Me gustó mucho. Es una novela que plantea una historia bastante cruda, de venganza entre chicos jóvenes. Va tomando más intensidad a medida que avanza la trama, hasta llegar a un final perfecto. Es muy atrapante y en ningún momento te permite abandonar la lectura. Me encantó cómo se relacionó la primera parte con todo el desarrollo. Y los personajes, también están muy bien construidos. Atrapa y perturba por partes iguales. Está cuestión de la venganza, de la pregunta de quién es más maldito, como bien la formula el narrador en algún momento, es sobre lo que para mí reflexiona la novela, y que no necesariamente puede responder. Porque quizás la respuesta no sea exacta, o porque quizás, no necesariamente exista.