En realidad somos más romanos que una película de gladiadores. En cada día, en cada gesto o frase, en nuestras calles, en nuestras casas y en nuestros ritos. Hay tanto de Roma actuando diariamente en nuestra vida, en nuestro idioma y en nuestra cultura, que no nos damos ni cuenta. Roma nos ha dado casi todo lo que está presente en nuestro día a día y no solo lo que compone nuestra civilización. Este libro propone repasar y completar esa lista, no planteándonos la «clásica» herencia latina, ya sea en el idioma, en la religión, en el patrimonio o en el paisaje, sino lo más importante y lo menos conocido, pero más singular, lo que hoy sigue vivo y vigente, lo que seguimos usando y lo que nos sigue haciendo romanos sin que lo sepamos. Mediante citas, antiguas y modernas, canciones e incluso películas, veremos de manera efi caz y elocuente las similitudes entre la antigua Roma y nuestra época. En este viaje nos acompañan varios romanos de ayer, de hoy y de siempre. Romanos tan dispares como Groucho Marx, Woody Allen o Marco Valerio Marcial, procedentes de lugares como Nueva York y Calatayud, que nos ayudarán, haciéndonos sonreír con sus citas, a descubrir que es verdad que …, Somos romanos..
Madre mía del amor hermoso, que tío más pesado el tal Paco Álvarez. De Roma sabrá mucho y se habrá documentado extensamente y así lo demuestra el libro porque tiene gran cantidad de información. De hecho, diría que demasiada, se hacen los capítulos un tanto largos y pesados y da la sensación de que has leído tantas cosas que no te vas a acordar de ninguna. Para más inri, le falta al libro un índice autobiográfico así que ya me dirás tú como carallo encuentro luego donde se dijo qué. Pero lo que me ha puesto de los nervios es todas las menciones de cancioncitas y gilipolleces varias a lo largo del libro. Dice que Marcial dijo esto y aquello y que era un tío que seguro que era divertido irse con el de cañas. Que era muy caro morirse y las empresas funerarias construían edificaciones de tumbas comunes igual que cantaba Mecano blablabla y pone las estrofas de la canción. Hay que ser palurdo. Habla de Julio César y dice que es el Julio más conocido del mundo, con perdón de Julio Iglesias. ¿En serio me comparas a Julio César con ese? Todo el libro plagado de petardeces como esta. Se nota que le gustan Woody Allen y Groucho Marx porque cita trescientos millones de veces sus frasecitas que las podría decir tu cuñado y nadie se inmutaría. Pfff, no recuerdo un libro así de insoportable en mucho tiempo.
En realidad, tenía que habérmelo visto venir, la portada ya deja entrever que va de guay del Paraguay. De hecho, inicialmente pasé olímpicamente del libro pero luego escuché un podcast con el autor y toda la información que dio resultaba muy interesante. No sé, debió de guardarse los chascarrillos en esa ocasión.
El libro es muy bueno, divertido y sobre todo educativo. Sin embargo tiene un GRAN pero, la cansina cháchara patriotera del autor; eso de cada dos páginas se lamente porque nadie sabe el tremendo aporte de los españoles han hecho al mundo, aunque sea cierto, aburre. Por no hablar de su opinión, poco disimulada, de que los salvajes americanos "saca corazones" deberíamos estar agradecidos de los españoles por no ser tan bárbaros como los “bárbaros del norte” y no matarnos a todos.
Libro súper interesante. La forma de narrar de Paco Álvarez lo hace ameno y divertido. Como pega, algunas veces se hace pesado por la cantidad de nombres, y fechas, pero para contar la historia esto es necesario.
Un libro muy interesante, entretenido, apasionante... Descubre el legado romano que sigue presente en nuestro día a día. Puedes leer mi reseña completa en mi blog https://www.alarte.eu/cuadernodelectu...