Una mujer hereda un ejemplar único e inédito de Georges Bataille, un apartamento, un olor, dos bibliotecas, ¿es la sangre motivo suficiente?, ¿se hereda también el gusto por determinadas lecturas?
La protagonista va entrando poco a poco en la intimidad de su hermano, en asuntos que la llevan por caminos desconocidos, que la acercan a una erótica inaugural, fuera de serie, y que la aventuran en inéditas herencias.
Una novela con ritmo, que se lee con entusiasmo y curiosidad, de principio a fin.
Está bien escrito y tiene un muy buen final. Se lee ágilmente y nunca aburre.
De todas maneras, lamento muchísimo la tendencia actual de los autores uruguayos a “jugar al achique”, escribiendo historias mínimas.
En este caso, se podría haber desarrollado muchísimo más el mundo planteado por Mayra Nebril, el pasado y presente de su protagonista; como también haber introducido muchos más personajes. Había tremendo potencial y no se usó.