Cuando comencé este libro lo hice con ilusión, pues el primero que leí de este autor me gustó bastante y en ese momento tenía la mente bastante abierta a temas de la conspiranoia. Sin embargo, cada vez tengo la mente más cerrada en este tipo de temas y no es porque no me los crea, sino porque no creo en lo que se cuenta.
Que existen otras formas de vida en el universo, que sean inteligentes y que nos hayan visitado es altamente probable debido a que este, de forma teórica y/o práctica, es infinito.
Pero en este libro se trata al lector como imbécil, cosa que no me sorprende viendo que va dirigido a un público crédulo y sobretodo narcisista. Este tipo de escritos tienden a vejar al ciudadano medio, tildándolo de oficialista, y alabar al lector llamándole mente despierta. Así logras el bienestar del lector y lo llevas a tu terreno.
Sin duda JJ Benítez es un maestro de esta técnica, la cual le ha llevado a vender en cantidades ingentes novelas de fantasía muy mediocres.
En el libro no se aporta ni un solo caso que pueda generar una duda potente de si es cierto o no. Las “pruebas” son un testimonio vago y repetitivo. Esta repetición, además de ahorrar esfuerzo creativo al autor, crea en el lector la sensación de veracidad.
Un porcentaje de los casos se nota que han sido recopilados por él en el terreno (a campesinos analfabetos en su mayoría), pero hay otros tantos que se nota que son inventados totalmente.
Además tiene la desfachatez de que cuando, según él pregunta a autoridades como la guardia civil o el ejército aéreo por informes de supuestos casos ovni, y ante la inexistencia de estos, dejar caer que eso es una prueba flagrante de su veracidad. Muchas veces incita al lector a sacar conclusiones de premisas vacías, ni siquiera esforzándose en dar forma a su mentira.
Tengo bastantes libros de este autor porque los compré en un lote tremendamente económico, y si fenómeno me interesa, pero que engañe de esta forma a gente de tan bajo nivel cultural muestra su bajo nivel moral.
Me quema el hecho de que explique en muchos casos que no encontró contradicciones en las historias de las personas a las que entrevista, cuando un lector normal puede encontrar contradicciones (como cambios de varias horas de una frase a otra en un mismo contexto) en relatos de unas pocas líneas (2-3 páginas por relato como mucho).
También como detalle, decir que el libro tiene “Más de 300 ilustraciones”. Sí, patéticos dibujos que podría hacer cualquier niño de cinco años o menos de las simplísimas y vagas descripciones que se hacen en las historias. No sé qué sentido tiene rellenar el libro con dibujos tan cutres si no se necesita nada de imaginación para entender las historias. Benítez se cree una especie de Saint-Exupéry por lo que parece, pero ni se le acerca.
La única parte que ha despertado mi interés son los últimos 3-4 casos de criaturas extrañas, pues es biología y tiene su punto.
En definitiva, leeré más libros suyos con escasa frecuencia ya que los tengo y ya que alguno ha sido de mi interés (desde el punto de vista fantástico o desde el punto de vista de que en determinado momento necesitaba leer algo así igual que un creyente necesita de su libro sagrado como consuelo). Pero necesitaba dejar constancia del fraude que es este señor por escrito.