La inspectora Claudia Carreras quiere ser una buena policía, y una buena persona. Por ese orden. Pero ambos objetivos le resultan inalcanzables por culpa de la desolación que siente tras el asesinato en Madrid de su compañero y amante, Tomás. Para olvidarlo se traslada a Valencia, donde debe investigar el extraño secuestro de Lara Valls, la hija de una adinerada familia. Pronto descubre que nada en este caso es lo que parece, y poco a poco empatiza con Lara: ambas son adictas a la literatura, al pasado y al sufrimiento. Tres drogas que pueden llegar a ser mortales. Una trama intrigante, una prosa aparentemente ligera pero repleta de guiños y cargas de profundidad, junto con unos personajes que viven como si trepasen por una cascada, impedirán al lector dejar de pasar las páginas de La silueta del olvido.
Joaquín Camps (Gandía, 1973) es profesor de la Universidad de Valencia, ciudad en la que reside. Su campo principal de investigación y docencia es el comportamiento humano en las organizaciones, y ha publicado numerosos trabajos científicos en esta área. La última confidencia del escritor Hugo Mendoza es su primera novela.
La primera novela de este autor, la última confesión del escritor Hugo Mendoza me encantó, tiene una mezcla de novela negra con humor buenísima por lo que esta novela la empecé con muchas ganas. La historia está bien, tiene sus toques de humor, personajes bien trazados pero no es comparable con la anterior. Para mí, lo del policía con un trauma por algo que ha sufrido se está haciendo un poco repetitivo en las historias, se ha convertido casi en un cliché y no me parece nada original. No quiero decir que la historia no esté bien pero después de leer su ópera prima, en mi humilde opinión, esta queda por debajo.
La inspectora que lleva el caso acarrea el dolor del asesinato de su compañero y amante en Madrid y se traslada a Valencia, ya tenemos a la protagonista enfadada con la vida. El subinspector es un curioso personaje el solo, me cae mucho mejor que la inspectora. Desaparece una joven de familia rica y ahí empieza la historia....
Me ha entretenido la historia, pero me ha aburrido mucho la típica inspectora amargada, le da juego otros personajes secundarios pero bajo mi punto de vista los interrogatorios son infumables y totalmente increíbles, demasiados toques de humor donde no los he visto necesario....
Tras leer Hombre Pez quedé prendada de la pluma de Joaquín Camps y compré sus novelas anteriores, editadas por Editorial Planeta. Cuando me dan estos impulsos, que no es la primera vez, de leer a un autor y correr a comprar todos sus libros, siento incertidumbre y cierto temor de haberme precipitado. En este caso puedo afirmar que no, al contrario, mi intuición ha sido de 💯
He encontrado una novela que desde las primeras páginas me ha atrapado por su narración tan original. El narrador nos hace partícipe de todo, incluidos los pensamientos más absurdos que pasan por la mente de los personajes, acercándome a ellos como si estuviera en su piel.
Claudia y Ramón, inspectora y subinspector encargados del secuestro de Lara Valls, son una curiosa pareja, decir atípicos se quedaría corto. Con sus propios demonios, defectos y manías, me he encariñado con ellos y me ha apenado mucho despedirme. Me han hecho reír y seguir la investigación, la cual me ha gustado mucho, con expectación.
La trama destaca por sus giros, no se puede prever, es increíble pero veraz. He pensado que ojalá el final estuviera a la altura, que no se desinflara, y Joaquín Valls parece que ha escuchado mis ruegos regalándonos un final que no sé cómo definirlo por impactante, desgarrador y verdaderamente brutal.
Esperaba un libro mínimo tan bueno como el de Hugo Mendoza. Me ha decepcionado..no es malo ni mucho menos pero es un poco desordenado.. Unos personajes con una personalidad bastante límite para mi gusto, demasiados personajes y las historias cambian de tiempo y lugar consiguiendo despistarme el más de una ocasión. La historia es bastante original pero en resumen lo que saco en claro es que es desordenada 8/10
Para olvidar: insufribles los diálogos manidos y los personajes estereotipados. Como si hubieran cogido una plantilla para rellenar la historia. No pasé de la página 86. Se te olvida hasta lo que estaban investigando.
He de decir que nunca había leído nada de este autor, y gracias a una recomendación de la editorial, que me mandó el ejemplar, he podido descurbirlo y disfrutarlo.
Claudia Carreras es Inspectora del Cuerpo Nacional de Policía y tiene que encargarse del secuestro de Lara, una adolescente que hace algunos años se aisló de sus amigos y se empezó a comportar de una manera extraña, sin más contacto que el imprescindible con los de su alrededor, y que vive por y para sus libros metida en una biblioteca que sus padres le hicieron en su casa y que ella pidió como regalo. El suceso ha tenido lugar cuando se encontraba sola en su casa, situada en una urbanización de lujo como corresponde al estatus de la familia, y sin que haya testigo alguno de cómo ha podido suceder. La silueta del olvido es una novela dura, sórdida, muy adictiva con unos giros que no dejarán de sorprendernos porque en ningún momento intuiremos por donde van los tiros; muy bien estructurada e hilada, en la que en ningún momento decae el ritmo y sobre todo muy entretenida. Una novela que recomiendo a los que les gustan las buenas novelas, y sobre todo las policíacas con una buena carga psicológica. PUNTUACIÓN. Para mí, su puntuación e un 4,5 de 5 !!! Lo recomiendo mucho.
He de decir que nunca había leído nada de este autor, y gracias a una recomendación de la editorial, que me mandó el ejemplar, he podido descurbirlo y disfrutarlo.
Claudia Carreras es Inspectora del Cuerpo Nacional de Policía y tiene que encargarse del secuestro de Lara, una adolescente que hace algunos años se aisló de sus amigos y se empezó a comportar de una manera extraña, sin más contacto que el imprescindible con los de su alrededor, y que vive por y para sus libros metida en una biblioteca que sus padres le hicieron en su casa y que ella pidió como regalo. El suceso ha tenido lugar cuando se encontraba sola en su casa, situada en una urbanización de lujo como corresponde al estatus de la familia, y sin que haya testigo alguno de cómo ha podido suceder. La silueta del olvido es una novela dura, sórdida, muy adictiva con unos giros que no dejarán de sorprendernos porque en ningún momento intuiremos por donde van los tiros; muy bien estructurada e hilada, en la que en ningún momento decae el ritmo y sobre todo muy entretenida. Una novela que recomiendo a los que les gustan las buenas novelas, y sobre todo las policíacas con una buena carga psicológica. PUNTUACIÓN. Para mí, su puntuación e un 4,5 de 5 !!! Lo recomiendo mucho.
Conocí a Joaquín Camps en el acto de clausura del Curso de Escritura Creativa de la UJI, impartido por Rosario Raro, en el que participé en representación de la editorial Modernidad Líquida, editorial que publicó este año el libro de relatos IRRESISTIBLES. Él impartió durante el curso una master class y tuvimos la oportunidad de dialogar con él al respecto de su literatura que yo todavía no conocía. En aquel momento me pareció muy interesante su discurso y decidí leer de inmediato una de sus novelas, pero no pude encontrar en las librerías la primera, descatalogada ya, así que me lancé a La silueta del olvido, premio Azorín de novela. Y su lectura me ha dejado (a ver qué adjetivo puede representar bien todo lo que me ha producido…) obnubilado, extasiado, impresionado. No encuentro adjetivos. Verdaderamente es una novela redonda, diferente y con un final sobrecogedor. Durante el avance de la trama, la acción y la narrativa de lo que va sucediendo va alternándose con reflexiones a modo de pensamientos que el narrador que en cada momento está narrando, dice en voz alta escrita. Algunos son reproches, otros análisis concienzudos, los más, comentarios cargados de socarronería hacia el que tiene al lado, pero siempre pensamientos y juicios acertadísimos que aderezan el escenario, la tensión narrativa de cada escena y la condimentan a la perfección. Esta técnica, sorprendente para mí, es lo que más me ha gustado de La silueta del olvido. Por supuesto, el argumento es muy bueno. Las dosis de desciframiento del enigma son presentadas con pausa, con la dosis adecuada para satisfacer la curiosidad del lector y la eclosión final está muy por encima de lo esperado en una novela de investigación criminal. Tanto Claudia como sus compañeros tienen una vida bien justificada que modula su forma de actuar en muchas ocasiones y la forma en que se cuenta, desborda en maestría. Y otra novela que leo ambientada en Valencia. Otro acierto porque se nota que su autor respira y camina por sus calles. El final de la novela deja sin aliento. Quizá, sin creer en la esperanza en el ser humano, en la conciencia de que el mal existe, y que está cerca de nosotros. Y todo ello Joaquín lo ha narrado de forma vertiginosa y coherente. A ver cómo hago yo ahora para encontrar su primera novela, La última confidencia del escritor Hugo Mendoza, porque ya me he quedado con la intriga… y con las ganas de más.
La inspectora Claudia se le presenta un caso de secuestro en un momento en el que ha huido de su pasado en Madrid.
Parece la típica novela policíaca de mujer poli dura con pasado tormentoso resuelve un caso.
Y lo es. Y es que en "La silueta del olvido" se nos plantea la novela detectivesca habitual, cuya trama y cuyos devenires ya conocemos.
Y, ¿por qué ha destacado?
Simple, la forma de describir el autor. La narrativa tiene puntos cómicos, en cada diálogo se presenta lo que piensan los personajes mezclando la cultura pop y chistes de dichos españoles que te hacen soltar alguna que otra carcajada.
No creáis que porque sea típico, sepas el final de la novela al segundo, de eso nada. No averigüé nada, ya que el escritor no revela toda la información crucial para que la adivines. Y no sé si realmente eso me ha gustado, porque hay veces que me gusta que me sorprendan, pero me gusta ver las miguitas que ha ido dejando el autor sin que te des cuenta para prepararte el final y preguntarte, ¿cómo no lo he visto venir si estaba ahí?
Realmente, es una novela entretenida, con giros, humor, y rápida de leer. Atención que algunos personajes los puedes odiar por cómo piensan, pero eso es no es culpa del autor, es más, es lo que define un buen autor, sabe meterse en la mente de cualquier tipo de persona y mostrarla al lector aunque no sea del agrado de todos.
Con una prosa profunda e intrigante el autor nos muestra ese extraño mundo donde la riqueza y el poder van ligados con grandes bajezas que el ser humano puede cometer. No importa lo que se sacrifique aunque , no importan las personas al final todo se arreglará porque el dinero todo lo consigue. Pero ante un secuestro al que le siguen imágenes que parten los sentidos y desestabilizan el corazón cualquier alma oscura perece y clama ayuda . Una policía que tiene un pasado que la atormenta toma este caso dificil y con el cual se identifica un poco. Con una prosa sencilla y pausada dejando momentos para digerir y pensar el autor nos somete a la mente de un alma atormentada y frágil que necesita ayuda y no la sabe pedir. Es misterioso el corazon del hombre pues aunque trate de recomponerse es sometido por la oscuridad que lo sigue. Una gran lectura que deja mucho en que pensar.
En cuanto a la trama, me ha parecido innecesariamente rebuscada, con puntos de giro cada vez más turbios. Y con alguna trampa gorda por ahí al principio. Al mismo tiempo, la investigación policial queda interrumpida y lastrada por las subtramas de los personajes, que no son tan interesantes como pretenden (“unos personajes que viven como si trepasen por una cascada”, ¿en serio?).
Lo más irritante, sin embargo, es el estilo. Los diálogos son terribles y cansa que estén siempre punteados por la voz interior de cada personaje. Esto hace que técnicamente la novela se me caiga: la narración es caótica, con el punto de vista cambiando de personaje a personaje casi en cada intervención. El tono salta de la ironía a las “cargas de profundidad” con la misma aleatoriedad.
Novela policiaca con un principio lento debido a que los personajes, al mismo tiempo que se expresan, nos irán narrando sus pensamientos, por lo que cuesta un poco engancharse a la trama. A mitad de libro, un giro inesperado incrementará la tensión, convirtiendo la trama en una oscura historia, donde podremos contemplar la peor parte de la personas. Para suavizar algunos temas delicados, el autor utilizará toques de humor e ironía, aunque podremos comprobar cómo afecta a cada uno de sus personajes y su repercusión en cada uno de ellos. En resumen, una novela con un ritmo que va de menos a más, impulsándonos a seguir leyendo y llevándonos hasta un buen final.
Es una novela policiaca con toques de humor . Con giros inesperados en las historias paralelas, que aparentemente no tienen nada que ver . Claudia una inspectora que investiga la desaparición de Lara, pero que nos cuenta su propia tragedia. Lara que con una familia que se lo da todo, le falta lo más importante. Los diferentes policías que cada uno se define poco a poco. En paralelo están Héctor un periodista que vive del más puro periodismo negro. Todo confluye en un final inesperado.
Qué buena novela y que manera de estropearla. Hasta la página 300 todo discurre con normalidad, pero su final es rocambolesco y el autor no ha sabido redondearla, la aparición del policia-facha de la nada es un despropósito. Las personalidades de los personajes muy logrados. Si no fuese por el desenlace tendría mejor valoración.
Novela policiaca española entretenida. Tiene una trama dinámica y que circula alrededor de una serie de crímenes. La historia en paralelo queda un poco más sujeta por alfileres. En todo caso novela de lectura rápida.
Me ha gustado mucho el argumento pero la forma de escribir del escritor no me ha convencido… divaga demasiado, mezcla pensamientos de diferentes personas… no me convence aunque el argumento y la historia es interesante