sale a la superficie cuando sentimos tener poder, en este caso, dado por una arma de fuego o una posición avanzada…la mente humana es muy compleja.
Es un libro que hace referencia a lo visceral que puede ser estar dentro de un uniforme camuflado. Narra a Medellín como una ciudad aislada del batallón, ese espacio en que no hay de otra que mirar a la bandera y rendirle pleitesía a un miserable comandante o general. Cuando leía el libro en varias partes sonaba en mi cabeza 'Soldado mutilado' de la Peste. Me gustó mucho esa interacción entre la música —en su mayoría rock y metal— que mezcló con cada momento de la novela. Es un libro fácil de leer, la trama es a veces indescifrable, los personajes se logran desarrollar bien aunque creo que faltó una narrativa con más hilos que concordaran, es decir, había muchos momentos desencajados y sin motivo alguno. Es un libro para entretenerse y conocer la podredumbre de las fuerzas castrenses, pero también la valentía y coraje que tienen los ‘héroes de la patria'. Efectivamente, el 'Sabotaje' para Julián Cartagena fue muy efectivo.
PD: El final creo que lo entendí, pero no del todo. Alguien que lo haya leído y lo conversamos… 🤘🏼
Jamás habría llegado a este libro por iniciativa propia pues este tema tiene cero afinidad conmigo: 1. No soy hombre 2. No tengo que prestar servicio militar 3. Nadie realmente cercano a mi ha tenido que prestar servicio o tiene alguna relación con el ejercito. Sin embargo disfrute este libro, que llego gracias a uno de los clubs de lectura a los que asisto, también me encanto su banda sonora, pues en prácticamente en cada capitulo hacían alusión a canciones o grupos, principalmente de rock. Ahora se sin tapujos ni adornos que es vivir en un batallón y la vida militar y solo le agradezco a Dios que nunca corrí el riesgo de pasar por semejante experiencia....
Rudo. Este libro trata un tema del que uno cree que sabe y siempre escucha rumores por ahí y esta historia lo hace aún más real y más rudo. Qué difícil y cuánto cuesta creer que todo lo que narre ahí puede pasar en el ejército y que jóvenes perdidos tengan que vivir tantas cosas y entender otras horribles de maneras que solo quienes las aplican entienden.
Es una historia cruda pero con unas frases muy bonitas a veces. El autor logra hacer ver la rudeza de adolescente en muchas partes y lo hormonal que puede ser un hombre pensando en otra mujer; pero también lograba tener unos espacios de reflexión de adulto (a las malas) que me sorprendieron.
Varios fragmentos me costó leerlos debido a las escenas que describía y en lo que el autor es bastante hábil, pues sentí el asco, el dolor, la rabia y la impotencia de ese pelotón de muchachitos calvos y sin ropa.
Al final, quería siempre saber con qué nueva anécdota me iba a encontrar pues ya no eran tan horribles como los primeros meses del año que tuvo que pasar Cartagena en servicio militar. El final juega con uno en volver y avanzar en momentos delicados y emocionantes que terminan con momentos inesperados.
Autor colombiano y de mi ciudad, con una premisa que me atrajo poderosamente ya que en mi adolescencia sentía el mismo miedo que expresa Cartagena en el libro sobre el servicio militar obligatorio de mi país, afortunadamente no tuve que pasar por esa experiencia pero siempre quedé con la duda de ¿como hubiera sido o que tanto hubiera cambiado mi vida si prestará servicio? So incontables las veces en las que imaginaba la vida de un recluta dentro de un batallón e I cluso intente escribir un libro sobre mis fantasías de como imaginaba la vida en el ejército, años después veo este libro en la estantería de una librería por un precio demasiado bajo y con una premisa que me recordó eso que sentía en mi adolescencia, me lo llevé a casa lo leí y me gustó. Para empezar se me hizo algo extraño por que no presenta una historia con una cronología habitual, no posee una línea xmtenoiral como tal, cada capítulo es una sucesión de fragmentos de una historia contada con un orden alterado que al inicio puede confundir (en mi lo hizo) pero que por esta misma razón fue por lo que me mantuvo pegado al libro cada día, el autor daba una especie de abre bocas para un suceso que pasaría más adelante, y esto te mantenía pendiente de cada detalle, lo genial es que no lo hacía de manera desordenada o contaba detalles importantes no te daba lo justo y poco a poco lo ibas descubriendo. La mejor manera de describir este libro es como un rompecabezas que a cada capítulo se van revelando más piezas del puzzle final, fue una experiencia totalmente nueva para mi por el solo hecho de no haber leído antes un libro con esta cronología tan extraña pero me supo enganchar y despertar en mi el interés por una historia buena, una muestra más del talento que tiene mi país y que me hace apostar más por este talento local en futuras compras
Es un libro ágil de leer, basado en una experiencia personal del autor sobre el servicio militar obligatorio y el doble filo que éste conlleva y al que se expone un joven de Medellín en los '90.
Esta es la reseña de mi instagram: @OtteloLee. 👮🏽♂️ El libro lo leí gracias a que fue seleccionado hace poco tiempo por el club de lectura de mi adorada Aleja @queleoyo, del cual hago parte. 👮🏽♂️ Definitivamente leer este libro fue toda una experiencia: uno se ríe, sufre y hace mucha fuerza por todas y cada una las situaciones por las que pasa el protagonista y demás personajes. La historia, llena de experiencias y terminologías castristas excelentemente bien descritas, detalladas y presentadas por la ágil pluma de Andrés, nos expone una dura y cruda realidad colombiana, que en ocasiones, agobia y atormenta a muchos de los jóvenes bachilleres del país: prestar el SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO, del que yo no estoy de acuerdo, aunque sea considerado un “deber y orgullo patrio”. Logré revivir además, todo este proceso que pasé cuando estaba en 11° en el colegio. 👮🏽♂️ La historia, sencilla como tal pero con un par de giros bastantes interesantes e inesperados al final, logró atraparme sobremanera por su ritmo constante y la aparición de un amplio abanico de personajes, que aunque algunos efímeros, llegaron a la historia en el momento justo para dejarle al protagonista un mensaje, una enseñanza y una nueva visión de las cosas, que él a la final de manera muy inteligente convirtió en herramientas que le ayudaron a sobrevivir, no al servicio militar como tal que estaba prestando, sino más bien a sí mismo, al viaje interno que estaba realizando y que lo estaba llevando a reencontrarse, a encontrar su lugar en el mundo. He aquí la clave de la novela, porque para mí fue el camino argumental más audaz que tomó el autor para ser coherente con la historia y el desarrollo de la misma frente al mensaje que nos quería dejar de superación ante la adversidad: ver y contar todo a través de los ojos del protagonista, Julián Cartagena, mi tocayo. 👮🏽♂️ Andrés, sin el uso complejo y pretensioso del lenguaje, nos adentró en una historia muy bien contada con una exquisitez paisa única y coloquial. De verdad que uno siente que el autor le está contando a uno la historia de una manera "bacaniada" al son de un café o una cerveza. Pareciese una autobiografía, pero no lo es, aunque sí hubo un contexto social bastante real que tomó el autor para presentarnos en este libro a una Medellín noventera, década en la cual nuestra ciudad se desangraba y agonizaba. 👮🏽♂️ De lo más triste después de leer el libro fue perderme la reunión que sostuvo Andrés @moleskine32, el autor, con mis amigos del club de lectura. Además debo agregar que después de leer este libro le agradezco a la vida la oportunidad que me dio de no prestar el servicio de militar, no hubiera aguantado semejantes pruebas físicas y psicológicas. 👮🏽♂️ "La vida es lucha, el final de la batalla es selección, el débil perece y desaparece, el fuerte conquista y se multiplica, eso ordena la madre naturaleza, ley y orden". 👮🏽♂️ ¡Hasta la próxima! 👮🏽♂️ #MegustaleerColombia #Sabotaje #AndrésDelgado #YoLeoYoDono #Bookstagram #LeerEsMiPlan
La lectura de este libro fue una experiencia distinta. Me encontré con la narración de lo que sucede día a día con los jóvenes que se llevan a prestar servicio militar en nuestro país, lo que pasa con sus sueños, las transformaciones que sufren internamente, los cambios de visión.
Prestar servicio marca la vida, cambia de perspectiva o mejor dicho, de alguna manera la nubla, porque con el entrenamiento que reciben lo que logran es que dejen de pensar y empiecen a actuar desde sus instintos más básicos.
Andrés en algunas partes del libro nos hace sentir asco o fastidio con sus relatos, abriéndonos los ojos a esa realidad, pero también nos ayuda a entender como el ser humano responde a esos estímulos, sintiendo que valen la pena cuándo se siente poderosos con un uniforme más que con otro y con un fusil en mano. __________ Lo único que sé es que si me tocara prestar servicio y me dieran este libro en el colegio antes de eso, seguramente saldría corriendo 🏃♀️🙈.
Una historia sencilla: Un muchacho que sale del colegio y debe ingresar a prestar servicio militar.
Un muchacho al que le gustan el rock y su noviecita y que, hasta ese momento, cantaba todas las letras fuck the system se ve, de repente, repitiendo el himno del ejercito todas las mañanas mientras hace ejercicios excesivos y denigrantes.
La historia es interesante porque cuenta muchas de las practicas a las que son sometidos los reclutas en su "formación" para llegar a ser verdaderos soldados, reales sicarios pagos por el estado. La cantidad de humillaciones y absurdos que soporta un muchacho hasta deformar su moral y sus costumbres y acabar prestándose a cualquier torcido en tanto lo ordene un superior.
Aunque el libro tiene serios problemas de edición, falta de continuidad en algunos pasajes, errores de tipeo, etc. Lo disfruté por sentirlo muy cerca, porque camina mi ciudad y sus montañas, porque es como un parcerito más al que le gustan las cosas que a mi y acabó allá metido siendo otro soldado que no ve la hora de salir a patear civiles, porque ayuda a entender mejor el estado de cosas que llevan a barbaridades tales como los falsos positivos, o el abuso policial constante que se ve en este país.
También porque muchos tíos y primos míos han sido soldados, eso y ser futbolista, son las únicas maneras en que un pobre puede alguna vez soñar con tener algo propio
"Mi hermanito es albañil. Hace trabajos en el pueblo. Se gana la vida así. El hombre es pobre, pero decente. Yo no... o sí. Pero a ratos. No siempre. Ni pobre, ni decente ..."
Algunos de esos ya están muertos, el resto siguen siendo pobres.
"... Porque esto, Cartagena - y el sargento se coge las placas de identificación-, este camuflado es para los que no tenemos oficio"