Hospitales, fiestas de fin de año a las que nadie quiere ir, cementerios, citas a ciegas a la luz, recetarios perdidos, peluquerías devenidas en salas de tortura, reencuentros, despedidas, espejos en el techo...
Los relatos que integran Tic tac ponen el foco en el desfasaje leve que vuelve inquietante la cotidianidad, siempre atravesada por la locura, lo secreto, la muerte, lo subterráneo, el olvido, la enfermedad, la espera.
En términos generales, la antología no me gustó. Sí sigue una linea, y los relatos tienen conexión. Pero fue tediosa la lectura, cada texto se ponía más pesado que el anterior, y es algo que lamento profundamente ya que quería que me gustaran, tenía muchísima expectativa.
Tal vez sea que yo con el tiempo me puse más hinchapelotas con los cuentos, o tal vez este libro me agarró en un mal momento; pero la realidad es que no me generó casi nada. Hay algunos cuentos que son geniales como Raquel, Treinta y uno, Veinticuatro; pero la mayoría me fueron totalmente indiferentes. Algunos buenos, algunos muy buenos, algunos necesitaban una vuelta más de corrección pero siempre se mantenía en un limbo de "no genialidad".
Tal vez me estoy convirtiendo en un lector pedante, alguien que no logra disfrutar la literatura regular. Espero que no, que este haya sido sólo un libro malo o regular con algunos grandes aciertos.
Hermosa antología de cuentos, que hablan acerca de una cotidianidad que te permite empatizar y sentirte cerca de los personajes. Pero, sin dejar de ser entretenidos y variados, todos suceden en situaciones muy diversas.