Todo comienza el 5 de diciembre de 1945, poco después de terminar la Segunda Guerra Mundial, por lo que estamos en un momento donde se respira alegría por la paz.
Nuestros protagonistas se encuentran en la estación aérea naval de Fort Lauderdale, están todos muy felices porque están a punto de licenciarse y van a volver a abrazar a sus familiares en fechas navideñas.
Durante la tarde del 5 de diciembre está programada la realización de un ejercicio de entrenamiento de poca complejidad, por lo que al llegar las 14:00 h. (al retrasarse el teniente Taylor) los cinco TBM Avenger que componen el vuelo 19 despegan para realizar su último ejercicio que consiste en volar hacia el este para girar hacia el noreste y dar un último giro hacia el oeste, un triángulo.
Lo que no se esperan es que se dirigen hacia una horrible tormenta con vientos de más de 30 nudos y con lluvias torrenciales que impiden mucho más la visibilidad, y que Taylor (su instructor) va a cometer graves errores de decisión al estar desubicado creyéndose en Los Cayos.
La historia es ficción ya que no se conocen a ciencia cierta los hechos, el protagonista principal es George Paonessa, supuesto único sobreviviente del dramático suceso (dato que nunca se ha confirmado que fuese cierto).
Paonessa consigue enviar un telegrama a su hermano "Te han informado mal de mí, estoy muy vivo", a partir de aquí su hermano lo buscará, y comenzará una narración con saltos en el tiempo que me mantuvo enganchada hasta el final.
Es un libro que merece la pena leerlo, me ha encantado como narra la atmósfera que se vive dentro de los aviones, ese intento de estar calmados cuando en realidad están en pánico por lo que se avecina al ver que se van quedando sin combustible y sin poder aterrizar en ningún sitio.
El autor nos mete de lleno en la operación de rescate más grande de la historia de los EE.UU.
Cómo pusieron en marcha a unos 300 aviones y más de 30 barcos, y las malas decisiones también cometidas. Sin olvidarse de mencionar a los familiares y su lucha por descubrir qué ocurrió realmente, unas partes desgarradoras.
La pluma del autor es muy ágil, es un libro muy ameno de leer a pesar de su extensión. Además, los capítulos son cortos y eso ayuda a dar frescura al texto.
Cabe mencionar que hay un gran trabajo de investigación detrás y eso se nota.
Algo que me gustó de la trama es el misterio de quién será el hombre, que aparece en los recuerdos de Paonessa, que lo arrastra por el suelo empantanado tras la caída del avión y cómo éste logra sobrevivir.
También hay una pequeña historia de amor que da un poco de luz y esperanza, esto no es que me haya encantado pero tampoco me disgustó.
Sin duda, es una novela que no te dejará indiferente, uno de los grandes misterios del Triángulo de las Bermudas.