“—Ma chérie, tu es plus belle que le ciel et les étoiles, et je ne te mérite pas."
Y finalmente llegamos al último hijo Guzzi en encontrar el amor y conseguir su final feliz.
Marcus Guzzi es el mayor de cinco hermanos, hijo de Gian y Cara Guzzi, y el próximo en sentarse en el asiento del Jefe de la Cosa Nostra Guzzi. Ha pasado toda su vida cuidando de su familia, siempre cubriéndoles las espaldas a sus hermanos, sus padres y sus incontables nuevos sobrinos. Sin embargo, no ha tenido un momento para concentrarse en sí mismo porque estaba bien con simplemente estar para su familia. Hasta que un día se vuelve a reencontrar con la única persona a la que no puede resistirse.
Cella Marcello es la tercera hija de cuatro de Lucian, ex subjefe de la Cosa Nostra Marcello, y Jordyn Marcello. Viuda y madre soltera. Todavía recuerdo cuando su marido fue asesinado y su reacción, y cómo eso fracturó más su relación con su hermano mayor. Pero ha estado en su camino a avanzar y sanar, hasta que alguien le demuestra que puede volver a amar y tener una segunda oportunidad en encontrar su feliz para siempre.
"No había nada que pudiera hacer sentir a una mujer más bella que un hombre disfrutando de lo que estaba mirando y aún mejor si podía apreciar la vista de dicha mujer en ropa."
Marcus y Cella se conocen cuatro años antes de su reecuentro, y fue en uno de los momentos más duros de ella en el que tuvo que despedirse de una persona muy importante mientras estaba enojada por esta vida que la rodeaba.
Cuando se reencuentran, en el ático de los padres de Marcus, él no puede evitar realmente verla y sentirse atraído por ella. Cella también lo ve por primera vez y no puede ignorar esa mirada apreciativa que le da el hombre frente a ella. Tampoco puede pasar por alto el trato dulce que le da a su hija.
Naturalmente, Marcus se compromete a ayudar a Cella en todo lo que necesite para remodelar el ático de sus padres. Así es como termina llevándola a una fiesta para que conozca a su madre y descubra sus gustos, detalles que la ayudarán con el diseño -ya que Cara Guzzi no sabe nada sobre la remodelación a su ático-.
El interés por Cella se hace cada vez más notable, pero Marcus deja en claro en más de una ocasión que lo deja en ella seguir o no. Y si ella quiere, tiene que permitirse tener esta nueva relación.
Todo se trata de Cella aquí. De su dolor, de su pérdida, de sus temores, de sanar y de permitirse tener un nuevo amor. Y Marcus lo tiene muy en claro eso. Le da todo el espacio que necesita y más para resolver lo que tenga que resolver. Incluso cuando ella comete errores, él la deja retirarse para tener el tiempo de pensar. Jamás la presiona.
"—Espero que sepas —dijo en voz baja—, que no tengo intención de tratar de reemplazar a tu marido, o a su padre. Ese nunca fue mi propósito aquí, Cella, y no lo será a pesar de lo que pase después de hoy. No quiero ser un sustituto de alguien que no soy yo. Lo que espero, sin embargo, es que me hagas un hueco aquí contigo. Si puedes hacerme un hueco contigo y con ella, te estaré eternamente agradecido."
Marcus es totalmente considerado, comprensible, paciente, responsable, atento, confiado, dulce, un buen tipo con un corazón honorable y atractivo. Su familoa ha sido siempre su prioridad, manteniéndolos siempre seguros. Ahora Cella y Tiffany, la pequeña y adorable Tiff, son sus prioridades para hacerlas felices.
Cella es fuerte, con un corazón de oro, dulce como el azúcar, determinada, dedicada, apasionada y bella. Perdió tanto pero ya no se deja vencer por ese miedo, no va a dejar que le quite de nuevo.
Y Tiffany, ella fue una gran personaje. Siempre adoro cuando escriben niños pequeños porque ellos agregan tanta dulzura e inocencia a las historias. Ella es tan dulce y adorable, y tiene a todos en la palma de su mano. Tiff también perdió a su padre, pero ahora tiene una nueva figura paterma y está bien, está probando las aguas.
—No con ese vestido, no —respondió—. No creo que te veas tan bien como para decirme eso, bella donna. No pareces del tipo que me pisa el corazón con los tacones antes de irse."
Me encantó el libro, no tengo palabras para explicar lo magnifico que fue y lo que me encantaron los personajes. Los tres. Porque Tiffany también fue una protagonista aquí.
Fue un gran cierre para esta serie con estos increíbles hermanos. Los cinco me han encantado, así como lo han hecho Alessio (mi favorito aquí y ni siquiera es un Guzzi completo), Ginevra, Valeria, August y Cella. Algunos más que otros, evidentemente. Pero me encontré con muy buenas historias, escenas calientes y momentos familiares divertidos.