El lector que se asome a estas páginas se encontrará con textos que hablan del mejor baño del verano; los besos perfectos; una loca expedición a la isla de Farö emprendida a los dieciocho años con una amiga para conocer al admirado Ingmar Bergman (al que no lograron ver ni de lejos); Ana María Moix comprando en una carnicería; los gestos que nos indican que ha llegado el otoño y los pequeños detalles que anuncian que está a punto de asomar la primavera; la pérdida de seres queridos y los hijos que se convierten en adolescentes; las pompas de jabón; los cuentos de Chéjov y de Isak Dinesen; el inagotable mundo de Proust y la gente que se siente obligada a asegurar que lo ha leído cuando en realidad no lo ha hecho, como pasa también con el Quijote y tantos otros clásicos de relumbrón; Umberto Eco, con toda su oronda humanidad, sentado en el sofá de casa de la madre de la autora; Barcelona y Cadaqués como escenarios de una vida; la política que nos irrita y algunos gestos de los políticos que nos recuerdan que también ellos son humanos; Ana María Matute y la novela con la que renació; el aburrimiento; los perros; los amigos y las amigas; los profesores del Liceo Francés; la muerte de Leonard Cohen; las películas de Woody Allen; el personaje preferido de Mary Poppins, una definición acaso poco ortodoxa de la elegancia masculina y un breve listado de hombres elegantes… Los textos aquí reunidos son como instantáneas, como viñetas, como esbozos en el cuaderno de acuarelas de un pintor. En ellos se combinan sin pudor ni necesidad de excusas una sana frivolidad y una aguda capacidad para desvelar lo que no es evidente. Abordan muchas veces lo cotidiano, que en ocasiones puede parecer nimio al ojo poco atento, y de ello extraen una sonrisa, un matiz poético, una epifanía. Son textos en los que por encima de todo se adivina la mirada sagaz, fresca y rompedora de una escritora capaz de ir más allá de lo obvio y previsible, capaz de convertir los artículos que escribe en livianas, enjundiosas y seductoras filigranas literarias.
Milena Busquets was born in Barcelona in 1972. She attended the Lycée Français de Barcelone and obtained a degree in Archaeology from the Institute of Archaeology in University College London. She worked for many years at Editorial Lumen, the publishing house that her family had set up in the early 1960s and that was sold to Random House forty years later. She later founded her own publishing house, wrote a first novel, worked for a gossip magazine and in PR for a fashion brand and currently works as a journalist and as a translator.
Varias de sus columnas me parecieron memorables. Reí con algunas, me identifiqué con otras, subrayé (mentalmente) algunas cuantas. Pero en general me deja poco.
Siento que la autora es muy honesta desde el principio: esto solo es un ejercicio, recomendado por Jorge Herralde, para que practique hasta que esté lista para escribir un libro otra vez. Esta recopilación de artículos me pareció exagerada en cantidad. Siento que casi 200 páginas de artículos cansan al lector. Tal vez si yo las hubiera leído con espacios de una semana la hubiera pasado mejor, y tal vez me sentiría emocionado por adquirirlos impresos aunque no los vaya a leer otra vez.
En cambio tenemos todas estas páginas de artículos muy cortos del día a día de Milena pero no logra involucrar al lector, parece que con intención o no, está publicando momentos cotidianos pero no me puedo identificar con nada. Y la estructura del artículo de rematar con una pregunta o con una frase que cerraba el artículo con humor me comenzó a parecer repetitivo.
Lo que me gustó de este libro es que me sacó de un bloqueo de lector, desde que terminé de leer Encuéntrame de André Aciman hace 3 meses, quedé sin ganas de leer y cuando me daban ganas no pasaba de la página 60, una y otra vez. Hasta que revisando mi librera me encontré con este libro que prometía ser artículos de una de las autoras de uno de mis libros favoritos. Así que me animé y por fin vuelvo a terminar un libro, aunque ya después de la página 100 me costó avanzar. Me comenzó a parecer tedioso.
Muchos textitos muy ligeros de Milena. Calidad inferior que en Ensayo General y mucho más repetitivas las temáticas. Alguno es interesante y muchos son divertidos. Soy imparcial con ella siempre y no pretendo cambiarlo.
El anterior libro me encantó, este, a pesar de que tiene reflexiones increíbles, no me cae muy bien la escritora ni comparto (aparentemente) varios ideales con ella, entonces ha habido artículos que se me han hecho pesados o incluso que me ha dado rabia lo que dice.
Leer cada uno de estos artículos fué un deleite. Algunos no tan interesantes, que ni los recuerdo, otros que en verdad releí con entusiasmo y otros que hay que volver a leer. Me deja gratamente impactada el artículo donde Umberto Eco hiciera dibujitos para Milena, eso es todo un sueño. Totalmente de acuerdo en que hay muchos "número uno" en todas las disciplinas, pero que hay muy pocos "número cero" como Bob Dylan, Mozart, John y Paul, Leonardo Da Vinci, Albert Einsten, Jane Austin, Mary Curie, Angela Merkel, Sor Juana Inés. Frases que rescaté: "La escritura no te salva, lo que nos salva y nos cura, es leer". "Si al oler un perfume se te escapa una sonrisa, es que el perfume es para tí. Con los hombres pasa lo mismo, y con algunos libros". "La cultura tiene que dar placer, y al placer, como al amor, uno llega solito, por su propio pie, dando saltos o a rastras, pero no a empujones. Te pueden acompañar hasta la misma puerta, pero no te pueden obligar a entrar". Y el último artículo ... es para seguir soñando.
¿Vieron que Pedro Pascal está hasta en la sopa? Bueno, así como un día dijo: "Ay, me encanta cuando me dicen Pedrito", con ese mismo tono, exactamente con esa misma entonación, yo te digo: "Ay, me encanta cómo escribe Milena".
Milena me cae bien. A veces es un poco clasista de más, pero es catalana y lo llevan dentro. Me gusta que ve la belleza de la vida y las personas en los gestos más mundanos.
Si en vez de tener este libro en papel lo hubiese leído en PDF y hubiese apretado Crtl+f para buscar «Ana María Moix», «Proust» o «Ingmar Bergman» me hubiese hecho pasar por más de la mitad de los capítulos. Leer las mismas referencias todo el rato se me ha hecho un poco pesado, pero admito que es lo habitual cuando se lee una recopilación de artículos de prensa.
Aun así, Milena tiene algo como que es tu amiga, como que la quieres y algo como que leyendo aprendes a disfrutar de la vida. A despilfarrarla, como dice ella. A excepción de esa tontería, he disfrutado mucho y he subrayado mucho este libro. Milena es zona de confort en el mediterráneo.
Hay algunos artículos que son realmente hermosos pero siento que el 70% está de más. También me pasó que lo leí de corrido y tal vez es para leer un artículo cada tanto. La autora es bastante particular y una persona un poco difícil con quien identificarse, lo que hace bastante difícil disfrutar plenamente de la lectura.
Muy boomer a ratos. Después de la tercera o cuarta vez que habla sobre cómo debería ser tal o cual cosa o por qué está mal o bien alguna forma particular de vestir, amar, ser feliz, etc. cansa. También después de la cuarta vez que escribe sobre cómo su familia era amiga de equis escritor famoso cae pesado.
- El pensador provoca el silencio a su alrededor sin necesidad d enfúrtase ni de darse importancia. El opinado tiene una corte, una Padilla que le ríe las gracias. - Cuando en una relación de amistad, de amor, de trabajo o de lo que sea ya hemos dicho todo lo que teníamos que decir, empezamos a contar. - ¿No es dulce pensar que, si se tiene paciencia, todo lo que se ha poseído vuelve a una otra vez? - Piratas y náufragos. - El segundo de silencio antes de tirarle el contenido de tu copa a la cara para que los abra. - Parte de la belleza y de la brutalidad del oficio de escribir, consiste, precisamente, en esa lucha, en ese intento vano, nunca triunfante, pero tozudo, como ir golpeando una pared con la cabeza, de acercarse al cero, de decir algo que no haya sido dicho nunca antes o nunca de esa manera. - Los huérfanos, los nómadas sentimentales que hemos tenido que elegir a nuestra familia, tenemos varias, suelen ser fantásticas. - Y llamas a algunos amigos, no para decirles que mamá ha muerto, sino para decirles que es improbable que mamá haya muerto. - Y la gente va llenando cuadernos de desesperación y soledad que nadie leerá jamás. - Todo los que escribimos sabemos que escribir es la enfermedad, no la cura. La cura es leer, emborracharse y mil cosas por el estilo. - La noche es sexy, y el mar, y las fiestas de dos personas. Desear resulta sexy, mucho más sexy que ser deseado. - Quiero saber lo que se siente un segundo antes de empezar a disimular. - Escribir es ir a la guerra. - Tal vez no deberíamos hablar con nadie que no nos escuche apasionadamente. - Los muertos nunca se despiden de nosotros, nos saludan. - Decirle a alguien: “léeme” es muy parecido a decirle “quiéreme” y no se puede hacer a la ligera. - Cualquiera puede decir “te querré siempre” o cosas peores con convicción, pero nadie puede afirmar con aplomo que ha leído el Quijote si no es verdad.
Me gusta mucho leer a Milena Busquets. Desde su primera novela hasta la actualidad se nota que ha mejorado. Tiene clase, es elegante y lo sabe. Tiene lecturas y las ha aprovechado. A día de hoy me parece una de las pocas escritoras contemporáneas que puede llegar a ser importante. Todavía creo que es más interesante como persona (para tomarse algo con ella, para conocerla) que como escritora. Pero aún está a tiempo de solucionarlo, y está en ello.
Espero que llegues a ser grande, Milena.
"Todos los que escribimos sabemos que escribir es la enfermedad, no la cura. La cura es leer, emborracharse y mil cosas por el estilo.
La escritura no te salva. Puede que si tienes suerte lo que escribas salve a alguien, pero no será a ti. La escritura te condena. Escribir un texto con el objetivo de que sea publicado y leído por otra gente no es nunca una terapia, es un trabajo, una labor complicada que no está pensada para que uno se sienta mejor sino para intentar dar placer, entretener, seducir a los demás, que es uno de los objetivos más altos que existen. Es como contar un cuento, no contamos un cuento para reconfortarnos a nosotros mismos, lo contamos para el que nos escucha, y rezamos para que no se duerma a la mitad, a no ser que sea nuestro hijo pequeño y que sea el tercer cuento de la noche.
Lo que nos salva, lo que nos cura, a veces incluso de lo incurable (al menos durante un rato, pero casi todo es siempre solo durante un rato), es leer. Chéjov, Proust, Simenon, Colette, Bernhard, Camus, Ginzburg, Philip Roth, Kafka, me han cogido más de una vez de la mano para llevarme hasta orillas menos turbulentas. Nadie puede salvarse a sí mismo."
Encara que l’autora no ho sàpiga, sense voler, li ha sortit una novel·la no massa allunyada del seu anterior èxit "También esto pasará". Com si fos una segona part sense haver-s’ho proposat. Perquè els personatges s’hi repeteixen. Tenim la filla de la dona il·lustre. Tenim les ombres fugisseres i intercanviables de les seves parelles. Tenim la força amb què s’aferra als seus fills. Tenim Cadaqués i Barcelona. I tenim una vida peculiar, entapissada de llibres i personatges estel·lars, dels que la Milena fa d’espectadora i glossadora. Milena Busquets és la protagonista de la novel·la que Milena Busquets no era conscient d’estar escrivint.
No estic segur si és auto-ficció, exhibicionisme o simplement la reacció inevitable del que passa quan Milena es posa davant d’un full en blanc. El que tinc clar és que si la portessin al cinema, aquesta mare absent i omnipresent seria Diane Keaton. I el director, evidentment, només podria ser Woody Allen. Hombres elegantes és un confeti d’històries woodyallenesques que canvien Manhattan per la Bonanova i el Bronx per la Rambla. Una col·lecció irregular de fotogrames fetes al voltant de la vida cinematogràficament deformada i literàriament reformada de Milena Busquets.
"La escritura no te salva. Puede que si tienes suerte lo que escribas salve a alguien, pero no será a ti. La escritura te condena. Escribir un texto con el objetivo de que sea publicado y leído por otra gente no es nunca una terapia, es un trabajo, una labor complicada que no está pensada para que uno se sienta mejor sino para intentar dar placer, entretener, seducir a los demás, que es uno de los objetivos más altos que existen. Es como contar un cuento, no contamos un cuento para reconfortarnos a nosotros mismos, lo contamos para que nos escucha, y rezamos para que no se duerma a la mitad, a no ser que sea nuestro hijo pequeño y que sea el tercer cuento de la noche. Lo que nos salva, lo que nos cura, a veces incluso de lo incurable (al menos durante un rato, pero casi todo es siempre solo durante un rato), es leer".
“La cultura tiene que dar placer, y al placer, como al amor, uno llega solito, por su propio pie, dando saltos o a rastras, pero no a empujones. Te pueden acompañar hasta la misma puerta, pero no te pueden obligar a entrar.” Rescato este fragmento que tanto me gustó de su artículo LAS COSAS COMO SON donde Busquets habla sobre como empezar a interactuar con la cultura, ya sean libros, o películas. Como toda colección de articulos te encuentras con algunos que te gustan mas y otros que te gustan menos, sin embargo, su escritura es espontanea y con cierto uso emotivo de la nostalgia que no deja indiferente a nadie.
Posiblemente no es el mejor libro de Milena pero sí que es muy entretenido se desarrolla con una serie de relatos de la época que escribía artículos en un periódico. No es un libro para leer de un tirón porque cansa un poco es para leer poco a poco tiene algunos que son muy buenos evidentemente hay de todo porque hay mucha variedad pero sí que vale la pena el 30% aproximado que son muy buenos la verdad que Milena es una escritora que a mí me gusta escribe muy bien con mucho sentimiento con muchas contradicciones tiene frases impactantes lo recomiendo
Es una recopilación de artículos que público en El Periódico. Me ha gustado más que Las Palabras Justas, algunos de mis textos favoritos son "Las Noches Blancas", "El número cero" o "San Valentín". Decir que en el artículo que da nombre al libro, "Hombres elegantes" (que quizá sea ese el hilo conductor del libro, los hombres que merecen la pena, es decir Proust, Bergman y unos pocos más) dice: «Un hombre elegante ha leído a Proust», hay una foto mia en la cuenta "Gente Leyendo en el metro" leyendo a Proust. No creo que sea un hombre elegante, pero me encantaría serlo.
Santa madre de dios lo que me ha costado acabarme las 190 páginas que son. Hay (unos pocos) artículos interesantes, pero la mayor parte no dejan de ser las mismas ideas, una y otra vez, uffff. Se me han quitado las ganas de volver a leer nada escritos por una pija que no sea Bárbara Arena durante un buen rato.
Probablemente Milena Busquets y yo no seríamos mejores amigas en un universo paralelo, ni estamos de acuerdo en muchas cosas, a diferencia de lo que me ocurre con Didion, Ernaux o Duras, pero puedo decir que escribe bien, que mantiene el tono y la voz, que algunos temas se me han hecho repetitivos creo que porque he leído los artículos del tirón cuando estaban pensados para ser publicados semanalmente. Pero recalco, escribe bien, la he disfrutado.
Algunos artículos me han dejado con la boca abierta y se los releía a quien tuviera delante. Tiene una manera muy buena de jugar con las palabras. Me gustó mucho más que el de las palabras justas. Una vez empiezas no puedes parar. Pero también la magia de este libro es que si tienes 5 minutos, no te da pereza abrirlo y sumergirte en sus palabras
Ya habia leído la mayoría de los articulos que componen este libro, aún así me gusta tanto como escribe Milena (ojo que hay artículos que me parecen muchos mas vacíos), que siempre lo disfruto. Es un libro fresco y ligero, se lee muy facilmlente y te saca más de una sonrisa.
Leer a Milena es todo un deleite. Su estilo es elegante, elocuente, reflexivo y resulta muy placentero. Adoro leer sobre su cotidianidad y sus impresiones sobre la vida, amigos, escritores, amor y fútbol!. Cada artículo tiene lo suyo, no diría que ninguno está de más.
Qué lindo todo lo que piensa Milena, qué lindo que puede que sea relevante y lo haga tan elegante y por lo tanto tan irresistible. Habla un poco de Messi en el libro. Si! Es un rejunte de notas periodísticas de lo cotidiano y cómo siempre algo está pasando.
Lindo libro para leer viajando o sentada tomando café. Me recordó el porqué me gusta escribir, porque quise alguna vez escribir. Me hizo volver a prestar atención a los detalles como si lo estuviera detallando en un libro.