Primero cayeron los meteoritos. Después llegaron las bombas que trajeron la desolación. No tengo nombre. Ni siquiera sé exactamente la edad que tengo, supongo que más que una niña y menos que mi madre. Vivo en un mundo agónico en el que nada importa; rodeada de arena y sangre. Un mundo inhóspito en el que reinan la oscuridad y el frío. Siempre he tenido claro que mi vida se basa en resistir al hambre y a las enfermedades. En intentar ayudar a mi madre para que no haya más muertes. En rendir lealtad al fundador de Delta. En habitar sin sentir.Lo tenía todo realmente claro, hasta hoy.
Elena Garvi tiene un talento de narrar historias que es increíble. Tiene una versión que va más allá. En lootvas habla de la lucha de una vida mejor de Letras, cual en su camino se encuentra con Daga, y su hermana Azul. El mundo se ha convertido hostil y cruel. Juntos los tres se marchan en un viaje inseguro... Durante todo el tiempo la autora mantiene al lector al límite. Con los emociones al máximo. Chapó