Los que más abundan son relatos de seres solitarios, misántropos, que por buscar rehuir a la Humanidad se ven enfrentados a eventos singulares que trastocan su perseguida y solitaria estabilidad. Algunos tienen más éxito que otros escapando, como en el sorprendente "Doble, triple..." de Susan Sontag, mientras otros sufren terribles desesperos, como la protagonista de "Miriam" de Truman Capote, ambos grandes autores que se suman a otras luminarias literarias que abundan y dan el verdadero peso a esta antología. Es tan así que mi relato favorito del libro fue "El zahir" de Jorge Luis Borges, moneda que brilla por sí sola y me recuerda con ilusión que tengo el Aleph pendiente. Le sigue de cerca "El final de la fiesta" de Graham Greene, impactante relato sobre una fiesta para niños de un autor de peso que no conocía y que me dejó una huella inolvidable. También fueron de mi entero gusto otros consagrados como "El grito" de Robert Graves (extraño), "La segunda Esther Kreindel" de Isaac B. Singer y "La máquina de sonido" de Roald Dahl.
En el apartado de autores orientales me quedo con "El experto" de Nakajima Ton, y su fábula del arquero perfecto, y entre los que ya conocía, solo uno: "¿Quién sabe?" de Guy de Maupassant, siempre un gusto de volver a leer.