«𝐏𝐞𝐨𝐩𝐥𝐞 𝐰𝐞𝐫𝐞 𝐝𝐞𝐥𝐢𝐜𝐚𝐭𝐞 𝐭𝐡𝐢𝐧𝐠𝐬; 𝐭𝐡𝐞 𝐞𝐚𝐫𝐭𝐡 𝐰𝐚𝐬 𝐬𝐭𝐫𝐞𝐧𝐠𝐭𝐡 𝐢𝐧𝐜𝐚𝐫𝐧𝐚𝐭𝐞.»
—𝙆𝙖𝙡𝙞 𝙍𝙤𝙨𝙚 𝙎𝙘𝙝𝙢𝙞𝙙𝙩, 𝙎𝙩𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚𝙧 𝙍𝙞𝙩𝙪𝙖𝙡𝙨.
Cuando descubrí que este libro estaba plagado de sangre, monstruos y una ambientación un tanto gótica, no pude evitar abalanzarme sobre él.
Además, la historia empieza con un: 𝘐𝘯 𝘞𝘩𝘪𝘤𝘩 𝘛𝘩𝘦𝘺 𝘎𝘦𝘵 𝘉𝘭𝘰𝘰𝘥 𝘐𝘯 𝘛𝘩𝘦𝘪𝘳 𝘔𝘰𝘶𝘯𝘵𝘩𝘴...
Osea, ya está. SOLD.
Sin embargo, tengo sentimientos encontrados con este libro.
Al principio me pareció que la historia venía bien encaminada, presentando las diferentes formas de magia que surcaban en aquel mundo gótico. Cuatro elementos de la magia natural con sus respectivos nombres que representan a cada persona que la poseía. A ésta se la llama Magia Vrakan y está dividida en los diferentes tipos de poder así como el fuego, viento, hielo y sombras.
En ese sentido no me encontré nada nuevo, pero aun así me gustó volver a cruzarme con este tipo de magia natural. Porque era ese tipo de magia lo que muchos buscaban destruir a lo largo de la historia.
Y ahí es cuando entro en el world building.
A decir verdad, a pesar de que me gustó mucho, siento que faltaron muchísimas cosas en este tópico. No hubo un desarrollo muy profundo y tampoco una historia muy fuerte detrás que enseñara una forma más sólida del universo creado por la autora. Fue como todo muy de repente, como que ya todo estaba ahí presente y no presencié una explicación muy elaborada sobre esto. Me atrevo a decir que, en mi opinión, le faltaron varias páginas al libro. En todo aspecto. Porque a pesar de que la idea me pareció una maravilla, no hubo una presencia muy fuerte durante los capítulos. Parecía como que todo empezaba sin un trasfondo.
Lo mismo con los personajes.
No sentí una personalidad destacada en ellos. No hubo profundidad ni desarrollo que lograra atraparme. Y aunque me gustaron, hasta ahí, casi en el límite, me hubiera gustado ver más en ellos. Una historia más profunda, más descriptiva, más elaborada, para así comprender con mayor sentimiento cada aspecto de sus vidas.
Además, el personaje femenino, Scarko, al principio me gustó mucho su persona y su historia, a pesar de no haber sido muy revelada que digamos. Pero más adelante, cuando pasan varios sucesos en los que ella se ve envuelta, no hace más que esperar ser rescatada y eso no me gustó mucho porque tenía una idea bastante distinta del personaje. A partir de ese entonces, no logré simpatizar mucho con ella, porque constantemente era un ida y vuelta de esto mismo, el ser salvada.
En fin, diría que este libro le falta mucho desarrollo y páginas. Si hubiera tenido esto desde un principio y no haber lanzado todo junto sin explicación alguna, la historia habría sido excelente, al menos para mi gusto. Porque tiene todo lo que logra atraparme en un libro: un universo gótico, magia de sangre, personajes oscuros y traicioneros y una lengua que es fácil enamorarse al pronunciarla, o al menos intentarlo.
Igualmente, no todo es malo. El plot de la historia me gustó mucho, bastante diría. Y los últimos capítulos me volaron la cabeza, así que estoy emocionada y ansiosa por leer la segunda parte de Stranger Rituals porque estoy segura que la voy a padecer leyéndola. Además cómo no hacerlo con ESE FINAL... dying slowly. Espero poder ver más desarrollo en el segundo libro, en todos los aspectos y también espero un mejor crecimiento en el personaje femenino porque le tenía muchas expectativas.