3´5*
Seis semanas antes de asumir la dirección del MI6 y convertirse en la primera mujer que encabeza uno de los servicios de espionaje más prestigiosos del mundo, Amelia Levene desaparece sin dejar rastro, provocando así la crisis más grave que la institución ha vivido en una década. Los altos mandos se encuentran en un trance: no sólo tienen que encontrar a Levene, sino que la tarea tiene que realizarse en el más absoluto secreto si quieren evitar un duro golpe a la imagen y credibilidad del MI6. Así pues, la mejor opción que les queda es acudir a Thomas Kell, un agente al que despidieron del cuerpo ocho meses atrás por presuntas torturas a un detenido durante una antigua misión en Kabul.
Incapaz de adaptarse a la vida civil y en medio de una tormentosa ruptura matrimonial, Kell está a punto de tocar fondo, pero a sus cuarenta y dos años no puede rechazar esta oportunidad, tal vez la última de su vida, para redimirse ante sus colegas y volver a ejercer el único trabajo que sabe hacer. Una primera pista lo conducirá a Niza, Marsella y finalmente Túnez, donde, en la nueva situación creada tras la Primavera Árabe, estaría gestándose una trama que podría dañar seriamente los vínculos de Gran Bretaña con sus aliados.
Elogiada por honrar los fundamentos del género y poner el foco en temas reales de actualidad, En un país extraño supuso la consagración como escritor de Charles Cumming, a quien el diario The Observer ha calificado como «el mejor de la nueva hornada de autores de espionaje británicos que están tomando las riendas del género allá donde las soltaron John le Carré y Len Deighton». La novela ha sido galardonada con el CWA Ian Fleming Steel Dagger al mejor thriller de 2012 y está en proceso de convertirse en una serie de televisión protagonizada por Colin Firth.
Primera novela de la trilogía protagonizada por el agente del MI6 Thomas Kell, escrita por el autor británico Charles Cumming y publicada por Salamandra. Cumming forma parte de la nueva ola de autores que se centran en el espionaje para desarrollar sus novelas, autores como Karen Cleveland, Mick Herron, Frederick Forsyth, Brad Thor, Daniel Silva, Robert Karjel o el español Fernando Vallés. Todas sus novelas beben de los clásicos -aunque no llegan a su nivel, pero creo que es bueno renovar la novela de espionaje- como John le Carré, Ben Macintyre, Seis semanas antes de asumir la dirección del MI6 y convertirse en la primera mujer que encabeza uno de los servicios de espionaje más prestigiosos del mundo, Amelia Levene desaparece sin dejar rastro, provocando así la crisis más grave que la institución ha vivido en una década. Los altos mandos se encuentran en un trance: no sólo tienen que encontrar a Levene, sino que la tarea tiene que realizarse en el más absoluto secreto si quieren evitar un duro golpe a la imagen y credibilidad del MI6. Así pues, la mejor opción que les queda es acudir a Thomas Kell, un agente al que despidieron del cuerpo ocho meses atrás por presuntas torturas a un detenido durante una antigua misión en Kabul.
Incapaz de adaptarse a la vida civil y en medio de una tormentosa ruptura matrimonial, Kell está a punto de tocar fondo, pero a sus cuarenta y dos años no puede rechazar esta oportunidad, tal vez la última de su vida, para redimirse ante sus colegas y volver a ejercer el único trabajo que sabe hacer. Una primera pista lo conducirá a Niza, Marsella y finalmente Túnez, donde, en la nueva situación creada tras la Primavera Árabe, estaría gestándose una trama que podría dañar seriamente los vínculos de Gran Bretaña con sus aliados.
Elogiada por honrar los fundamentos del género y poner el foco en temas reales de actualidad, En un país extraño supuso la consagración como escritor de Charles Cumming, a quien el diario The Observer ha calificado como «el mejor de la nueva hornada de autores de espionaje británicos que están tomando las riendas del género allá donde las soltaron John le Carré y Len Deighton». La novela ha sido galardonada con el CWA Ian Fleming Steel Dagger al mejor thriller de 2012 y está en proceso de convertirse en una serie de televisión protagonizada por Colin Firth.
Primera novela de la trilogía protagonizada por el agente del MI6 Thomas Kell, escrita por el autor británico Charles Cumming y publicada por Salamandra. Cumming forma parte de la nueva ola de autores que se centran en el espionaje para desarrollar sus novelas, autores como Karen Cleveland, Mick Herron, Frederick Forsyth, Brad Thor, Daniel Silva, Robert Karjel o el español Fernando Vallés. Todas sus novelas beben de los clásicos -aunque no llegan a su nivel, pero creo que es bueno renovar la novela de espionaje- como John le Carré, Ben Macintyre, Joseph Conrad, Ian McEwan, Graham Greene, Ian Fleming o Alan Furst, entre otros y otras.
En este caso Cumming se centra en un personaje que trabaja (trabajaba??) en el MI6 y por lo que he podido investigar, el propio autor intentó entrar en el Servicio Secreto británico pero no lo logró, es por ello que se le puede dar el beneplácito de que conoce los entresijos del espionaje británico, pero al final en su libro se narran escenas que ya hemos leído y visto en infinidad de novelas, series o películas. Es más, este libro ni tan siquiera se estructura como un libro de espías, sino más bien como una investigación detectivesca en la que desaparece una persona de importancia (person of interest) y es necesario dar con su paradero y descubrir qué ha pasado (con la salvedad de que esta persona es la futura directora del MI6), y aunque es cierto que se nombra a la CIA, o al DGSE y se realizan acciones propias de los espías (y también de los policías o los detectives) como seguimientos, rastreos mediante GPS o tarjetas de crédito, sólo las partes en las que conocemos mediante flashbacks la historia como espía del propio Thomas Kell desde su acceso a la inteligencia británica hasta el episodio de Kabul, son propiamente tramas de espías puras y duras.
La trama es sencilla y el libro se lee rápido, el autor dosifica las escenas de acción y por veces el libro se hace bastante plano, pro sin perder el interés. El lenguaje utilizado es sencillo y directo, con un vocabulario rico y variado con el que el autor crea en su justa medida tensión y misterio. Los personajes son sencillos y tampoco nos da tiempo de conocerlos demasiado, a excepción de Thomas Kell (persona compleja y con muchos problemas personales y contradicciones morales, que imagino siga creciendo en su complejidad a través de los siguientes libros) y de Amelia Levene, próxima directora del MI6 con un pasado y un presente lleno de sed¡creemos pero que pelea continuamente por ascender en su carrera dentro de la inteligencia británica.
Creo que Esti lo leyó hace poco y coincido con ella en que es un libro sencillo, que sirve para evadirse y pasar un rato bastante agradable con su lectura. Seguiré la serie, aunque sin prisa, prefiero recuperar alguno de los clásicos del género, por cierto uno de mis favoritos en cine, televisión y también por qué no decirlo, en narrativa.
En este caso Cumming se centra en un personaje que trabaja (trabajaba??) en el MI6 y por lo que he podido investigar, el propio autor intentó entrar en el Servicio Secreto británico pero no lo logró, es por ello que se le puede dar el beneplácito de que conoce los entresijos del espionaje británico, pero al final en su libro se narran escenas que ya hemos leído y visto en infinidad de novelas, series o películas. Es más, este libro ni tan siquiera se estructura como un libro de espías, sino más bien como una investigación detectivesca en la que desaparece una persona de importancia (person of interest) y es necesario dar con su paradero y descubrir qué ha pasado (con la salvedad de que esta persona es la futura directora del MI6), y aunque es cierto que se nombra a la CIA, o al DGSE y se realizan acciones propias de los espías (y también de los policías o los detectives) como seguimientos, rastreos mediante GPS o tarjetas de crédito, sólo las partes en las que conocemos mediante flashbacks la historia como espía del propio Thomas Kell desde su acceso a la inteligencia británica hasta el episodio de Kabul, son propiamente tramas de espías puras y duras.
La trama es sencilla y el libro se lee rápido, el autor dosifica las escenas de acción y por veces el libro se hace bastante plano, pro sin perder el interés. El lenguaje utilizado es sencillo y directo, con un vocabulario rico y variado con el que el autor crea en su justa medida tensión y misterio. Los personajes son sencillos y tampoco nos da tiempo de conocerlos demasiado, a excepción de Thomas Kell (persona compleja y con muchos problemas personales y contradicciones morales, que imagino siga creciendo en su complejidad a través de los siguientes libros) y de Amelia Levene, próxima directora del MI6 con un pasado y un presente lleno de sed¡creemos pero que pelea continuamente por ascender en su carrera dentro de la inteligencia británica.
Creo que Esti lo leyó hace poco y coincido con ella en que es un libro sencillo, que sirve para evadirse y pasar un rato bastante agradable con su lectura. Seguiré la serie, aunque sin prisa, prefiero recuperar alguno de los clásicos del género, por cierto uno de mis favoritos en cine, televisión y también por qué no decirlo, en narrativa.