En esta compilación, el gran Heinlein nos demuestra sus aptitudes para todo lo que se le pusiera por delante; en el presente, el abordaje del misterio como vía para su desarrollo en los relatos que la conforman. Así, mediante cinco grandes historias que contienen la misma temática en concepto: la creación, a varios niveles y con diversos enfoques, el decano nos sumerge en una intriga continua y llena de entretenimiento, pero por encima de todo, en la auto reflexión, una vez finalizados ellos.
Siempre que reseño relatos, suelo comentar aquellos que más me han gustado. Tratándose de mi debilidad lectora: Heinlein, no quiero hacerlo, siendo consciente que hay algunos superiores a otros. Sin embargo, todos son de notable, por la fecha en que fueron ideados, por su originalidad en el momento, su excelente tratamiento y acometer su función personal.
A continuación, os describo el argumento de cada uno y mis impresiones y comentarios al respecto:
1/ La desagradable profesión de Jonathan Hoag (1942):
Jonathan Hoag sufre un tipo de amnesia rara y, además, tiene una extraña sustancia bajo las uñas que no comprende y le aterroriza. Contrata el servicio de unos detectives (Randall y Craig) para que le sigan y así poder saber qué hace por el día, después de desfallecer su intento con el doctor Podbury.
Esta notable novela corta (o relato largo, como se quiera ver), es completamente atrapante y contiene una atmosfera muy en la línea de la serie negra clásica, lleno de misterio. Los personajes, especialmente el binomio de investigadores, le acaban de dar ese toque descarado, escéptico y astuto, que le va tan bien al género (personajes 100% Heinleninanos, por otra parte). Heinlein, sabiamente (como no podía ser de otro modo), se recrea en su intriga central (contada metafóricamente y con omisiones, que incrementan la intensidad) que va arrastrando con astucia conforme avanza su desarrollo. El decano crea un halo de incertidumbre personal y filosófico- vital en la figura de Hoag, analizado desde el punto de vista del avispado matrimonio detectivesco (los verdaderos protagonistas de la historia), que llevan de la ‘manita’ al lector por dónde Heinlein place. Con ello, de manera endiabladamente maquiavélica, el lector se enreda una, y otra vez, dejándole deducir lo que el escrito desea en ese momento, para darle la vuelta nuevamente.
Su argumento y planteamiento es sumamente interesante, por enfoque y tratamiento, además de la sabiduría de su desarrollo. Un Heinlein fantástico (pero científico de fondo), y (como siempre, no nos engañemos) ambicioso, que aquí incluye sus temas favoritos: comida, sexo y gatos, acertadamente en la trama. Pero por encima de todo, la cúspide de su temática y tónica predilecta: la sociedad, desde raíz.
“¿Cómo luchar si no puedes creer a tus propios ojos?”
Me ha gustado mucho.
2/ El hombre que vendía elefantes(1957):
John Watts es un antiguo y solitario comerciante, que viaja en autobús a una feria estatal, cuando comienza a recordar su maravillosa vida junto a su esposa Marta.
Este es un relato ciertamente emotivo y cálido, basado en el recuerdo y con un aura de ensoñación muy especial. Repleto de flashbacks nostálgicos y curiosos, protagonizados por una alegre y peculiar pareja que gustaba de recorrer el país, fabulando grandes ventas (elefantes).
Quizá a día de hoy, su misterio y final no sorprendan, pero en su momento estoy segura que lo haría. Y es que, y una vez más, el maestro fue precursor de posteriores y aclamadas historias con ese mismo giro, llevadas a la pantalla dentro una excelsa y famosa serie clásica.
Empero, Heinlein, más que sorprender, pretendía sumergir al lector en una atmosfera especial de dicha y fantasía, a la par que emotividad. Y vaya si lo consigue.
Me ha gustado mucho.
3/ Todos vosotros zombies (1959):
La base del argumento es el testimonio desgarrador y traumático de una madre soltera, contado a un presunto camarero, (que después resulta ser un agente del tiempo) acerca del robo de su hija. Entonces el agente le propondrá el trato de recuperarla y vengarse del desalmado que se la robó volviendo al pasado. Pero todo ello a cambio de su reclutamiento.
Basado en un concepto filosófico, Heinlein nos muestra su maestría una vez más. Un relato extraordinario, enrevesado y perturbador, con un giro tremendo y original. La mejor parábola de viajes temporales. Es mi cuarta o quinta relectura, y me continúa fascinando. Heinlein en su máximo esplendor y expresión, con gancho y dejándote con la boca abierta en su primera lectura; os lo aseguro. Y altamente disfrutable, en posteriores ocasiones.
Me ha encantado.
4/ Ellos(1941):
Un hombre (del cual desconocemos su nombre incluso), está encerrado en un psiquiátrico. Cree que su mujer urde algo en su contra, y que es diferente a todos.
Un misterioso, hábil y profundo relato filosófico, que mediante le soliloquio del protagonista, disecciona el significado vital, poniendo en la mesa varias teorías, para enredo (y digestión pensante) del lector. Analiza, entre otros, la consciencia, absoluta vs la memoria, manipulable y perecedera, y critica la religión como vía de la distorsión de la verdad, volviéndola en mentira convincente. Su final contiene dos lecturas; ambas geniales.
Una historia que ha servido de precursora a conocidas obras literarias y a éxitos en la pantalla grande.
5/ Nuestra hermosa ciudad(1949):
El titulo que da nombre al relato, es el diario de la localidad dónde transcurre la historia. Peter es un sarcástico columnista, que una tarde charlando con Papy (encargado de un aparcamiento local), descubre que el remolino al que Papy nombra ‘Gatita’, está dotado de vida e inteligencia.
Heinlein nos presenta un bizarro relato, a modo de parodia e impregnado de crítica socio-institucional, además de denuncia. Dotada de achispados diálogos y personajes con garra. Es precursora de su “La bestia estelar” en esencia, pero con un enfoque más surrealista y acelerado; en la base de las comedias con trasfondo social y socarronería; cosa que compartía con Capra.
Sin ser su mejor muestra, es una narración corta del maestro, que sirve de ejemplo perfecto para descubrir la engañosa ligereza de sus escritos, llenos de entre líneas y mensaje.
Me ha gustado mucho.
6/ Y construyó una casa torcida(1941):
Quintus Tead es un arquitecto con sita en la lujosa y ostentosa California. Casando de los convencionalismos y peticiones de la población, convence a un amigo y colega de profesión para construirle una casa única: un Teresacto, que desafiará las estructuras tradicionales.
Ingenioso relato de ciencia ficción, que explora y expone el mundo de las dimensiones (paralelismos, espacios y tiempo) y su teoría, introduciendo al lector en una narrativa jocosa (por el desenfado de los personajes), misteriosa, un cuanto angustiosa y claustrofóbica. Tanto la presentación del diseño de la casa, como el tratamiento de su laberíntica morada y entorno; dice mucho de Heinlein. A parte de precursor e inspirador para posteriores films y series (dentro y fuera del género), la trama sigue funcionado en su lectura presente
Me ha gustado mucho.