Juana Doña, miembro del Partido Comunista y personaje muy popular en Madrid, ha decidido, sesenta años después, contar la historia de su marido y de sus compañeros, los llamados 13 etcéteras. Su marido era un joven de diecinueve años, comunista, apasionado revolucionario, romántico que, a la caída de Madrid en 1939, fue fusilado con otros compañeros como moneda de canje. La teoría que se desprende de estos hechos es que Madrid no cayó sino que se entregó. Toda una zona oscura de nuestra historia reciente sale a la luz en estas páginas.
Juana Doña Jiménez fue una dirigente comunista, feminista, sindicalista y escritora española.
Se afilia a las Unión de Juventudes Comunistas de España en enero de 1933, con sólo 14 años. Es nombrada primero secretaria femenina del Sector Sur y luego secretaria femenina del Comité Central de las Juventudes Comunistas, para más tarde pasar a formar parte de la Agrupación de Mujeres Antifascistas. En 1936, se fue a vivir con Eugenio Mesón, conocido dirigente de la Juventud Socialista Unificada. Tras el golpe de Casado, Eugenio es detenido y encarcelado en San Miguel de los Reyes. Juana marcha a Alicante con su hijo y su hermana para intentar salir del país, siendo apresados y trasladados al campo de concentración de Los Almendros. A finales de mayo de 1939, son trasladados a Madrid.
Al llegar a Madrid entra en contacto con la organización clandestina del PCE. El 5 de diciembre de 1939 es detenida junto a su madre y hermana, acusadas de pertenecer a la reorganización del PCE y de estar implicadas en el asesinato del Comandante Gabaldón. Juana es llevada a Gobernación y torturada con corrientes eléctricas. El 24 de diciembre ingresa en la cárcel de Ventas, donde fue torturada. En la cárcel, Juana se encarga de dar clases a mujeres analfabetas, así como de recibir clases de otras presas que habían sido maestras republicanas. El 28 de mayo de 1941 sale en libertad. Un mes más tarde, el 3 de julio, su marido es fusilado junto a otros compañeros en las tapias del cementerio del Este. En 1944 vuelve a la lucha clandestina entrando a formar parte de la guerrilla urbana madrileña, dentro de la Agrupación Madrid. Dirige los atentados contra la Brigada Político Social y la embajada argentina, que consiguen gran relevancia sin causar heridos. En el año 1947, es detenida, juzgada y condenada a pena de muerte. El PCE inicia una campaña internacional para intentar salvar su vida y la de otros compañeros con igual condena. Evita Perón, de viaje en España, a pedido de su hijo, intercede en favor de Juana y consigue que su pena sea conmutada por 30 años de prisión. Juana ingresa en la cárcel de Ventas, pasando luego pasa pasando luego por las prisiones de Málaga, Segovia, Guadalajara y Alcalá de Henares durante los 20 años que pasa en prisión. Participa en huelgas de hambre en las cárceles de Málaga y Segovia.
En el año 1961 sale en libertad. Marcha a Francia donde entra en contacto con el PCE exterior, y comienza una nueva etapa vinculada al movimiento feminista. Años después, funda el “Movimiento por la Liberación e Igualdad de la Mujer”. Durante la Transición fue candidata al Senado por el PCE. Fallece el 18 de diciembre de 2003 en Barcelona, a los 84 años de edad.