El primer libro de Yolanda Ruiz es un magister en periodismo e historia reciente de país.
Yolanda Ruiz recuerda el día que habló con Pablo Escobar para hacer una entrevista que esperó más de dos décadas para ser publicada. Tiene vivo también el impacto de ver los restos del avión que, según se dice en una versión controvertida, mandó a derribar el capo. Ha narrado la muerte de mil maneras y también las búsquedas desesperadas de paz. Frente a las cámaras de televisión y los micrófonos de la radio ha acumulado treinta y cuatro años de periodismo y ha enfrentado retos humanos y éticos. Ese tiempo le permite ver el espejo retrovisor y recordar muchas anécdotas y encrucijadas a las que ha tenido que enfrentarse para narrar el país. ¿Cómo preguntarle a Clara Rojas por su hijo horas después de haber sido liberada tras siete años de secuestro, o a Claudia Morales cuando acaba de denunciar una violación de la que fue víctima en el pasado? ¿De qué manera rectificar si se acaba de decir al aire que el político e industrial Pedro Juan Moreno y sus compañeros de viaje salieron ilesos cuando el helicóptero en el que volaban se fue a pique? ¿Qué hacer si un expresidente cuelga el teléfono en una entrevista al aire? ¿Cómo se aborda la denuncia de un escándalo en la Corte constitucional? ¿Cómo enfrentar el reto digital y las noticias falsas? ¿Cómo informar sobre un secuestro de periodistas o cómo enfrentar una amenaza? ¿Cómo mantener distancia cuando estamos también en la mira de los violentos?
Este libro, además de repasar algunos de los sucesos más recordados de Colombia en los últimos 30 años, nos asoma al tras escena de la información para dejarnos ver cómo se cocinan las noticias y entender cómo se toman decisiones difíciles en medio de momentos complejos. Es una evaluación reflexiva y profunda sobre cómo funcionan los medios de comunicación en Colombia, por qué las redes están transformando el oficio, y por qué el afán de la "chiva" sigue dejando muchas lecciones. Una evaluación que solo el tiempo transcurrido y la experiencia de una periodista como Yolanda Ruiz permiten hacer con responsabilidad y humanismo.
Yolanda Ruiz hace un análisis atinado y en contexto de los problemas éticos y desafíos que afronta el periodismo en Colombia y el mundo hoy. Desde la falta de independencia de los medios de comunicación y los periodistas, la noticia show por los ratings o la chiva, a los linchamientos y matoneos en las redes sociales de los que nos volvemos autores o cómplices por compartir contenidos cuya veracidad no nos consta o en los que ignoramos la humanidad de la persona detrás de la "noticia". Hoy, los teléfonos inteligentes no solo permiten compartir información en tiempo real que puede, involuntaria o malintencionadamente, utilizarse para beneficio específico de unos o malinterpretarse para desgracia de otros y no alcanzamos a dimensionar el impacto que esto genera no solo para el protagonista de la noticia, sino para el colectivo del que hacemos parte.
A mí este libro me deja la reflexión de la necesidad que tenemos, ante tantísima información que nos llega --la mayoría sin verificar--, de detenernos a revisarla críticamente, a indagar y cuestionar más, ¡a no tragar entero!, y a no dejarnos llevar por la rabia y la indignación del momento.
Hoy más que nunca, ante tanta polarización que nos hace creer que estamos en orillas distintas (cuando en realidad estamos de acuerdo en lo básico), qué bien nos haría como país y como seres humanos esforzarnos por entender más las razones del otro, por ponernos en sus zapatos en lugar de descalificarlo con palabras llenas de superioridad moral u odio, por abrir los ojos a la realidad --demostrada una y mil veces-- de que somos, en palabras de Alejandro Gaviria, "animales hackeables". Esa realidad nos apunta a la necesidad de cuestionarlo todo, educarnos más y, sobre todo, ser mas compasivos con el otro.
“El periodismo es una escuela de la que nunca se gradúa.” Esta idea atraviesa con fuerza las páginas de En el filo de la navaja, un libro escrito por la reconocida periodista colombiana Yolanda Ruiz, que más que una memoria profesional, es una invitación honesta a mirar de frente el oficio, con todas sus tensiones, dilemas éticos y aprendizajes permanentes.
Desde su experiencia en redacciones, cabinas de radio y coberturas en tiempos convulsos, Ruiz traza un mapa de lo que significa ejercer el periodismo en contextos donde informar puede costar caro. Pero también, donde contar historias con responsabilidad y humanidad es una forma de resistencia.
Como periodista, reconozco en sus palabras una verdad profunda: esta profesión nunca deja de enseñarnos. Cada día frente a un micrófono, una libreta o una pantalla es una nueva lección. Porque el verdadero reto —más allá de la inmediatez y la avalancha de datos— es dar contexto, interpretar, darle forma y sentido a lo social. Contar no solo lo que pasó, sino por qué importa.
Yolanda Ruiz nos recuerda que el periodismo no solo informa, sino que moldea imaginarios, incomoda al poder y, sobre todo, le habla a las personas. Y que hacerlo bien implica caminar, muchas veces, “en el filo de la navaja”: entre la presión y la ética, la emoción y la distancia, la urgencia y la verdad.
En tiempos de desinformación y polarización, este libro es un llamado a volver al centro del oficio: la verdad, el respeto por las fuentes, y la necesidad de escuchar. No es solo una lectura para periodistas; es una guía para quienes creen que contar historias puede transformar realidades.
Llegué a este libro como parte de un trabajo dejado en clase, realmente supuso un desafío tenerlo en mis manos y no creí que lo pospusiera tanto para leerlo, pero con el tiempo libre que te deja la Semana Santa, ya no tenía más motivos para sacarle el cuerpo. ¿Me hubiera gustado leerlo antes? Probablemente, pero parece ser que llegó en el momento justo y les diré porqué. No había oído de Yolanda Ruíz, seguramente por no haber prestado mayor atención o por no ser un referente muy clave, pero la verdad es que es una lástima que esto no sea de otro modo, en fin, eso es agua de otra corriente. A lo que voy es que descubrirla de esta forma fue maravilloso, en un libro lleno de vivencias y de situaciones que a lo mejor pueda vivir en carne propia (algunas ojalá no), pero no había leído o conocido a un referente al cual sostenerme con tanta fuerza como espero hacerlo con ella. ¿Quizás se haya auto-mejorado mientras escribía? No lo sé y no lo sabré jamás. Agradezco por ello, porque salí de haber leído este libro con una chispa que sentía algo extraviada, Yolanda me ha dado un poco de ¿ilusión de llegar lejos? Completamente. Gracias al libro sé que trabaja en el sector de la radio y de la dirección de noticias, pero también hace mención de las columnas en las que, a través de las palabras, le da voz a sentimientos que suelen ser sepultados en un pías como lo es Colombia, lo más valioso, a mi parecer, de la lectura. Terminé completamente entusiasmada y enamorada de esta manera de escribir y ansío, con muchas fuerzas, hacerlo con la misma pasión que sentí en ella.
Resalta increíblemente la violencia, la guerra y cada acontecimiento atroz que se vivió en Colombia; y lastimosamente, seguimos viviendo. De igual modo, de aportar bases firmes sobre el periodismo y cómo este se fundamente como un acto que se caracteriza por su humanidad y honestidad. Por otra parte, debo admitir que fue denso todo ese cambio entre la narrativa, la crónica, la opinión y los artículos; me hacía perder la lectura y el ritmo que tenía en esta. A pesar de todo, si lo recomendaría como un buen libro para empezar a conocer bases primordiales sobre el periodismo (especialmente en Colombia).
Me encanta con la agudeza y detalle que la periodista Yolanda Ruíz escribió su libro En El Filo De La Navaja sus dilemas éticos, historias que marcaron a Colombia en un tiempo tan violento, el ir y venir del periodismo con sus respectivos puntos de vistas desde la profesión le dan a este libro ese toque muy agradable que lo hace fácil de leer. Me gusta mucho la manera en como te acerca a cada historia, te la cuenta con un lenguaje tan claro y ameno que no vas a querer soltar el libro hasta terminarlo. ¡Excelente Desición! Mi opinión: ⭐⭐⭐⭐⭐
Change is constant in any profession and even more so in that of journalist. There are always dilemmas in the practice of journalism, but you have to make decisions, regardless of whether they are good or bad. Do not betray your principles and always doubt. Being chosen as the leader of a group, organization and others is never easy. Anyone can read it. It is not necessary to be a journalist to understand the context of what is narrated in the book.
"En la guerra no hay ganadores. Todos en Colombia somos sobrevivientes, ninguno ganó". Con esta frase cierra el libro la autora luego de un recorrido que presenta los retos del periodismo en el contexto de Colombia en los últimos 30 años.
Vale la pena leer este libro por entender mejor el oficio de los periodistas, además permite ver un poco más de algunos hechos históricos.