Crónica es el nombre perfecto, pues cubre la historia a través de un trabajo periodístico interesante, pero que al final, como todo periodista, tiene una posición definida por mucho que intente ser objetivo. Y no está mal, un periodista que cubre una dictadura como adherente, contradice la propia libertad de prensa y se transforma en un agente, pero Rafael Otano lo hace de la vereda demócrata, que no por demócrata, escapa de los males del capitalismo. Se avisa la metodología de la investigación (principalmente entrevistas) pero pierde seriedad cuando un trabajo como este carece de fuentes o bibliografía, lo que me hace aún más sentido con el título de "crónica", al final es un trabajo de estilo periodístico, y no se puede esperar mucho de ellos.
El libro es para dos tipos de lectores: i) el o la joven demócrata, liberal, de izquierda o derecha moderada que detesta a la dictadura pero es incapaz de defender una posición de proyecto político y económico para su país, y que alimenta su ideología como "antifascismo" o "democratismo" mediante la negación de "toda dictadura" y mas la nacional, y que para colmo, no posee información básica del periodo de la transición y ii) para quienes como yo, conocíamos de estos acontecimientos, pero esperamos profundizarlo con detalles y pormenores. Pero estos detalles y pormenores no son sino cargas ideológicas de un autor que mira con ojos benevolentes el intento de transición de la Democracia Cristiana, como si la máxima Kantiana de la "intención" o "buena fé" de un acto fuese más importante que el efecto real de la acción. Se allana el camino para comprender "la política de los consensos" como la única vía o salida, e incluso se marca el inicio de la transición con el inicio de la estrategia de la DC por volver a la democracia, para luego, de forma muy DC (es decir, hipócrita y contradictoria) decir que se pudo hacer más pero era lo que se podía hacer. Viven en la tontera de la "lógica de lo posible" o "en medida de lo posible", y fue precisamente ese "tirarse la pelota" apelando a las condiciones externas para no hablar de las internas (deriva ideológica de la DC que los tiene hoy extintos) lo que ha llevado al país a la perpetuación de la dictadura. Si realmente se quisiese hablar de la transición, o de una crónica de la transición, deberían hacer un libro e investigación periodísticas de lo que pasó el pueblo durante esos años, no los "Concertacionistas" y "Pinochetistas" sino el pueblo.
Sí quieres ser político, léelo, podrás tener muchos datos para romperle la cabeza a algún caudillo de un partido político. Sí quieres comprender la transición desde el impactor real en la gente, este libro es propaganda democratacristiana, pero no la de los 90', sino la penosa, nostálgica e hipócrita actitud DC del año 2026.