“Zen y el arte del mantenimiento de naves espaciales”, de Tobias S. Buckell. Después de ganar una batalla espacial con su facción, el bot de mantenimiento de una nave se encuentra a un refugiado importante que le hace una oferta que no puede rechazar.
“Veredas”, de Maureen McHugh. La doctora Rosni Gupta examina a Malni, una mujer internada por un serio problema de habla. Sin embargo, Gupta está convencida de que Malni está hablando otro idioma, pero ¿cuál?
“La vida secreta de los bots”, de Suzanne Palmer (relato ganador del Hugo 2018). Hacía mucho que la nave no activaba a Bot 9, un modelo antiguo e inestable con rutinas de Improvisación, pero es una situación desesperada y necesita todos sus recursos. Además, solo tiene que cazar una rata: ¿qué podría salir mal?
“La Luna no es un campo de batalla”, de Indrapramit Das. Un reportero entrevista a Gita, que, tras pasar casi toda su vida como soldado lunar, le cuenta su experiencia y sus problemas de adaptación a la vida civil en la India.
Born in the Caribbean, Tobias S. Buckell is a New York Times Bestselling author. His novels and over 50 short stories have been translated into 17 languages and he has been nominated for the Hugo, Nebula, Prometheus and John W. Campbell Award for Best New Science Fiction Author. He currently lives in Ohio.
Estrenando un nuevo formato, este Sant Jordi la editorial ha decidió publicar cuatro cuentos inéditos en castellano escogidos de entre los casi treinta que incluye Jonathan Strahan en su selección The Best Science Fiction and Fantasy of the Year: Volume 12 para el sello británico Solaris. Una antología de carácter anual donde el reputado editor reúne algunos de los mejores cuentos que se han publicado a lo largo del año.
De los cuatro me quedo sin ninguna duda con 'Zen y el arte del mantenimiento de naves espaciales', de Tobias S. Buckell, un relato que juega con las reglas de la robótica de Asimov a su gusto; y el premiado 'La vida secreta de los bots' de Suzanne Palmer, la divertida historia de un bot obsoleto que debe resolver el problema que amenaza a su nave.
Fenomenal la iniciativa de Gigamesh de convertir su volumen gratuito por el día de la lectura en una pequeña antología con un puñado de relatos inéditos. En este caso tres de los cuatro cuentos me parecen notables (Buckell, McHugh, Das), en especial estos dos últimos, sólidos representantes del canto a la diversidad que caracteriza a la ciencia ficción de los últimos años. Das con una semblanza antibélica que entrelaza los sueños nacionalistas de la India con la precaria situación socioeconómica de centenares de millones de sus habitantes; y McHugh con una sutil historia de viajes en el tiempo que desliza la fragilidad del entramado social que damos por asentado, imperturbable. También la selección depara el ligero amargor de ver lo tremendamente conservadora que continúa siendo la ciencia ficción intramuros. Desde un punto de vista formal y, muchas veces, en sus ideas, políticas o conceptuales. El relato de Buckell, por ejemplo, muy disfrutable por su maridaje entre los robots Asimovianos y las tensiones formistas/mecanistas de Sterling, es también la típica narración autoreferencial cuyo potencial subversivo se agota en la superficie del escenario. Sí, como vuelta de tuerca a las tres leyes en los tiempos de la digitalización de personalidades y la IA tiene mala leche. Pero ¿más allá de ese constructo ficcional?
This book made me really happy... when it finally ended. I feel bad for disliking it so much but out of four stories I kinda liked one and suffered through the rest. Not my cup of tea in any way. Not even close.
4 relatos de ciencia ficción notables, todos al menos entretenidos de los cuales destacaría los dos relacionados con los robots: Zen y el arte del mantenimiento de naves espaciales, de Tobias S. Buckell y La vida secreta de los bots, de Suzanne Palmer. El primero por el escenario: una nave espacial del tamaño de un pequeño sistema solar orbitando cerca de un agujero negro. El segundo porque es muy pero que muy entretenido.
3,5/5 El primero me ha dejado más bien fría, pero el resto están guay. Eso sí, siendo Maureen McHugh una de mis autoras de relato preferidas, me esperaba algo un poco mejor y, por muy interesante que fuera, me dejó más bien fría.
Con este volumen la editorial Gigamesh inaugura una «colección» de selecciones de los mejores relatos de ciencia ficción y fantasía extraídos de las monumentales antologías de Jonathan Strahan. En concreto la presente responde a los elegidos entre el contenido en el volumen de 2017, y tiene continuidad en una segunda entrega, "Lenguas maternas y otros relatos", con material de la selección de 2018. Esta antología recoge cuatro cuentos que ya habían sido publicados anteriormente por la editorial en el volumen promocional que habitualmente regala con las compras de sus libros en el Día del Libro, concretamente en el de 2019, a los que se suman para la ocasión dos nuevas incorporaciones, uno inédito y otro ya publicado en español, pero ahora traducido de nuevo, como suele ser política de la editorial. Seis historias muy diferentes que, como bien se indica en el prólogo vienen a dar cuenta de la variedad de procedencias, geográficas y genéricas, del fantástico internacional actual. Robots, posthumanismo, problemas de comunicación lingüística, antibelicismo, impresión de alimentos, prejuicios raciales, capitalismo extremo deseos de perdurabilidad… Cuentos notables en una edición notable, preciosa, en cartoné y con unas ilustraciones interiores, algunas de las cuales acompañan a esta misma reseña, tan variadas como los propios cuentos que ilustran. Todo un acierto por parte de Gigamesh.
Magnífica iniciativa por parte de la editorial, que ha seleccionado cuatro estupendos cuentos, de lo mejor del año, y los presenta en un formato ideal. Esperemos que perdure y se convierta en una tradición anual
Cuatro relatos muy buenos. Pero, siendo relatos seleccionados de una selección de relatos, no cabía esperar otra cosa. Mis dos favoritos: La vida secreta de los bots, de Suzanne Palmer, por la fina ironía y por esos bots tan poco robóticos; y La luna no es un campo de batalla, de Indrapramit Das, por el mensaje que transmite y la forma tan bonita en que está escrito (y traducido, claro).
Este pequeño librito que Librería Gigamesh regalo el día del libro de 2019 contiene 4 relatos de fantasía y ciencia ficción (mas enfocado a la ciencia ficción) sacados de un megatocho llamado "The Best Science Fiction and Fantasy of the Year: Volume 12" de Jonathan Strahan. No sabría decir si Gigamesh ha recogido los mejores relatos puesto que solo he leído los cuatro aquí presentes. Lo que si es que los cuatro tienen en común la presencia de robots, bots o nanobots de una manera u otra (menos en el segundo, que para mi es el único realmente decepcionante).
Zen y el arte del mantenimiento de naves espaciales, de Tobias S. Buckell (3 de 5): Un relato que se deja leer. Desde el punto de vista de un robot que mantiene la seguridad de una gran nave espacial junto con otros miles de robots. En un mundo donde aun hay gente que no quiere cambiar su estado material ni trasferir su cerebro a una maquina aunque esto conlleve una mejora en su salud. Al principio es un poco confuso porque no me acababa de situar pero mejora con el final.
Veredas, de Maureen McHugh (1 de 5): El peor con diferencia, menos mal que los otros relatos compensan este. Un relato que de ciencia ficción tiene poco y lo que tiene es soso con ganas, visto mil veces y mejor echo. La autora parece que quiere hablar mas a través de la protagonista de la condición de mujer con otra nacionalidad que el tema en cuestión, y lo hace de una manera pobre y simple.
La vida secreta de los bots, de Suzanne Palmer (4 de 5): Relato ganador del Premio Hugo a mejor relato de ciencia ficción. Sobre el tema de los premios hugo de la actualidad prefiero no meterme, aunque siempre reconoceré que es una interesante manera de conocer obras y autores para mi desconocidos. Un buen relato, que se lee fácil y cuyo protagonista, un bot de seguridad antiguo pero con mucho ingenio acabas cogiéndole cariño rápidamente. Pero ni me parece el mejor de esta antología, ni creo que sea el mejor de ese año, pero bueno yo no soy juez ni critico experto. Pese a lo que digo se deja leer muy bien.
La luna no es un campo de batalla, de Indrapramit Das (5 de 5): Para mi el mejor de la antología, a diferencia de lo que opinan la mayoría. Sera que siempre me ha atraído la ciencia ficción militarista, sobretodo enfocado desde un punto mas realista. Y el estilo de entrevista no me desmotiva, me suele gustar estos enfoques literarios si están bien escritos. Una entrevista a una antigua veterana que lucho en la Luna para proteger una base India en la Luna. Me encanta el universo que crea sobre esa pequeña guerra fría lunar, y lo que tiene que ver con el armamento, la vida en un lugar como la Luna y el enfoque novedoso de ser una fuerza espacial India, no occidental. Cosa que agradezco. Tiene mas emoción de lo que se pueda esperar de un relato estilo entrevista y me gusto el giro final haciendo una critica hacia el abandono de los veteranos cuando ya son mas una molestia que una utilidad. Incluso en un contexto futurista.
En conclusión una antología curiosa la cual me ha echo llamarme la atencion a los demás relatos que no han sido traducidos. Para echar el rato y gratis, a caballo regalado... (menos Veredas jeje)
El relato que da nombre a la antología es soberbio, un más que digno merecedor del premio Hugo. Con excelente ritmo y un gran sentido del humor nos sumergimos de lleno en el día a día de un bot: sus tareas, su lógica, sus rutinas de código y sus mantras (geniales por cierto). Extraordinariamente original en su concepción pero muy simple en su ejecución (que no os engañe, en su sencillez reside la excelencia) es un relato que destaca por encima del resto.
El resto de relatos funcionan pero adolecen de algunas carencias. El primero resulta demasiado breve para la envergadura narrativa a la que aspira, para todo ese universo que quiere mostrar; complejo y poco descriptivo solo atisbamos su enorme concepción instantes antes de un desenlace abrupto en demasía. A la inversa que su predecesor el segundo relato se extiende demasiado con una prosa elegante y efectiva, con ritmo pausado y tensión in crescendo, sin llegar al quid de la cuestión; cuando lo hace es brusco y especulativo, muy amigo del resabido recurso del deus ex machina. El último es más que correcto pero resulta algo difícil entrar en su simbología si no se conocen las raíces indias del autor, de forma que su potencia visual queda algo desdibujada por la falta de referentes mitológicos, si bien se le agradece su punto de crítica social.
Mis notas particulares para cada relato son:
"Zen y el arte del mantenimiento de naves espaciales" 3/5 "Veredas" 3/5 "La vida secreta de los bots" 5/5 "La Luna no es un campo de batalla" 3/5
Pequeña maravilla editada por Gigamesh. Según dicen será costumbre anual, espero que sí, y ojalá apostaran por publicar una traducción completa del original inglés del que seleccionaron los relatos. Yo lo compraría.
La selección que han hecho de relatos en este libro es extraordinaria. 4 relatos muy buenos que te lees en un momento y que son una gozada . Paso a desgranarlos uno a uno: 1. Zen y el arte de Mantenimiento de naves espaciales: 9/10. Un relato que juega con las leyes de la robótica, la independencia de los robots y como enfrentarse a algunos dilemas. Asimov estaría orgulloso 2. Veredas: 8/10 Un relato sutil, que parece que no cuenta mucho, aunque el remate final me ha gustado (Aunque era previsible). Muy bien escrito. 3. La vida Secreta de los Robots: 10/10 Premio Hugo en 2018 con mucho merecimiento. Amo las historias de robots con independencia, que desarrollan personalidad y que incluso crean sus propios micromundos. Una gozada. 4. La luna no es un campo de batalla: 8/10 Relato contado en forma de entrevista. Bonita reflexión sobre nuestro futuro y como va a proseguir nuestra diseminación por el espacio y como puede no ser tan bonita como nos la planteamos si seguimos actuando de esta forma tan egoista.
La lectura que esperaba. Cuatro relatos accesibles, fáciles de leer, entretenidos y poco memorables.
Quizá el que más me haya gustado haya sido el de Tobias S. Buckell por el modo en que va soltando información que ni comprendes ni explica pero que termina formando el cuadro de la narración (que plantea un juego de ratón y gato simpático). También me pareció buena el de Suzanne Palmer, que da título a la compilación. Ese es fresco y ágil. El cuento de Indrapramit Das se me hizo muy pomposo y el de Maureen McHugh es una historia que cualquiera se ha encontrado unas pocas de veces, poco original y sin ningún misterio.
Estos son volúmenes pequeños que suele sacar Gigamesh de modo promocional que han tenido diferentes formatos. En esta ocasión han escogido cuatro relatos del libro the best science fiction and fantasy of the year y muy bien elegidos.
No soy muy asiduo a leer ciencia ficción pero he disfrutado de estos relatos, en especial del que da título al libro, la vida secreta de los bots de Suzanne Palmer y el de Zen y el arte del mantenimiento que abre la recopilación. Los otros dos relatos me han dejado indiferente.
Cuatro relatos cortos de ciencia ficción, muy distintos entre sí en estilo y temática. Mi favorito, el que da nombre a la compilación, una entretenida aventura espacial donde el protagonista es un bot servicial pero con personalidad propia. Recomendable para pasar un par de tardes de verano.
Todos los relatos son buenos, pero “La Luna no es un campo de batalla”, de Indrapramit Das, me ha parecido espectacular. Para mi, un gran descubrimiento.