Después de una noche de fiesta, Estela, madre, abuela y, sobre todo mujer optimista y entrañable, se despierta incapaz de mover un solo músculo. Esa situación la lleva a rememorar los momentos de su vida que más la marcaron, revive anécdotas, comenta los cambios que como mujer le ha tocado vivir y nos deja, por el camino, reflexiones sobre lo verdaderamente importante en la vida. La novela es un auténtico viaje, inquietante por momentos para Estela pero, al fin y al cabo, un viaje feliz.
Amante desde siempre de los libros y los viajes, Mar Montes se licenció en Económicas antes de iniciar su aventura europea. Tras un período dedicado a descubrir y vivir experiencias en otras culturas e idiomas, Mar vuelve a "casa" de la mano de su primera pasión: la escritura.
La autora ha elegido un seudónimo en honor a los montes bajo el horizonte que ofrece la vista desde la casa de sus padres y al mar, tan presente en su infancia.
Un libro muy distinto a lo que me podía imaginar pero que ha superado con creces mis expectativas. El ritmo es muy ágil y estoy encantada de haber leído algo con tanta calidad literaria.
Estela es una mujer llena de vida, que se siente joven, que tiene ganas de hacer mil cosas y que ha vivido otras tantas. Me parece fascinante la forma que tiene que ver el mundo y me declaro fan total de ella, porque es un personaje completo y muy curioso.
No puedo decir nada malo del libro porque al terminarlo me he quedado con ganas de más.
Este libro ha supuesto para mi el descubrimiento de una grandísima autora y estoy segura de que no será lo único suyo que leeré.
Solo dos veces en mi vida me he ido al final del libro antes de terminarlo porque no podía seguir leyendo de pura intriga (y eso que el misterio es mi género favorito). La primera vez fue con "Los renglones torcidos de Dios" de Torcuato Luca de Tena. La segunda ha sido con "El viaje feliz" de Mar Montes. ¡Pero por favor, qué nervios he pasado desde el principio! Y encima, riéndome al mismo tiempo porque Estela es mucha Estela... Genial, me lo he pasado en grande.
A pesar de ser un libro corto, se me hacía un poco densa partes de la historia al no tener apenas diálogos. Aún así, es una historia bonita, con toques de humor y contadas a través de un monólogo, donde la protagonista nos hará un recorrido por situaciones de su vida, anécdotas y recuerdos y con toques de humor.